Los internos de la prisión de Alhaurín ya pueden comunicarse por videoconferencia con sus abogados

Vista de archivo de la prisión de Alhaurín de la Torre. /SUR
Vista de archivo de la prisión de Alhaurín de la Torre. / SUR

El servicio, pionero en España, ha sido promovido por el Colegio de Málaga a través de un convenio con Instituciones Penitenciarias

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Cuando se firmó el acuerdo se convirtió rápidamente en noticia de calado nacional. El Centro Penitenciario Málaga II, ubicado en Alhaurín de la Torre, iba a ser la primera prisión de España en permitir videoconferencias entre los internos y sus abogados. Este servicio, promovido por el Colegio de Abogados de Málaga, ha empezado a funcionar desde este miércoles, según un comunicado interno distribuido por el propio colegio al que SUR ha tenido acceso.

En la misiva, dirigida a todos los colegiados –que por ahora son los únicos que podrán hacer uso de este sistema de comunicación–, se explica que las reservas se pueden efectuar a través de un calendario habilitado en la sede virtual de la institución.

Las videoconferencias se podrán realizar inicialmente «desde la sede principal de Málaga (Paseo de la Farola) y desde las delegaciones de Marbella y Ronda a partir del lunes 16 de septiembre», prosigue el comunicado. Tendrán lugar de lunes a jueves y su duración máxima es de 30 minutos y con un intervalo de 15 minutos para facilitar el relevo de internos en la sala de videoconferencia habilitada en la prisión.

La videoconferencia debe reunir los mismos requisitos que una comunicación entre cliente y abogado en un centro penitenciario, conforme a los requisitos establecidos por el artículo 48 del Reglamento Penitenciario, no pudiendo permanecer ninguna otra persona en la estancia donde se realice la misma, si no reúne los requisitos legales al efecto. El abogado no podrá portar ningún aparato de telefonía móvil, tablet o dispositivo que permita la comunicación con terceras personas y sacar fotografías, vídeos.

Con este sistema, que más adelante será implantado en otros colegios de España, se pretende «agilizar la comunicación entre procesados privados de libertad y letrados, reduciendo el número de desplazamientos por parte de los letrados, lo que supone una mejora muy importante», según informan desde el colegio. El protocolo experimental lleva desarrollándose desde 2014 y las negociaciones se han extendido durante años.

Tal y como informaron a SUR desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias cuando se dio a conocer el convenio, en cuanto transcurra un plazo «lógico» se evaluará el funcionamiento del sistema para su exportación a otros centros y colegios oficiales, ya que, según el mismo portavoz, es un proceso que «ayudará mucho a los letrados en su trabajo», teniendo en cuenta que, por lo general, las penitenciarías suelen estar apartadas de los núcleos principales de población.

El funcionamiento de las videoconferencias es sencillo. Los internos utilizarán las salas de transmisiones que actualmente únicamente se emplean para declaraciones en juzgados sin traslado –por motivos de salud o seguridad–. Las sedes del colegio han sido equipadas con unas cabinas especiales adaptadas a los puntos del convenio y a la normativa exigida por la administración.

Cabe recordar, además, que este convenio con Instituciones Penitenciarias ha posibilitado también que los abogados puedan ya utilizar ordenadores portátiles en los locutorios especiales, cuyo uso queda también sometido a estrictas condiciones: no deben tener ningún sistema de grabación, ni de captura de imágenes, ni conexión a internet. De este modo, se han colocado en los locutorios con un monitor que permite que el cliente visualice la información procesal desde el otro lado de la mampara que le separa de su abogado. Los letrados pueden acceder a dichos locutorios, que permanecen cerrados con llave fuera del horario de visitas, con un pendrive.