Dani Rivero: «Un accidente me cambió por completo la vida»

Dani Rivero /SUR
Dani Rivero / SUR

Con el sueño de ser futbolista profesional, llegó a jugar en el filial del Málaga. Le decían que llegaría lejos, pero un conductor ebrio truncó sus posibilidades. El malagueño volvió a recuperar la ilusión gracias al mundo de la moda, que le ha llevado a realizar campañas internacionales

MARINA RIVAS

A los 17 años, su vida era perfecta. El chico guapo de clase, siempre rodeado de amigos y con aspiraciones y potencial físico para llegar a cumplir su meta de ser futbolista. Caprichos del destino, el malagueño Dani Rivero, tuvo que abandonar esa idea al pasar once meses de recuperación tras un accidente de tráfico que nunca le permitió ser el mismo. Gracias a su hermano mayor, conoció poco después el mundo de la moda, que empezó a compaginar con su otro trabajo como escolta vip. Años después, el galardonado como Míster Málaga, Guapo de España y Míster Europa ha recorrido hasta 12 países del mundo siendo la imagen de campañas de renombre, como el juego 'Call of Duty', Adidas, Calvin Klein, Versace o el propio Liverpool. Ahora planea su vuelta a Miami, donde volverá al trabajo junto a su novia, también modelo internacional.

¿A la gente guapa se le abren más puertas en la vida?

–Te aseguro que sí, también te digo que muchas otras se le cierran porque piensan que los guapos son tontos o creídos. Pero, en la balanza, es más fácil ser guapo que feo. Yo no me considero guapo, sino atractivo.

¿Le afecta lo que piensen los demás de usted?

–La verdad es que ha llegado un punto en el que no me afectan las críticas, me preocupo en ser feliz con lo que hago y que las personas que me importan también lo sean.

Gran parte de su trabajo lo desarrolla ahora fuera de España…

–Yo he vivido hasta el 12 países diferentes: Reino Unido, La India, Dubai, Malasia, Estados Unidos, Camboya, Bélgica… Mi agencia madre es de Canadá y según iba haciendo anuncios para ellos, me iban reclamando más países…

¿Siempre ha tenido tanto éxito?

–Yo empecé ya con campañas serias, la primera con Calvin Klein, pero un tiempo estuve compaginando el tema de modelo con mi trabajo como escolta de un empresario inglés y, en ese tiempo me saqué un curso de conducción evasiva. Eso me dio lugar a que luego me pusieran a hacer anuncios de Volvo, haciendo trompos en un circuito.

¿Cuáles han sido los trabajos más importantes?

–Fui portada de 'Call of Duty', esa me dio mucha fama. Para esa tuve que subir 6 kilos para que me quedara bien el uniforme militar. Recuerdo estar mes y medio levantarme a las 4 de la mañana para comer.

¿Qué es lo más sacrificado que ha hecho en cuanto a dietas?

–Para un desfile de Versace en Pekín tuve que bajar dos tallas, unos 9 kilos, pero era un cliente muy fuerte y merecía la pena.

Su madre tendrá la casa llena de sus fotos…

–Me dice que dónde va a poner tantas fotos (ríe), pero ella está muy orgullosa de le digan que han visto a su niño en la campaña de una tienda o un anuncio.

Al principio no se lo tomaron tan bien, ¿no?

–Bueno, el que quiso ser modelo fue mi hermano mayor y un día fui a verlo a un desfile y el dueño de la marca se fijó también en mí y quiso que desfilara. Al poco tiempo, ya me estaban llamando más marcas. Mi hermano me quería matar, además porque poco después lo dejó.

¿Por qué?

–Poco después pasó por una enfermedad complicada, de las llamadas raras, sólo hay 13 casos en España. No quiso volver al modelaje.

Eso cambiaría a toda la familia…

–Claro, yo además empezaba el proceso de Míster Málaga y no quería que él se sintiera mal así que intentaba hacerlo partícipe de aquello. Si tenía que hacer dieta le preguntaba o le decía que me ayudara por la experiencia que había tenido… Para que él tuviera ilusión. Ahora está recuperado pero estuvo muy jodido.

¿Fue el momento más difícil de su vida?

–De los que más, seguro. Yo fui futbolista profesional, jugaba con el Málaga B en División de Honor, antes estuve en Churriana y en el Mortadelo, en mi último año ahí metí 63 goles, pero tuve un accidente de moto y tuve que dejarlo.

¿Sería capaz de relatarlo?

–Iba en moto con un amigo camino a un cumpleaños, en Torremolinos y un señor al que no quiero insultar y que dio 0,67 en el control de alcoholemia, se saltó un stop y se metió en dirección contraria. Nos llevó por delante, él se partió cuatro costillas y yo me partí tibia, peroné, rótula, me arrancó una oreja… Iba en furgoneta y estaba borracho.

¿Él tuvo la intención de socorrerle a usted y a su amigo?

–Sólo recuerdo que la moto se quedó debajo de la furgoneta y él intentó pasarnos por detrás para darse a la fuga, pero no podía… Daba la casualidad de que yo caí al lado de una ambulancia, que estaba parada un poco más adelante.

Llegarían a juicio…

–Le pusieron 2 años de cárcel, pero al no tener antecedentes no entró.

¿Qué fue lo último que recuerda de aquello?

–Me quedé inconsciente y sólo recuerdo que me dijeran que no me durmiese, que abriera los ojos.

¿Cuánto tiempo estuvo recuperándose físicamente?

–Once meses… Mi vida a esa edad era muy fácil, recuerdo que los profesores me ayudaban porque yo iba a jugar al fútbol.

Se le subió a la cabeza…

–Sí, era normal que me volviera un poco egocéntrico. Y, de repente, el accidente me cambió la vida, fue un golpe de realidad. Todo el mundo me decía que iba a llegar a profesional en el fútbol que tenía muchas cualidades. Mi padre incluso estaba negociando para irme al Atlético de Madrid B. Mi sueño era ser futbolista.

Al final, le han salido trabajos relacionados con el fútbol...

–Sí, una vez rodé un anuncio con el Kun Agüero en un desierto en Dubai. Una vez, haciendo un casting nos pidieron hacer malabares con el balón, me cogieron y el mismo que lo llevaba era el director de marketing del Liverpool e hice su nueva campaña. También he presentado equipaciones del Málaga. Todo lo que tenga que ver con el deporte, siempre es gratificante para mí.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos