Sombra hecha a mano en Alhaurín de la Torre

Siete mujeres confeccionan en un taller los toldos que cubrirán la calle peatonal durante el verano

Sombra hecha a mano en Alhaurín de la Torre
Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Llega el sol y hay que proteger y refrescar las zonas peatonales. A las puertas del verano, la mayoría de municipios de la provincia instala toldos o distintos sistemas con los que reducir el impacto de las altas temperaturas en los viandantes. En Alhaurín de la Torre se llevan instalando durante años unas lonas de plástico en las zonas peatonales, pero este verano el color se ha apoderado del techado estival. En la céntrica calle Málaga, la sombra está hecha a mano a base de lana y croché.

Siete mujeres y la profesora, Eva Pacheco, han pasado meses tejiendo los nuevos toldos de centro de Alhaurín de la Torre. Todo se gestó en la concejalía de Medio Ambiente. Por un lado, querían reducir el uso de plásticos. Por otro, buscaban dar con una solución más decorativa, teniendo en cuenta que la localidad ya se está preparando para su semana de feria. La concejala en funciones de este área, Marina Bravo, explica la base del proyecto: «Queríamos cambiar el concepto de decoración de usar y tirar». Por eso se lanzaron a buscar a una profesora de croché para terminar de cerrar el círculo de esta iniciativa: convertir todo el proceso en un taller municipal a disposición de los vecinos. Eva Pacheco imparte clases de croché en la mercería Kinkalla. «Se pusieron en contacto conmigo, nos reunimos y comenzamos a trabajar», explica a SUR. Se habilitó entonces el taller, en el que se inscribieron siete alhaurinas, a principios de enero. La más joven tenía 48 años. La más mayor, doña Magdalena, 94. Hasta el treinta de abril estuvieron reuniéndose una vez a la semana, los miércoles de diez a una, en el Centro del Mayor. «Yo les di unas pequeñas pautas pero cada una ha hecho el diseño como ha ido queriendo», comenta la profesora, que afirma que han trabajado «a buen ritmo» para cumplir con el plazo.

500 metros cuadrados

Las piezas cubren la calle que conecta la plaza de San Sebastián con el Barrio Viejo. Todas en conjunto ocupan una superficie aproximada de unos 500 metros cuadrados y unos 84 metros de longitud por 7 de ancho. Según indican desde el Ayuntamiento, se ha dejado una separación entre sí para evitar la sensación de bochorno en las horas de más calor.

Detalle de los nuevos toldos.
Detalle de los nuevos toldos. / F. T.

Desde la concejalía de Medio Ambiente y el Centro del Mayor, aseguran que tras esta fase piloto se evaluará el resultado de la experiencia para «volver a convocarla más adelante». «La filosofía de este proyecto no es solo la reutilización de lanas sobrantes para croché, sino también se estudiará el reciclaje de otros materiales domésticos (hilos, plásticos, alambres, etc.) para completar adornos, pequeñas estructuras y diseños a fin de esas obras puedan emplearse como elementos decorativos durante fiestas y verbenas, o en escenarios de espectáculos y actos variados», exponen.