Más de medio siglo loncheando jamón

Corbacho, de 72 años y con tres tiendas en Ronda y Marbella, se inició en su oficio con 15. /Vanessa Melgar
Corbacho, de 72 años y con tres tiendas en Ronda y Marbella, se inició en su oficio con 15. / Vanessa Melgar

La Asociación nacional de cortadores nombra al empresario rondeño Leocadio Corbacho 'Maestro cortador de jamón'

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Dice Leocadio Corbacho que los jamones hablan, que se puede saber si es de calidad, cuánto tiempo de curación ha tenido y otros aspectos solo con echarle un vistazo. Este empresario rondeño incluso con los ojos cerrados distingue el blanco del ibérico pero, claro, a este nivel solo se llega si llevas ni más ni menos que 57 años dedicado al producto más apreciado del cerdo. Él comenzó con 15 y tiene 72 años y su trayectoria le ha valido el título de 'Maestro cortador de jamón', un nombramiento que otorga la Asociación Nacional de Cortadores de Jamón (ANCJ) y que solo poseen varias personas en España, entre ellos, el maestro rondeño del cuchillo. «Me hijo me llevó a Jabugo un poco engañado y pensé que iba de jurado, que es a lo que ya me dedico, ya no participo en concursos, y me sorprendieron», explicó Corbacho, desde su tienda situada en la calle Jerez, un espacio con 750 metros cuadrados que se ha convertido en un templo de este manjar y de sus derivados y que también ofrece servicio de cafetería, incluso de cine con meriendas para niños y niños, ocasionalmente, y tienda gourmet. También incluye una sala de loncheado, entre otras instalaciones. Además de esta tienda, la familia Corbacho, ya que son sus hijos los que han recogido el testigo del negocio, mantienen una segunda en la ciudad del Tajo y otra en Marbella, bajo el nombre de 'La casa del jamón'.

«Creo que solo hay uno en Madrid y yo... este nombramiento no tiene más valor del que se le quiera asignar. Es un orgullo tenerlo, pero el galardón que nosotros nos ponemos es el de la lucha diaria, el de atender a nuestro clientes de la mejor manera posible ofreciéndoles calidad», declaró Corbacho.

El origen de su imperio se remonta al año 1989, cuando, teniendo una tienda de alimentación, decidió especializarse: «Decidí poner una tienda de jamones, que en Ronda fue algo extraordinario, metí 2.000 piezas en la tienda. Me costó arrancar, pero creo que supe esperar y hoy en día el comercio está muy consagrado... ya no soy Leocadio, ya es la familia entera», expresó. También la empresa exporta a distintos países, está autorizada para ello, y vende de forma on line, aunque Corbacho afirmó que eso lo hacen sus hijos, que él se lleva mejor con el cuchillo que con el ordenador.

«Entusiasmo e interés»

Sobre si hay algún secreto para cortar bien jamón, apostilló que «la profesión es la que hace a las personas, el entusiasmo y el interés son los secreto» y añadió que «las lonchas deben ser finas y hay que darle cariño al producto y ponerle arte».

El maestro cortador, que lleva casi 20 años en Ronda organizando el Concurso de cortadores de jamón de la ciudad del Tajo, que se desarrolla en mayo, consideró que el mejor jamón «es el que es bueno».

Para el gran público, el consejo de Corbacho para comprar un jamón de calidad y que no nos den gato por liebre, es acudir a un profesional. «Le va a vender lo que está pagando», concluyó el empresario que calculó que un buen jamón cuesta entre 500 y 600 euros y que en su trayectoria ha loncheado en torno a 171 jamones... a una media de tres diarios... casi nada.