Condenado un exempleado por estafar a su exjefe a través de blogs

El extrabajador habría intentado destruir la reputación del restaurante El Segoviano para luego cobrarle por solucionar el problema

IVÁN GELIBTER

«Como si fuera una novela policíaca». Así definen María González y José Luis Encinas, copropietarios del conocido complejo turístico y de celebraciones José Luis El Segoviano, situado en el municipio de Alhaurín de la Torre, lo vivido hace dos años. La experiencia que sufrieron durante el año 2012, en la que en muchos momentos pensaron que su negocio naufragaría, es digna de un capítulo de una serie de televisión, ya que el condenado utilizó diversos blogs en internet para destruir su reputación mediante feroces críticas en las que se hacía pasar por clientes.

En ese año, un empresario relacionado con la comunicación y con la publicidad de los hoteles se puso en contacto con ellos para promocionar su negocio en diversos canales muy concretos. Además de ello, el que fuera finalmente condenado ofreció sus servicios para llevar la comunicación del local, llegando a un acuerdo por el que cobraba 250 euros a la semana. Según cuenta María González, tras unos meses abonándole esta cantidad, los copropietarios de El Segoviano no percibían beneficio económico alguno, por lo que acordaron con este empresario la extinción de la relación laboral entre ambos, aunque a priori aquello no conllevó ni tan siquiera una pelea.

«A las pocas semanas de aquello», cuenta González, «empezaron a llegar a nuestro correo electrónico e-mails de touroperadores en los que nos decían que tenían pensado trabajar con nosotros, pero que no lo harían debido a cierta información que habían leído en internet». En estos mensajes varios en el plazo de unos días, se hacía referencia a tres blogs relacionados con el turismo o con Alhaurín de la Torre, en la que supuestos clientes de El Segoviano criticaban los espectáculos de flamenco que ofrecían, así como también recalcaban que la localidad no era un sitio turístico, acusando al negocio de estar situado en una localidad «que como todo el mundo sabe es conocido por su cárcel, por la que han pasado todos los de Malaya». Tal como afirma González, «llegó un momento en el que poníamos el nombre del restaurante en Google y solo salían críticas negativas, además de que comenzamos a notar una importante bajada de clientes».

Con la excusa de haber leído en internet lo que estaba sucediendo, el empresario volvió a acudir a El Segoviano para ofrecer su ayuda, aduciendo que «tenía amigos forenses relacionados con temas digitales que podían recuperar la reputación online perdida». Un generoso ofrecimiento por el que María y José Luis deberían pagar más de 4.000 euros. «Ahí ya todo me olió muy extraño, por lo que nos pusimos en contacto con el alcalde Joaquín Villanova, que a su vez nos derivó a la Guardia Civil y su departamento de delitos informáticos», afirma María.

El resultado de esta investigación lo dejó entonces muy claro. Ni existían los clientes molestos, ni eran ciertos esos supuestos touroperadores que no trabajarían con ellos. Según dicta la sentencia conocida hace unas semanas, los correos electrónicos de las diversas empresas, así como las entradas en el blog, pertenecían todas a la misma IP (identificador del ordenador), además de que las compañías no existían como tales. Asimismo, el juez asegura que, «salvo la intimidación», los hechos tienen «los elementos del delito de extorsión». Por todo ello, se condena a este empresario a cinco meses de cárcel y una multa de 3.000 euros, además de tener que retirar todas las publicaciones de los blogs. María y José Luis lo celebran como una victoria, pero la realidad es que esa información negativa «hizo mucho daño mientras estuvo publicada», además de que uno de los blogs aún no ha sido retirado. Este próximo sábado, Guardia Civil, Villanova y los copropietarios de El Segoviano darán una rueda de prensa en la que darán a conocer, se prevé, los detalles de la investigación.