La línea eléctrica del hospital se desbloquea tras una intensa negociación con Endesa

Imagen de archivo del Hospital del Guadalhorce. /SUR
Imagen de archivo del Hospital del Guadalhorce. / SUR

Los propietarios que mostraban reparos han conseguido que se modifique el proyecto para reducir el impacto del tendido de alta tensión

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

En plena recta final del proceso para la apertura completa del Hospital Comarcal del Valle del Guadalhorce saltaron todas las alarmas. Una de las familias propietarias de una finca por la que debería pasar la línea de alta tensión mostró sus reparos a la expropiación de los terrenos. Además, lo hicieron con la ley en la mano, por lo que el proceso se paralizó hasta que empezaron las negociaciones. El conflicto ya se ha resuelto y las obras continúan a buen ritmo, pero durante varios días el complejo proceso que envuelve al centro hospitalario estuvo muy cerca de volver a estancarse y adentrarse en una maraña legal sin fecha de resolución.

La línea eléctrica se está ejecutando para suplir la falta de potencia en el hospital que actualmente mantiene los quirófanos cerrados (y por tanto el área de hospitalización). Comenzar las obras no fue tarea fácil:hubo que modificar el plan especial, un procedimiento en el que se invirtieron meses e hizo que los plazos que se barajaron en un principio fuesen incumplidos por completo. El problema llegó cuando Endesa comenzó los trabajos y llegaron a una de las fincas en las que está proyectado uno de los postes y el vuelo de la línea: «Hubo un error de procedimiento», explica el representante de los propietarios, Francisco Sánchez, del gabinete pericial Espericia.

Sánchez recuerda que hace un año se llegó a un acuerdo en el que se modificaba la ubicación inicial del poste de luz «unos diez metros» para reducir al máximo el impacto en los terrenos, pero que cuando llegó la hora de la verdad se emplearon los planos originales. Además, en el acta de replanteo «no se incluía el momento de la intervención», un punto «muy grave». «Un día los propietarios recibieron la llamada de los obreros diciendo que iban a entrar, cuando la ley está totalmente en contra de ello; por suerte pudimos pararlo».

Conflicto

El conflicto entre la familia y Endesa se iba haciendo más grande hasta que entró en juego el Ayuntamiento, llamado a mediar por las dos partes ante la falta de entendimiento. Fuentes municipales confirmaron a SUR la intervención de los concejales y técnicos del Consistorio para llegar a una solución viable.

Se celebraron varias reuniones, también con otras dos familias que mostraron reparos pero que aceptaron la expropiación al poco tiempo. Los propietarios representados por Sánchez no iban a aceptar la oferta, ya que lo que les importaba no era el dinero, sino la ubicación del postes, que dañaba «considerablemente» la funcionalidad de los terrenos.

No fue hasta que se celebró una reunión en la propia finca hasta que no se llegó un acuerdo, varias semanas después de que se paralizara el proceso. Con los planos delante fue «sencillo» encontrar una solución, que pasa por cambiar la torre «tan solo diez metros» de su ubicación original.

El representante asegura que el proceso contaba con serias deficiencias y que tanto la familia como él mismo sabían en todo momento que tenían la sartén por el mango, y que incluso podrían haber llegado más lejos, pero esa no era su intención. «Somos los primeros que quieren que el hospital funcione de una vez por todas, pero no a cualquier precio».

Un portavoz de Endesa ha confirmado a SUR la información aportada por el perito. Una vez solucionado el escollo se han retomado los trabajos que deberían terminar a mediados del mes que viene. La previsión inicial era que la línea eléctrica estuviese operativa a finales de octubre, pero el proceso de negociación ha generado un pequeño retraso tanto por la pausa en los trabajos como por las modificaciones pertinentes. Una vez la red esté operativa, la Junta de Andalucía asegura que en otras dos semanas, el personal médico ya estará operando en los quirófanos.

El PP del Guadalhorce critica de nuevo los retrasos de la línea

La resolución del funcionamiento del Hospital del Guadalhorce corre el riesgo de convertirse en un arma arrojadiza electoral. La pasada semana, el Partido Popular exhibió su desacuerdo con la situación en un ataque directo a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

La parlamentaria andaluza por el PP de Málaga Esperanza Oña reunió en la puerta del centro hospitalario a los principales referentes populares de la comarca, como el alcalde de Coín Fernando Fernández;la regidora de Alhaurín el Grande, Toñi Ledesma y a numerosos concejales y representantes de la plataforma en favor del Hospital.

Oña acusó a Díaz de «no tener palabra» e incumplir reiteradamente con el Valle del Guadalhorce. «Igualmente, incumplió reiteradamente los plazos de finalización de obras y, una vez abierto, el tiempo que se iba a tardar en poner en marcha y a pleno rendimiento este centro, lo que ha tenido como consecuencia que a día de hoy estas instalaciones hayan sido reducidas a un mero centro de salud», apuntó la parlamentaria.

En todo momento, la Junta de Andalucía se ha desvinculado de los retrasos generados en el hospital relacionados con la línea eléctrica. En todo momento ha acusado al Ayuntamiento de Cártama, a quien considera «responsable» del abastecimiento y equipamiento del complejo hospitalario tal y como declaró el ex delegado del Gobierno andaluz recientemente, José Luis Ruiz Espejo.

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