Familiares de tres presos provocan un altercado en la cárcel de Alhaurín de la Torre

Imagen de archivo de la cárcel de Alhaurín de la Torre. /
Imagen de archivo de la cárcel de Alhaurín de la Torre.

Uno de ellos llegó a romper las mamparas de cristal de separación de las cabinas de la zona de comunicaciones entre los reos y las visitas

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Nuevo incidente en la prisión de Alhaurín de la Torre. En esta ocasión han sido unos familiares de tres presos que se encuentran internos en esta cárcel malagueña los que han protagonizado un altercado en el centro penitenciario, según han informado desde la plataforma Tu Abandono Me Puede Matar.

Los hechos han tenido lugar este domingo por la tarde durante uno de los turnos de comunicaciones entre presos y visitas. Cuando acababa, uno de los presos informó a sus familiares de que les habían separado a los tres en módulos diferentes, una medida que, según han explicado desde la plataforma, fue tomada debido a que los reos estaban coaccionando al resto de internos que se encontraban en su mismo módulo hasta entonces.

Al conocer la noticia, supuestamente, los familiares, muy alterados, comenzaron a dar voces. Al parecer, uno de ellos se dirigió a la funcionaria que estaba de servicio en la zona de comunicaciones profiriendo amenazas e insultos, llegando incluso a intentar agredirla.

Las mismas fuentes han indicado que la trabajadora tuvo que refugiarse en la cabina de seguridad. Rápidamente informó al jefe de servicios, que se personó en el departamento con varios funcionarios para calmar la situación.

Desde la plataforma han indicado que, al llegar, se encontraron con que uno de los familiares de los presos había roto dos mamparas de cristal de separación entre cabinas. Los cristales habían saltado y afectado a varias personas que se encontraban cerca, registrándose tres heridos de diversa consideración.

El más grave de ellos, siempre según las mismas fuentes, fue la persona que rompió las mamparas. Tuvo que ser atendida en la enfermería del centro penitenciario y posteriormente trasladada hasta un centro hospitalario, donde le pusieron varios puntos de sutura.

Una vez que se controló la situación, se abrió un atestado por parte de la Guardia Civil. El suceso provocó una gran tensión entre las personas que había en la zona de comunicaciones y un retraso en los siguientes turnos.