Un ordenador plantea recrear el paisaje natural de Taralpe en Alhaurín de la Torre para su restauración

Imagen de archivo de las canteras de Alhaurín de la Torre./SUR
Imagen de archivo de las canteras de Alhaurín de la Torre. / SUR

La mayoría de los miembros de la comisión de regeneración dan el visto bueno a la propuesta a falta de conocer los últimos detalles del proceso

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La cantera de Taralpe, perteneciente a la matriz Hanson Hispania, dio la sorpresa durante la última comisión de restauración de las Canteras de Alhaurín de la Torre. Lo hizo proponiendo durante tres horas de presentación la implantación de un novedoso modelo de regeneración geomorfológica importado de la Universidad Complutense de Madrid considerado de los más potentes de Europa. El profesor José Francisco Martín Duque, titular de la Facultad de Geológicas de la Complutense, es uno de los máximos exponentes de este planteamiento, y ha sido el encargado de estudiar Taralpe y desarrollar el estudio inicial, que será finalizado en los próximos días (para su aplicación deberá ser aprobado por la Comisión y que se elabore un plan especial que contemple su implantación).

Duque explica que, a grandes rasgos, el modelo de regeneración geomorfológica (RGM), parte de una «naturalización de la restauración», para lo que se utiliza un software que recrea paisajes originales en base a las características del terreno. «Se estudia el proceso de erosión de la sierra, se localizan las grietas, las fallas y las zonas más resistentes;en base a esos datos el ordenador reproduce cómo sería la composición natural de la zona si dejásemos el terreno tal y como está». A la información generada por el programa informático, que utiliza los mismos parámetros que el conocido Autocad, empleado para modelos arquitectónicos, se le añade el análisis de fotografías antiguas para empezar a construir el paisaje natural «como se hace un edificio».

Además, una de las grandes novedades es que los frentes de explotación se convertirían en acantilados naturales «hasta donde se pueda». Este modelo se complementa con la gestión ecológica del suelo planteada por la Fundación Tormes, que tiene sede en Salamanca. Una vez la parte geomorfológica está avanzada, los expertos ecosistemas reproducen la fauna y la flora originaria de la Sierra de Mijas para que la reforestación no sea simplemente «plantar árboles», sino que se basa en que el terreno evolucione como si la cantera hubiese desaparecida por sí sola dentro de cientos de años.

Martín Duque explica que Taralpe sería la primera cantera de Andalucía en utilizar este método. «Posiblemente también se aplique en Cobre de las Cruces de Aznalcóllar, una de las minas de cobre a cielo abierto más grandes de Europa». Los únicos ejemplos de este método a nivel comunitario están en España. Aunque en Estados Unidos es bastante popular. Castilla la Mancha, Comunidad Valenciana, Baleares o Cataluña cuentan con varios ejemplos de terrenos restaurados más allá de los bancales y terrazas tradicionales, reduciendo al mínimo el impacto ambiental. «La gran baza de esta propuesta está en que se implante en el futuro desde el principio de las explotaciones mineras, introduciendo el concepto de regeneración progresiva». Es decir, que las empresas podrán aplicar este método conforme vayan avanzando el frente de explotación.

La RGM ha sido incluida por la Unión Europea como una de las mejores técnicas disponibles para la restauración minera, un hito para Martín Duque y su equipo. En Alhaurín, en caso de que el modelo cuente con el respaldo de todas las partes a la hora de su aprobación, el trámite administrativo previo a que comiencen los movimientos de tierra no duraría menos de unos dos años, a lo que habría que añadir el procedimiento en sí, para lo que el profesor no da un plazo concreto ya que depende de múltiples factores.

Cuando se expuso la RGM, el Ayuntamiento, la oposición, los sindicatos y la Junta de Andalucía se mostraron receptivos, aunque quedan detalles por conocer. El resto de las canteras también están trabajando en sus fórmulas para reducir al máximo el impacto ambiental, pero todavía queda mucho trabajo para que la mancha blanca de la Sierra de Mijas empiece a desaparecer.

La plataforma aprueba la propuesta «con reservas»

Han pasado 20 años desde que un grupo de amigos aficionados al senderismo y la naturaleza alertase de que las canteras de Alhaurín no cumplían con el reglamento. Fueron los miembros de la Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra (PDSS), denunciaron los hechos (y lo han hecho en más ocasiones), y fueron ellos mismos quienes tras conocer el modelo de regeneración geomorfológica (RGM) lo recomendaron a los miembros de la comisión. Por ello, tras conocer que Taralpe lo quiere aplicar ya que Hanson Hispania ha trabajado con ese formato en varias ocasiones, dan su apoyo a la iniciativa pero «con reservas», explica un portavoz.

«No queremos que se vuelva a repetir el plan de restauración fraudulento que permitió a las empresas seguir con las labores extractivas sin reforestar». Es cierto que la RGM necesita que se extraigan ciertos áridos, pero «gran parte» se empleará para la propia adecuación del entorno, explica el profesor responsable de la propuesta, José Francisco Martín Duque. La PDSS asegura tener «motivos para desconfiar», aunque no ocultan la satisfacción porque el modelo ecológico haya llegado al fin a las canteras, a la espera de conocer los plazos y otros detalles.