Investigan si los tres fallecidos en Coín pactaron su suicidio

Furgoneta en la que se trasladaron ayer los tres cuerpos al Instituto de Medicina Legal. / Foto: Fernando Torres | Vídeo: Pedro J. Quero

Los muertos son un hombre, su pareja, que tenía cáncer terminal, y la madre de ella

FERNANDO TORRES , JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

La Guardia Civil investiga las muertes de tres personas cuyos cadáveres fueron hallados ayer en una casa de campo en el término municipal de Coín. Las víctimas son un hombre de 62 años, su esposa, de 59, y la madre de esta, de 89. La familia, de nacionalidad holandesa, residía de alquiler en la vivienda donde fueron encontrados los cuerpos.

El hallazgo se produjo en torno al mediodía, cuando el hijo del casero, al no tener noticias de los inquilinos desde hacía tiempo, accedió a la casa y descubrió los cadáveres. Él fue quien avisó a los servicios de emergencias, que movilizaron varias patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil de Coín.

Tras comprobar que llevaban tiempo muertos y que, por tanto, no había posibilidad de asistencia médica, los agentes activaron la comisión judicial, compuesta por el juez, el secretario judicial y el médico forense, para el levantamiento de los cadáveres. También se avisó a la Unidad de Policía Judicial de la Benemérita y a los especialistas de Criminalística para empezar la inspección ocular, que previsiblemente se prolongará hasta hoy dada la complejidad del escenario, motivada entre otros factores por el número de cuerpos encontrados.

La vivienda está ubicada en una zona rural conocida como Las Moretas de Coín

La comitiva judicial estuvo trabajando en el terreno durante toda la tarde, acompañados por agentes de la Policía Local hasta el cierre de esta edición. En torno a las ocho de la tarde, el furgón de la funeraria judicial salió de la vivienda en dirección al Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga.

A la espera de la autopsia

El hombre fue hallado ahorcado, lo que apunta claramente al suicidio. Sin embargo, el caso de las mujeres es más complejo. Según fuentes cercanas al caso, los tres cuerpos se encontraban en avanzado estado de descomposición, lo que dificulta la investigación y también impide apreciar, a simple vista, la causa del óbito. Será la autopsia, que se realizará hoy en el IML, la que determine si las fallecidas presentaban lesiones fruto de una muerte de etiología criminal. La data aproximada de la muerte también podría arrojar luz para ayudar a encajar las piezas del caso.

La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el suceso. Inicialmente se activó el protocolo ante casos sospechosos de muerte violenta ante la posibilidad de que el hombre se hubiera suicidado después de acabar con las vidas de su pareja y de su suegra. Los agentes de la Benemérita empezaron ayer a indagar en la vida de la familia, que llevaba alrededor de seis años residiendo en Coín y tenía buena relación con su entorno. También descubrieron que la esposa tenía un cáncer, al parecer, en fase terminal, lo que abrió una segunda línea de investigación: que se trate de un suicidio pactado. En la casa no se halló ayer nota de despedida, aunque sí toda la documentación bien ordenada y un inventario manuscrito de enseres personales.

El caso provocó un gran revuelo en la localidad, especialmente en la zona donde se produjeron los hechos. Se trata de la urbanización Moretas Coín, un diseminado rural ubicado al norte de la localidad al que se accede a través de carriles poco transitados. Los pocos vecinos que hay en la zona conocían «lo justo» a la familia, que nunca dio problemas pero tampoco hizo demasiada vida en el pueblo. Pese a ello, ayer se respiraba un ambiente tenso al conocer lo sucedido y, sobre todo, por el hecho de que nadie había reparado hasta ahora en la ausencia de los fallecidos durante días.

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