Melisa Lozano: «Me estoy haciendo mi propio vestido de novia»

Melisa Lozano: «Me estoy haciendo mi propio vestido de novia»
Foto: Carmen Ocaña

Tiene tantos trajes de flamenca como años. La diseñadora fue la primera malagueña en llevar sus vestidos al gran escaparate de esta moda. Sin abandonar su color rojo, vive siempre creando

MARINA RIVASMálaga

Entre un traje de flamenca y unos volantes, no lo duda ni un segundo. Prefiere los pantalones. La diseñadora malagueña, Melisa Lozano, es uno de los grandes nombres de las pasarelas, sobre todo de la moda flamenca, tanto en la provincia como a nivel nacional; aunque también confecciona trajes de boda e incluso, su propio vestido de novia. Asegura que el diseño más especial fue el primero que le hizo a su amiga, Diana Navarro, aunque de haber soñado con vestir a alguien, le habría encantado hacerlo para «la más grande», Rocío Jurado. Aunque prefiere pensar en sus retos próximos, nunca abandona la idea de poder desfilar en una gran Fashion Week internacional.

¿Cuáles son las épocas más fuertes del año?

–En octubre tenemos la feria de Fuengirola y ya estamos trabajando para la Semana Internacional de la Moda Flamenca (Simof) en febrero.

¿Cuánto se puede tardar en diseñar una colección?

–En mi caso, tardo unos dos o tres meses, además con el trabajo diario de por medio es muy complicado.

En cuanto a los trajes de flamenca, ¿qué es lo que más se está llevando ahora?

–Nosotros estamos apostando por el color blanco y también muchas transparencias. Y luego intentamos que en nuestros trajes siempre haya algo de nuestro color, que es el rojo. Rojo Lozano le llama ya más de uno (ríe).

¿Y por qué el rojo?

–Porque es el color favorito de mi madre.

Y su madre es su mayor inspiración…

- Más bien es que está todo el día trabajando con nosotros, le gusta mucho el rojo y bueno, así empezó.

¿Ella fue la que le transmitió el gusto por la moda?

–No, ella es peluquera y mi padre delineante, la que era modista era mi abuela. Yo creo que sí, que tiene que venir en los genes algo de eso. Guardo los trajes que le hacía a mi madre, como un vestido largo rojo.

¿Todos los vestidos de flamenca que hace hoy día son largos?

–No, de hecho fuimos los primeros en introducir los trajes cortos de flamenca en una pasarela, en este caso, tres años antes de ir a Simof. Nunca nadie los había introducido y a mí me gustaba mucho la moda flamenca más antigua, lo que se llevaba cuando nuestras madres eran jóvenes.

Para un vestido corto, ¿botas camperas o zapato?

–Como queda más bonito es con un zapato de salón, unos 'stilettos'. Aunque para ir más cómoda a la feria, por ejemplo, una alpargata.

¿Las botas con el traje corto matan la moda?

–Totalmente, pero bueno, hay gustos para todo.

Ya en los diseños de boda, imagino que no todos vestidos llevarán estética flamenca…

–No, hacemos de todos los estilos.

Y, de todo lo que ha hecho hasta ahora en general (flamenco y boda), ¿qué traje recuerda con especial cariño?

–El primero que le hice a Diana Navarro. La admiro y soy amiga suya. Además, lo quería en la misma semana y yo estaba súper nerviosa, nunca había sacado un traje para escenario.

Si pudiera elegir, ¿a quién le gustaría vestir?

–Me hubiera encantado a Rocío Jurado, pero ya no puede ser.

A la hora de escoger a las modelos para sus desfiles, ¿qué prima, el cuerpo o la actitud?

–La actitud, sin duda. Obviamente, tienen que tener una talla, un estilo, pero yo siempre les digo que antes que un cuerpo bonito, tienen que ser buenas personas y quiero que todas sean como una familia.

¿Cuántos vestidos van por pasarela?

–La última que he hecho, 58.

¿Y qué hace con ellos?

–Los suelo vender todos.

He visto que alguna vez ha salido a desfilar con ellas…

–Sólo dos veces creo, pero prefiero estar detrás, procurando que todo salga perfecto.

¿También se diseña su ropa?

–La de todos los eventos, sí. De hecho, me caso en octubre y me estoy haciendo yo mi vestido. Luego ya, Amancio Ortega ayuda mucho para el diario (ríe).

E imagino que algún elemento 'rojo Lozano' llevará…

–Sí, pero no puedo decir más.

¿Y cómo lo está haciendo, es más exigente que con otros pedidos?

–Le dedico tiempo a todo, de hecho con este voy a tener que apretar. Según quede, me lo pongo. Eso sí, el diseño ya lo he meditado mucho.

- El traje del novio no lo diseña, ¿no?

- No, él va de chaqué.

¿No se ha planteado incluir la moda masculina en su trabajo?

–La verdad es que no, nos centramos en señora y ya tenemos mucho volumen de trabajo como para eso, aunque en un futuro no digo que no.

Si pudiera, ¿iría siempre vestida de flamenca o huye de los volantes?

-Intento ir vestida normal (ríe).

¿Su prenda favorita?

–Unos vaqueros, un top negro y un tacón.

¿Y cuántos trajes de flamenca puede tener en su armario?

–Uno por año, así que unos 40.

¿Y alguna prenda que coleccione o que le guste más?

–Los zapatos, como cualquier chica (ríe). Y luego guardo algunos tejidos de mi abuela, eso siempre estará con nosotros.

Más allá de la moda, ¿tiene alguna afición que pueda compaginar?

–No muchas, sólo la playa, viajar, la familia, la feria… No soy muy de películas ni series, por ejemplo. Sí me gustan los parques de atracciones, por ejemplo.

O sea, entre una playa paradisíaca y un parque de atracciones...

–La playa, en el Caribe también se pueden hacer muchas cosas (ríe).

¿Algún sueño por cumplir?

–Siempre hay metas, mi sueño fue Simof y ya fuimos los primeros malagueños. Te podría decir que la Fashion Week de Nueva York o de Madrid, pero todo se verá.

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