El MAD Antequera abre en la ciudad del barroco con la mirada puesta en el arte contemporáneo

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/ Carlos Moret

  • El nuevo museo, cuya colección exhibe los fondos de Diputación, se inaugura con sendas exposiciones de autores malagueños y de litografías de Miró

El barroco se respira en sus calles. De hecho, para llegar al nuevo museo se atraviesan vías empedradas y edificios históricos que narran el pasado de una ciudad histórica, situada geográficamente en el centro de Andalucía, en un eterno cruce de caminos. Precisamente, el nuevo Museo de Arte de Diputación (MAD) ha tomado posesión de unos de esos viejos palacios de Antequera cargados de historia: la Casa Museo de los Colarte. Hasta hace apenas unos meses, el inmueble estaba decorado con viejos muebles que ayer dieron paso a paredes blancas y una ambientación muy diferente, en la que se respiraba abstracción, geometría y color. El nuevo MAD Antequera representa desde su inauguración oficial de ayer la nueva mirada para una ciudad vieja que sintetiza en su sede el abrazo entre el pasado barroco y el presente del arte contemporáneo que mira hacia el futuro.

El MAD Antequera abre en la ciudad del barroco con la mirada puesta en el arte contemporáneo

/ Carlos Moret

En un breve acto, que se redujo por el accidente aéreo de ayer en el que fallecieron 150 personas –42 españoles–, el director del MAD Antequera, Fernando Francés, aseguró que «sabemos donde estamos» en relación al pasado barroco de la capital de la vega y explicó que el objetivo del nuevo centro es «llegar hasta el arte actual» a través de su colección permanente formada por los fondos propios de la Diputación de Málaga. Esta vocación se puede ver en la primera selección de obras del catálogo provincial que, bajo la denominación ‘La abstracción y el geometrismo en la vanguardias malagueñas’, recoge obras de consagrados autores locales y andaluces como Eugenio Chicano, Jorge Lindell, Rafael Alvarado, Soledad Sevilla, Pepa Caballero, Pepe Bornoy, Diego Santos, Liviana Leone o Pablo Alonso-Herráiz, entre otros.

Un recorrido que no olvida la aportación característica de Manuel Barbadillo con su obra ‘Tramaz’ (1973), que destaca sobre una de la numerosas chimeneas que recuerdan el pasado señorial del edificio. Al conjunto se une además algún invitado ilustre del arte contemporáneo, como el toledano Rafael Canogar con una obra que llama la atención pese a su abstracta denominación: ‘Sin título’ (1980).

Más da una piedra

La colección permanente del MAD Antequera, que se exhibe desde ayer en la primera planta de la antigua Casa de los Colarte, cuenta con más de 300 piezas, que ofrecen una amplia representación de la abstracción, aunque los fondos arrancan cronológicamente en el siglo XIX y llegan a manifestaciones artísticas recientes como la fotografía. «Tras esta primera selección iremos analizando cada uno de los aspectos que nos ofrecen los fondos propios y los pondremos en relación con el arte que se está realizando», señaló Fernando Francés, que estuvo acompañado de Cristina Consuegra, «que será la directora del centro en mi ausencia», según comentó.

Ese diálogo de la colección con la creación actual también está presente en una de las dos exposiciones temporales que ayer inauguró el nuevo museo. Se trata de ‘Cantos rodados’, una muestra que contradice eso de que ‘menos da una piedra’ con una mirada al cercano Torcal o a los milenarios dólmenes para explorar la relación de las rocas con el arte y con la propia ciudad de Antequera a través de 21 artistas malagueños o residentes en la provincia. Un itinerario que se abre en las salas de la planta baja de la Casa Museo de los Colarte con la obra de Javier Calleja ‘She always comes’ (2014) y que al fondo se eleva con la llamativa propuesta de Sebastián Navas y su monumental ‘Flow’ (2014-15).

El MAD Antequera abre en la ciudad del barroco con la mirada puesta en el arte contemporáneo

/ Carlos Moret

Junto a ellos, creadores (re)conocidos y emergentes se entrelazan en una muestra que mezcla tantas visiones como estilos –pintura, fotografía, instalación, dibujo...– con las firmas de Chema Lumbreras, Juanjo Fuentes, Paco Aguilar, Laura Brinkmann, Alba Molina y Eva Grau, María Dávila, Rocío Verdejo, Adela Aguilera, Almudena Fernández Ortega, Cristina Galeote, Esther Melguizo, Ignacio del Río, José Luis Puche, José Medina Galeote, José Seguiri, Juanma Reyes, Manuel Olarte, Miguel Gómez Losada o Javier Artero, entre otros.

Buena parte de los artistas acudieron ayer a la presentación del nuevo MAD Antequera y recorrieron sus salas y el edificio. No pocos reconocieron las posibilidades del antiguo edificio que ha sido rehabilitado por los arquitectos Luis Machuca y Borja Peñalosa para adaptarlo a los nuevos usos expositivos sin perder el origen señorial del palacio. Una de los cambios que aún está pendiente es precisamente el de su acceso, ya que la entrada principal al museo se quiere trasladar a la zona ajardinada del inmueble.

El propio director Fernando Francés, que estuvo acompañado en la inauguración por el presidente de la Diputación Provincial, Elías Bendodo, y el alcalde de Antequera, Manuel Barón, felicitó al equipo del nuevo museo por «sacar adelante el proyecto en tiempo récord» y acotó el objetivo del nuevo centro que no solo atenderá el arte contemporáneo en sus expresiones plásticas y visuales, «sino también sus relaciones con las artes dramáticas y con la música».

Y también Miró

En la primera planta y compartiendo el espacio con los maestros de la abstracción malagueña, el MAD exhibe su otra exposición temporal, ‘Joan Miró litógrafo’, que cuenta con fondos de la Fundación La Caixa. La muestra tiene el inconfundible sello del artista catalán con una selección de piezas gráficas vinculadas a su etapa de colaboración con el taller parisino de Ferdinand Mourlot, que le permitía plasmar obras seriadas muy cercanas a sus dibujos.

La exposición agrupa obras realizadas durante la segunda mitad de su vida y propone un singular juego al espectador al incluir pruebas de estado que ilustran el proceso creativo del propio artista que incluso coloreó a mano algunas de estas piezas. Especialmente llamativa son las series ‘Claca’ y ‘Las agujas del pastor’, que incluye la primera prueba del pintor, la inclusión de una gran figura geométrica de color en el segundo ensayo y la edición de la obra final (bon à tirer) con la pieza que sería definitivamente reproducida. Una exposición muy didáctica, con más de cuarenta piezas que se adueñan de la mayor parte del espacio expositivo de la primera planta de la nueva pinacoteca.

El MAD y la Casa de los Colarte unieron desde ayer presente y pasado bajo la coartada del arte contemporáneo y sin perder de vista el legado barroco. Ese que se sigue respirando cuando se sale de ver los ‘mirós’, los ‘barbadillos’ y compañía y se accede a la histórica escalera del palacio. Otra obra de arte. Y un túnel del tiempo.