Fallece Carmen Bueno, que ayudó a ADIPA a iniciar la residencia de adultos en Antequera

Fallece Carmen Bueno, que ayudó a ADIPA a iniciar la residencia de adultos en Antequera

La policía encuentra su cuerpo sin vida en su casa, donde al parecer llevaría ya varios días muerta

Antonio J. Guerrero
ANTONIO J. GUERRERO

La Policía ha encontrado sin vida a Carmen Bueno Pérez este lunes en su casa, tras varios días sin saber nada de ella en ADIPA (Asociación de Discapacitados Intelectuales de Antequera) donde solía acudir tras su relación con este colectivo al que contribuyó económicamente a empezar a construir su proyecto de residencia de adultos.

Al parecer, llevaría varios días difunta, aparentemente no tenía signos de violencia y el juez mandó examinar su cuerpo en la capital, antes de devolver a la finada para su entierro. Tenía 71 años y además de ayudar a ADIPA, esta Semana Santa fue noticia al sufragar la restauración de enseres de la Cofradía de «Abajo» que procesiona el Viernes Santo en Antequera.

Al quedarse viuda y no tener hijos, Carmen se planteó qué hacer con su dinero. En Unicaja le aconsejaron donarlos a alguna asociación benéfica y ella recordó esa conversación con su marido: «No tuve duda, decidí dar un dinero inicial, comprometerme a otro cuando empiece la obra y para terminar, declararlos herederos para cuando yo me muera, que reciban todos mis bienes».

Y de esta manera, a finales de 2015, ADIPA hizo público su acuerdo, gracias al que el colectivo pudo empezar la construcción de una residencia para 32 adultos con discapacidad intelectual media, próxima al Hotel Antequera, para cumplir el deseo de su difunto marido, José Quintana, que llevaría el nombre del centro. Ella explicó que daba el donativo inicial porque cuando paseaba con su esposo, veían a un niño con síndrome de down y «mi marido se preguntaba qué pasaría con esos niños cuando no tuvieran a sus padres».

Diego González, gerente de ADIPA en 2015, apuntaba que el proyecto precisaba unos terrenos, que el Ayuntamiento cedió a ADIPA, pero había que edificarla, con un presupuesto inicial de 1,8 millones de euros. La residencia tiene una superficie de 6.900 metros cuadrados, los 32 usuarios vivirían en apartamentos en planta de calle.

Más recientemente el alcalde Manuel Barón se comprometió a dar una partida anual de 300.000 euros, a la que sumó el interés de la Diputación Provincial, para lo que lo llevó a pleno municipal hace unas semanas.

Sobre su ayuda a la Cofradía de 'Abajo' surgió por su devoción de joven y al saber desde hace años que querían recuperar un manto antiguo, conversó con la hermandad que preside Ernesto González y llegó a un acuerdo para aportar dinero para la restauración de dos mantos, una saya y la confección de tres candelabros.