La espera llega a su fin: el Guadalhorce abre dos de sus cuatro quirófanos

Equipo quirúrgico en uno de los quirófanos del Hospital del Guadalhorce./SUR
Equipo quirúrgico en uno de los quirófanos del Hospital del Guadalhorce. / SUR

La entrada en servicio se hará de forma gradual a lo largo de los próximos meses tras dos años de lucha social con el centro funcionando a medio gas

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Durante años el hospital Comarcal del Valle del Guadalhorce ha sido una quimera para el sistema sanitario de la provincia. La apertura del centro sin los quirófanos y el área de hospitalización operativos redujo la inversión millonaria a lo que muchos tacharon de «un gran centro de salud». Tras un complejo proceso legal en el que ha habido que modificar todo un plan especial y sortear distintos desencuentros entre administraciones, ayer se abrieron las dos primeras salas quirúrgica y una parte de las camas, poniendo fin a la larga espera y cerrando una etapa convulsa y marcada por los retrasos.

La Junta de Andalucía emitió ayer un comunicado para anunciar la entrada en funcionamiento de la totalidad de los servicios. Lo hizo cumpliendo con los plazos que había ofrecido una vez comenzaron las obras de la línea eléctrica necesaria para alimentar el funcionamiento de los quirófanos y el área de hospitalización –los permisos para esta acometida han sido gran parte de los responsables de los retrasos–.

«El Hospital Valle del Guadalhorce ha comenzado hoy lunes, con normalidad y de forma planificada y progresiva, la atención a los pacientes en el Área Quirúrgica y de Recuperación Postanestésica», expone la Junta en su comunicado. Actualmente ya están funcionando dos de sus cuatro quirófanos, así como diez sillones y trece camas de hospitalización.

La delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en funciones, Ana Isabel González, acompañada por el director gerente del centro, José Antonio Medina; la directora de enfermería, Mari Paz Piña; el director de la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación, José Cruz, y la coordinadora de enfermería del Bloque Quirúrgico, Cristina Narbona, visitaron ayer las instalaciones del complejo hospitalario.

González destacó durante el acto que el inicio de esta actividad «dará cobertura asistencial de forma progresiva a todo el área de referencia para algunos procesos quirúrgicos programados de distintas especialidades y que precisen de corto periodo de hospitalización, lo que supone un nuevo avance en accesibilidad y seguridad para este tipo de atención especializada».

Además, apuntó que los dos quirófanos estarán enfocados a las especialidades de cirugía general y dermatología, unidades a las que se irán incorporando el resto a lo largo de los próximos meses hasta que se complete el servicio en su totalidad.

En opinión del director de la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación del Hospital Virgen de la Victoria, José Cruz, «la apertura de esta nueva área supone un gran avance en cuanto a los niveles de accesibilidad de los pacientes y mejorará la respuesta a las necesidades asistenciales en el ámbito quirúrgico, para intervenciones programadas muy prevalentes de diversas especialidades, de baja complejidad quirúrgica y que precisan de una corta estancia en hospitalización».

Dos años en funcionamiento

Además, el director gerente del Hospital Virgen de la Victoria, José Antonio Medina, dijo que este giro que ha tomado el centro «va a permitir concentrar una serie de procedimientos quirúrgicos» en su día a día, «mejorando así los estándares de calidad y la accesibilidad a los mismos por parte de todos los usuarios del área».

El centro lleva dos años funcionando a medio gas pero atendiendo a una población de más de 100.000 personas de los trece municipios de la comarca. La apertura del centro supuso una inversión de unos 30,6 millones de euros, incluyéndose la construcción y el equipamiento, a lo que hay que sumarle los fondos aportados por la Diputación Provincial de Málaga para el acceso y la línea eléctrica.

«Ha sido un camino largo y duro, pero el resultado es más que satisfactorio»

Uno de los aspectos más relevantes que ha tenido el proceso de apertura del Hospital Comarcal del Guadalhorce es el movimiento ciudadano que ha velado porque las administraciones cumplan su palabra. La Plataforma Pro-Hospital del Guadalhorce ha velado por la veracidad de la información durante los momentos más confusos del trance, especialmente en aquellos en el que la política ha hecho uso (en las dos direcciones) de la situación: la asociación siempre ha estado ahí.

Ayer, el portavoz de la plataforma, Miguel Esteban, reconoció en declaraciones a SUR que el anuncio de la Junta merece ser valorado positivamente. «Al menos han cumplido con su última palabra», dijo, en relación al plazo de dos semanas una vez terminó la construcción de la línea eléctrica. «Ha sido un camino largo y duro, pero el resultado es más que satisfactorio;ahora tenemos un hospital por el que hace quince años nadie daba un duro».

Aun así, Esteban ha recordado la importancia de que el centro no se conforme con la mitad de los servicios y pide un «plazo razonable» para que se pongan en funcionamiento todas las camas y los otros dos quirófanos.

Coincide con él Paco Rueda, uno de los activistas que más ha luchado por los servicios públicos de la comarca. «No se deben olvidar del resto de las consultas externas que todavía no están operativas».

Ambos recuerdan que los quirófanos del hospital están destinados a acoger más de 40.000 intervenciones anuales que actualmente se desarrollan en el Clínico, por lo que la apertura no es solo positiva para la comarca sino para toda la red sanitaria, que comenzará a descongestionarse aunque la apertura se haga de forma gradual. El futuro de la plataforma no está escrito, aunque su éxito sí:«Esto ha sido gracias al trabajo de decenas de asociaciones», recalca Esteban.