SUR Ronda

'El Paganini negro' tocó por última vez en Ronda

Claudio José Brindis de Salas y Garrido. /A. M.
Claudio José Brindis de Salas y Garrido. / A. M.

El violinista cubano Claudio José Brindis de Salas y Garrido, que tuvo una exitosa carrera, finalizó su trayectoria profesional en 1911 en el Teatro Vicente Espinel

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Tuvo una exitosa carrera. Deleitó con su virtuosismo a medio mundo, ofreciendo actuaciones musicales que daban cuenta de su gran maestría. El violinista cubano Claudio José Brindis de Salas y Garrido celebró su último concierto en Ronda, en 1911, en el Teatro Municipal Vicente Espinel, no en el actual, sino en el antiguo, que llevaba el mismo nombre y que fue derribado alegando problemas estructurales. 'El Paganini negro', en alusión al italiano Niccolò Paganini y al color de piel de Bridis de Salas y Garrido, casi estrenó este edificio que se ubicaba en la zona de Blas Infante, junto a la plaza de toros, y que fue inaugurado en 1909 y diseñado, en corte modernista, por Santiago Sanguinetti.

Según ha explicado la investigadora Aurora Melgar, al frente de la Biblioteca de la Serranía de Ronda (https://www.bibliotecadelaserrania.com/), el cubano, nacido en La Habana, fue hijo de Claudio Brindis de Salas, violinista, contrabajista y director de orquesta de bailes, por lo que en su carrera se notó la mano de su padre. «Una de las primeras influencias musicales que recibe nuestro artista, proviene del propio seno familiar, de su padre, que pese al color de su piel, gozó de ciertos privilegios que le permitieron un acercamiento a los medios culturales de la época, en general, vedados a los negros. La causa no es otra que las relaciones que mantenían las dos familias, materna y paterna, con los cuerpos castrenses de la metrópoli, lo que garantizaba el acceso del joven Claudio José a la cultura», ha explicado Melgar.

Brindis de Salas y Garrido, que recibió clases de José Redondo y José Van der Gucht, participó con 11 años en un concierto del Liceo de La Habana. «Fue el primer paso de una larga y continuada carrera, coronada de éxitos, y una muestra de la confianza que en su talento tuvieron músicos como Ignacio Cervantes y el experimentado Van der Gucht; enseñanzas que le sirvieron de base para que en 1869, a los diecisiete años de edad, fuese aceptado por el Conservatorio de París, donde el joven cubano estudió con Camilo Ernesto Sivori, alumno de Paganini del que aprendió los recursos interpretativos y los gestos dramáticos del virtuosismo romántico característicos de Paganini», ha añadido esta investigadora.

Recibió el primer premio del Conservatorio de París y entre 1871 y 1911 recorrió los principales centros culturales del mundo, por lo que también se ganó los sobrenombres de 'El Paganini cubano' y 'El Rey de las Octavas'. «Recibió condecoraciones de varios monarcas europeos», ha dicho Melgar, que ha puntualizado que, por desgracia, el arte de Brindis de Salas fue en descenso y murió, en la miseria, el mismo año que ofreció su último concierto en Ronda, tras regresar a La Habana, enfermo de tuberculosis.

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