Coín habilita la balsa de extinción de Sierra Negra, arrasada por las lluvias de 2018

La nueva balsa tiene capacidad para 200.000 litros y está destinada a vehículos terrestres. /SUR
La nueva balsa tiene capacidad para 200.000 litros y está destinada a vehículos terrestres. / SUR

Las obras de esta infraestructura comenzaron hace más de un año y está ubicada en una zona que ha sufrido importantes incendios

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

A finales de septiembre del año pasado, Coín conocía la buena noticia: Sierra Negra iba a contar con una segunda balsa de agua para la extinción de incendios, de 200.000 litros. La primera, ubicada en el Cerro del Águila está destinada a los vehículos aéreos, y la segunda estaría habilitada para recargar los tanques de los terrestres. El anuncio era más que una simple infraestructura más: esa zona de la sierra de Coín ardió sin piedad en el año 2012, en uno de los incendios más críticos que se recuerdan en la provincia –la Junta de Andalucía tuvo que pedir ayuda al Estado y a la UME para extinguir las llamas–. Pero el temporal de lluvia que sacudió a Coín, Monda y Guaro a principios de octubre de 2018 arrasaron los trabajos, que estaban a punto de finalizar.

Ahora, un año después de la presentación y once meses antes de la destrucción del entorno, la empresa que ha realizado la balsa como parte de sus acciones de responsabilidad social corporativa, Prodomasa, ha hecho entrega de las instalaciones a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento, en un acto con doble significado. El alcalde de Coín, Francisco Santos, acompañado de técnicos de Medio Ambiente; el jefe de Servicio de Gestión del Medio Natural de la Delegación Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, Miguel Arenas, y el gerente de Prodomasa, Pedro Lucena, acudieron a la entrega de llaves, un momento simbólico, ya que la balsa lleva operativa desde principios de este verano.

El jefe de servicio explicó que se trata de una ubicación «completamente estratégica» para abastecer de agua a los efectivos de tierra, que son «equipos fundamentales» en las labores de extinción por encontrarse en el corazón de la sierra«.

Desde Prodomasa explican a SUR que la tromba de agua no solo afectó al vaso de la balsa, que quedó «prácticamente destruido». «La tromba inutilizó los caminos de acceso para los vehículos», una parte fundamental de la infraestructura, dada su orientación terrestre. «Quedó totalmente inutilizada, tuvimos que empezar de cero», comenta un portavoz. De hecho, el presupuesto inicial de la obra era de 20.000 euros, que han ascendido a los 60.000, ya que, además de reconstruir la balsa se han colocado escolleras en el arroyo del Lentisco, que pasa por la zona para abastecer el vaso y cuyo desbordamiento afectó a la balsa durante el temporal.

«La obra estaba planteada para resistir lluvias, pero aquella tormenta estuvo fuera de lo normal». Los daños de dichas lluvias fueron millonarios, provocando evacuaciones de emergencia en determinados puntos de Coín, aunque también hubo afectados en Alhaurín el Grande, Cártama, Monda y Marbella.

Esta obra se suma a la balsa que ya existía por lo que Coín cuenta desde ahora con dos balsas específicas en Sierra Negra para la extinción de incendios. Estos dos puntos que se unen a la decena de enclaves como pozos, lagos y otros depósitos de agua que el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Coín tiene registrados para que los efectivos que trabajan para sofocar incendios cuenten con un amplio mapa de puntos disponibles.

Durante la entrega de llaves, el gerente de Prodomasa explicó que esta es una de las medidas compensatorias que Prodomasa (explotación de recursos dolomíticos) lleva ejecutando durante este tiempo. «Ya en invierno hemos trabajado en tareas de limpieza y desbroce de árboles», explicó, antes de anunciar que también hay prevista una reforestación de pinsapos que ya se está estudiando.