SUR Ronda

Siete y media: «Lo más complicado es saber qué le apetece contar a un deportista cuando llega a meta»

Chito, en esta pasada edición de los 101 kilómetros. /V. M.
Chito, en esta pasada edición de los 101 kilómetros. / V. M.

Pedro Alfonso Guerrero, más conocido como Chito, es speaker en carreras que se celebran en distintos puntos de España, entre otras, los 101 kilómetros de la Legión, Gran Vuelta Valle del Genal, Desafío Somiedo y Jarapalos, entre otras

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

El rondeño Pedro Alfonso Guerrero Chito, más conocido como Chito, se encarga de poner actualmente voz a muchas carreras que se celebran en Ronda, la Serranía y en otros puntos de Andalucía y España. Le gusta su trabajo y prefiere denominarse, en lugar de speaker, contador de historias.

¿Cómo se inició en esta profesión?

Precisamente en unos 101 kilómetros. Me llamaron de última hora y a través de un compañero de los medios de comunicación, Miguel Ángel Navarro, Mamely. Los hice pensando que sería un coñazo de trabajo, pero al final del día estaba eufórico de haber podido ver y vivir aquella fiesta del deporte. A partir de ahí empezó mi gusanillo especial con los 101. Mi bautizo en pruebas de montaña más potentes vino con la Gran Vuelta Valle del Genal. Ahí he aprendido lo indecible y he disfrutado de poder participar de lleno en una prueba deportiva que está poniendo a una comarca en el mapa y que la ha señalado como destino deportivo.

¿En qué pruebas participa?

Pues desde el mes de julio han sido en torno a las 40 pruebas deportivas. Participo en algunas muy importantes como Desafío Somiedo, Gran Vuelta Valle del Genal, Bandoleros, Valle de Tena, Jarapalos o Los Tajos Skyrace, pero también disfruto mucho de trabajar en pequeñas carreras cerca de casa donde me tratan genial y donde agradecen toda la difusión que se le de a su evento. Antes tenía un parón en verano, pero ahora tengo como mínimo dos pruebas por mes... y hay algunos meses que se saldan con ocho o nueve eventos.

¿Qué características debe reunir un buen speaker?

Puede parecer fácil, pero ya te digo que no lo es en absoluto. Sobre todo ser capaz de empatizar con el deportista que llega a meta. Lo más complicado es saber qué le apetece contar a cada uno cuando llega a meta, qué historia hay detrás. Cuando te llega alguien cansado, a 180 pulsaciones, empapado en sudor, dolorido... lo verdaderamente complejo es conseguir que un minuto de charla se convierta en algo ameno y necesario. Cada persona tiene algo dentro, algo que merece la pena decir. Su historia. Si consigues ayudar a ese corredor/a a escribir sobre el micrófono ese relato, podemos decir que hemos triunfado. Como os decía ni es fácil, ni siempre se consigue.

¿Qué importancia han tenido en su evolución los 101?

Mucha. Los 101 kilómetros te dan muchísima visibilidad. Participan 8.500, se quedan esperando 25.000 y hay pendientes miles y miles de criaturas que, o bien te siguen en redes sociales o bien están pendientes de lo que tu cuentes por otros medios. Es una carrera distinta, especial... muy, muy popular, donde la parte competitiva queda en un segundo plano para dar paso a la parte más participativa. Pero los 101 le han dado mucho a Chito, no todo, pero sí mucho, por eso cada año me pongo nervioso cuando llega la hora. Sé que tengo que dar lo máximo porque juego en casa, a escasos 100 metros de la casa en la que me crié.

¿Qué es lo mejor y lo peor de su profesión?

Lo mejor de mi profesión es el cariño de la gente. Podría decirte que trabajar sábados y domingos mola, que mi trabajo es montar la fiesta... pero todo eso es incomparable con el cariño que sientes y que te devuelve el deportista. A mi me entran hasta cosquillitas en el estómago cuando viene un corredor y me da las gracias porque le brindé la oportunidad de decirle a su familia cuánto los quería... ¿Cuánto vale eso?... ¿En qué trabajo pasan cosas tan bonitas? Eso me hace muy feliz y a veces pienso que no estoy a la altura de todo ese cariño que se me da. Es algo inexplicable. ¿Lo peor? Pues que los fines de semana no existen para mi. Parece una tontería pero eso te lleva incluso a perder el contacto con amigos, poder hacer pocos planes o no poder disfrutar de algunas cosas puntuales. Pero... Me da igual pagar ese precio. Trabajar en esto me hace feliz. Ser el «constructor» de la narrativa de tantos momentos bonitos es algo que me hace inmensamente feliz.

¿Qué prueba destacaría?

Es difícil esa pregunta. Yo siempre destaco la Gran Vuelta Valle del Genal porque la siento como algo mío y porque desde el minuto 1 los organizadores, Judit e Ilde, me han hecho sentir parte de esta prueba. Hemos crecido como la espuma y ya somos una de las ultras más importantes de nuestro país. Por otro lado tengo un cariño especialísimo a Eurafrica, una prueba por etapas que trasciende lo deportivo. Una experiencia difícil de explicar si no se vive. Además de que Aitor, el promotor de la prueba, es un tipo que me quiere, me ayuda, me asesora y que cree en mi marca. Si pudiera recomendar, recomendaría esas dos.

¿Es fundamental un speaker en una prueba?

Estaría feo que yo te dijera que sí, aunque la realidad es que lo considero importante. De un tiempo a esta parte he cambiado la denominación de «speaker» por la de «contador de historias». Creo que esto último sí que es importante. Alguien que haga de hilo conductor y que sepa llevar a la gente que está de público el motivo y las razones por las que alguien corre. Lo bonito de este deporte (las carreras por montaña) es que la gente no corre por correr. Cada loco/a tiene sus razones para hacerlo y sus historias que contar. Es fundamental que quien quiera, al finalizar, pueda narrar esa historia que le ha llevado hasta ahí. Yo insisto en lo mismo otra vez... ¿Hay trabajo más bonito que ser narrador de las cosas bonitas que le pasan a la gente?

¿Su formación en medios le ha ayudado?

La formación en los medios te da mucha cintura, mucha capacidad para salir de baches y atolladeros. Mi paso por la radio y la televisión fueron una base perfecta para hacer lo que hoy hago. Me considero un superviviente y eso me lleva a reciclar todo lo que voy aprendiendo a lo largo de mi vida para ir desarrollando nuevos proyectos y para seguir aprendiendo. Yo suelo decir que haber trabajado durante casi diez años en medios de comunicación es como haber hecho la mili cuatro o cinco veces...