Condenan a un policía local de Antequera por hurtar una cámara de vídeo

Condenan a un policía local de Antequera por hurtar una cámara de vídeo

El agente, que ha aceptado una pena de cuatro meses de prisión y 120 euros de multa, lesionó también al vigilante de seguridad que lo descubrió

JUAN CANOMálaga

El vigilante lo sorprendió in fraganti y lo siguió discretamente hasta que pudo echarle el guante. Tras forcejear con él, descubrió que el hombre al que acababa de reducir por intentar hurtar una cámara GoPro 5 era un agente de la Policía Local de Antequera.

El funcionario, que fue trasladado a la comisaría de la Policía Nacional en calidad de detenido, ya ha sido condenado tras conformarse con el relato de los hechos realizado por la Fiscalía y aceptar una pena de cuatro meses de prisión por el hurto y 20 días de multa por las lesiones leves causadas al vigilante en el forcejeo.

Los hechos sucedieron a las 13.20 horas del pasado día 3 de enero en el establecimiento de El Corte Inglés situado en la calle Hilera. El vigilante declaró en comisaría que, mientras realizaba su trabajo, vestido con su uniforme reglamentario y luciendo todos sus distintivos, observó a un hombre merodeando por la zona de Hogar, y más concretamente por la sección de Fotografía.

El empleado de seguridad observó cómo el individuo se aproximaba a la vitrina donde están expuestas a la venta las cámaras GoPro, muy conocidas en el mundo del deporte, y empezó a mirar a su alrededor y también al techo, al parecer, tratando de comprobar si lo estaba grabando el sistema de videovigilancia del establecimiento.

Según declaró el vigilante, el sujeto abrió la vitrina y cogió una GoPro Hero 5 Black, que tiene un precio de venta de 429 euros. Tras «pegársela al cuerpo», comenzó a caminar hacia una de las puertas de la tienda, pero al ver que allí había otro empleado de seguridad, cambió de rumbo y se dirigió hacia otra salida, concretamente la de la cafetería Starbucks.

Al intentar darse a la fuga

Al ver que iba a cruzar la puerta con la cámara, el vigilante lo interceptó cuando «intentaba darse a la fuga», según declara probado la sentencia, a la que ha tenido acceso SUR. El individuo reaccionó dándole un empujón y se inició un «fuerte forcejeo» en el que ambos cayeron al suelo. El trabajador de seguridad tuvo que ser auxiliado por sus compañeros, quienes a su vez llamaron a la Policía Nacional. Mientras llegaban las patrullas, un cliente que se encontraba en el establecimiento les comentó que conocía a aquel hombre y que, según creía, era policía local en el municipio de Antequera.

El empleado de seguridad fue asistido en un centro sanitario por las lesiones producto del forcejeo. Según el fallo judicial, sufrió una cervicodorsalgia de la que tardó cuatro días en curarse, uno de ellos impeditivo. El detenido, por su parte, fue trasladado a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, donde se confeccionó el atestado del caso. Los investigadores contactaron con la Jefatura de la Policía Local de Antequera para comprobar si el arrestado, que tiene 40 años, figuraba entre su plantilla. La respuesta fue afirmativa. Es un agente en activo que en esos momentos se encontraba libre de servicio.

El fiscal consideró que los hechos eran constitutivos de los delitos de hurto y lesiones leves. Por el primero, solicitó una pena de seis meses de prisión y, por el segundo, un mes de multa a razón de una cuota diaria de seis euros, es decir, 180 euros. El Ministerio Público reclamó que abonara esa misma cantidad al vigilante de seguridad como indemnización.

Al aceptar el acusado el relato de los hechos realizado por la Fiscalía, se dictó sentencia in voce, que adquirió firmeza al comprometerse las partes a no recurrirla. El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Málaga condenó al individuo a cuatro meses de cárcel por el hurto y a una multa de 120 euros, además de los 180 euros de indemnización al vigilante.

Asimismo, el magistrado acordó la suspensión de la pena de prisión, como había pedido la defensa, durante un periodo de dos años, siempre y cuando no vuelva a delinquir en ese tiempo y cumpla con la condición de abonar la responsabilidad civil impuesta en la sentencia.