Mariano Rajoy, en Alhaurín de la Torre: «Siempre estaré en deuda con esta provincia»

Joaquín Villanova, Mariano Rajoy y Elías Bendodo, este martes en Alhaurín de la Torre. /Fernando Torres
Joaquín Villanova, Mariano Rajoy y Elías Bendodo, este martes en Alhaurín de la Torre. / Fernando Torres

El expresidente del Gobierno defiende su gestión y la de su Ejecutivo en un acto de campaña en el que mostró su apoyo al alcalde y candidato Joaquín Villanova

FERNANDO TORRES

El expresidente del Gobierno ha dado una pequeña sorpresa en la recta final de la campaña por las elecciones municipales en Málaga. Sin apenas antelación, el pasado lunes comunicó al consejero de Presidencia y presidente del Partido Popular en Málaga, Elías Bendodo, que quería pasar por la provincia. El pueblo escogido: Alhaurín de la Torre, uno de los municipios con mayor continuidad del PP en la alcaldía gracias al veterano Joaquín Villanova. Rajoy se dio ayer un importante baño de multitudes en el que quiso dejar claro un mensaje de gratitud: «He tenido la suerte de concurrir en varias elecciones como cabeza de lista y siempre he recibido un apoyo muy importante por parte de los vecinos de Málaga; siempre estaré en deuda con esta provincia».

Rajoy quiso, además, volver a subirse al atril del mitin desde el que se convirtió en uno de los hombres más importantes del Partido Popular. «Muchos se preguntarán qué es lo que hago aquí si ya no estoy en la primera línea política... pues demostrar que me sigue importando mi país y mis compatriotas». También recordó que le importa su partido, al que dedicó «gran parte» de su vida. «Por eso estoy aquí, apoyando al PP, aunque este candidato no lo necesita», concedió a Villanova.

Con respecto al pasado, a la moción de censura y su salida del Gobierno, Rajoy dejó claro que para él lo importante siempre está por venir:«Lo que pasó pasó, ahora toca mirar al futuro, y el futuro más cercano que tenemos por delante es el 26 de mayo». Apeló así al voto y lo pidió para su partido, porque todos sus candidatos cuentan con el apoyo de la experiencia que atesora la formación. Rajoy ha aprovechado su intervención (la más breve de las tres de la noche) para poner en valor su gestión al frente del Ejecutivo y la de su partido como una formación con poder en las urnas y que ha sacado al país «de las dos crisis económicas más importantes». «El PP ganó todas las elecciones generales, autonómicas y municipales en España desde 2009 hasta abril de 2019».

No se ha referido Rajoy en sus casi 25 minutos de discurso al presidente del PP, Pablo Casado, aunque sí lo ha hecho a la nueva Junta de Andalucía: «Hay que estar orgullosos de la Junta y de la unidad de España, que es nuestra nación. También de la bajada de impuestos, siempre que se pueda, como se ha hecho con el impuesto de sucesiones y donaciones, que supone un plus de credibilidad para los actuales gobernantes».

Pero esta exhibición de fuerza por parte de los populares, además de devolver al expresidente al abrazo y al 'selfie' con el militante, tenía un segundo objetivo: arropar a Joaquín Villanova en el tramo final de campaña. El primero en engrandecer su figura ha sido el consejero de Presidencia y presidente del PP en Málaga, Elías Bendodo: «No hay mejor alcalde que Joaquín, Alhaurín está de dulce». Bendodo recordó a los asistentes que no votar a Villanueva es «regalar la alcaldía al PSOE», y puso el ejemplo del nuevo Gobierno en la Junta y su trabajo como ejemplo del «desastre» que genera el socialismo al frente de cualquier administración. Bendodo ha hecho gala además de los cien primeros días de la mayoría de derechas en el Parlamento andaluz y de la eliminación de más de cien «chiringuitos de los malos». «El socialismo quiere recaudar más para ganar más, para colocar a más gente. Lo hemos comprobado», ha aseverado el consejero.

Por su parte, Villanova ha jugado sus cartas ante su público, recordando primero la gestión de Mariano Rajoy como uno de los más importantes servidores que ha tenido el Estado, haciendo frente a las peticiones constantes del PSOE y de UPYD en pleno 2012 de que se solicitase el rescate definitivo. «Yo lo vi resistir como nadie». Con respecto a su gestión, el alcalde ha hecho gala de su habitual sinceridad libre de cualquier complejo, refiriéndose a su gestión en tercera persona, como una marca que ha superado a su identidad, convirtiéndose en el sinónimo del progreso del municipio. De hecho, el propio Rajoy se ha referido a la omnipotencia del regidor durante su discurso: «Una persona que accede a la alcaldía en 1996 y que sigue en el cargo hasta ahora... o tiene mucha suerte o es un extraordinario alcalde».