Ángel Palazuelos: «Sueño con hacer un vestuario de película»

Ángel Palazuelos. /SUR
Ángel Palazuelos. / SUR

Sus ganas de crecer vuelan a la misma altura que su costura. Nacido en Guinea, de familia cántabra y asentado en Málaga desde joven, al diseñador no le falta trabajo en su taller y prepara desfiles como el de la pasarela Larios

MARINA RIVAS

Su familia ha sido una de las piezas fundamentales de su vida, incluso cuando muchos le decían que el ser diseñador no era una profesión. Años después de aquello, Ángel Palazuelos se consagra como uno de los nombres de referencia en la alta costura española. Aunque realmente sea cántabro, se considera muy malagueño. Viste de forma sencilla lo que no resta que en la pasarela plasme su faceta más creativa, dentro de la elegancia que le caracteriza. De elegir, a Palazuelos le habría encantado diseñar el vestuario de 'Los Miserables'. Una de sus metas a cumplir sería ver sus creaciones en la gran pantalla.

¿En qué anda trabajando ahora?

–En todos los encargos de la temporada y ya tenemos encima la pasarela Larios, que es el 14 de septiembre.

¿Cuál ha sido el tema más extraño en torno al que ha girado una de sus colecciones?

–Quizá, una basada en los símbolos heráldicos y medievales.

A la hora de elegir sus modelos, ¿hay alguna característica que deban tener siempre para vestir sus diseños?

–Normalmente no, lo que sí es que prefiero una cara especial a una cara bonita o estándar, por así decirlo. Prefiero una belleza diferente, además tengo en cuenta también los gestos, la forma de moverse…

¿Incluiría alguna vez modelos 'curvy' en sus desfiles?

–Sí, he hecho alguno con modelos de todo tipo, por ejemplo, uno recreando una boda española donde había abuelos, padrinos, invitados… Visto a todo tipo de personas.

¿Y los modelos andróginos?

–Hasta ahora no, quién sabe más adelante. Busco que la persona sepa llevar el diseño más que otra cosa.

¿Qué elemento no incluiría nunca en una colección?

–No suelo descartar nada, incluso he trabajado con materiales experimentales y he realizado muchas investigaciones, algunas de las más recientes por ejemplo, en el mundo asiático, la papiroflexia llevada a la moda o los volúmenes…

Cuando acaba varias colecciones… ¿Dónde guarda todos esos trajes?

–Algunos se van vendiendo y otros muchos los tengo guardados en un almacén que tengo en el taller.

¿En su casa no se pone a hacer pruebas de vestuario?

–No, cuando llego a la casa es para desconectar.

¿Y qué hace para desconectar?

–Lo común, me gusta mucho leer, escuchar música, quedar con amigos, la jardinería…

He visto que tiene una casa de revista prácticamente, ¿le está haciendo competencia a la de Antonio Banderas?

–(Ríe). Que va, ojalá. Esta era una casa familiar, muy vivida y en el tema de la decoración no soy muy estridente ni nada, sólo he hecho algunas reformas y ya está.

En cuanto a valor sentimental, ¿qué es lo más preciado que guarda en casa?

–Muchos recuerdos de mi familia, de Guinea, por ejemplo.

¿Ya apuntaba maneras de pequeño en el mundo de la moda?

–Me gustaba el tema de combinar colores, la decoración y a los 24 empecé con una tienda de tejidos… Cuando yo empezaba a decir que quería ser diseñador había gente que no lo veía como una profesión como tal. No era como ahora.

¿Hubo gente que le incitase a que no se dedicara a ello?

–No, siempre he tenido apoyo de mi familia y amigos y gracias a ellos estoy aquí, pero el camino no es fácil… Muchas noches te tapas la cabeza con la almohada pensando cómo salir de esta, pero como cualquier emprendedor.

¿Cómo acabó su familia en Guinea?

–Mi familia es toda cántabra, pero mi padre tenía negocios en Guinea y estuvimos allí hasta que el país logró la independencia. A mi me pilló siendo muy niño, pero me marcó mucho. He vivido y he oído constantemente hablar de aquello.

Y después descubrió Málaga y se asentó aquí…

–Sí, yo además me considero muy malagueño, porque vine de pequeño, me casé con una malagueña, tengo mis dos hijos (un hijo y una hija) malagueños…

¿Los utiliza como modelos de vez en cuando?

–Qué va, ellos han nacido con esto, pero ambos han hecho Derecho y hacen su vida por otro lado. Al mayor sí que le interesa más la moda, ha hecho sus pinitos y está trabajando en su propia firma.

¿Tiene alguna meta profesional o sueño por cumplir?

–Sueño con hacer un vestuario de película de cualquier tipo…

¿Alguna época histórica?

–Me gustan las películas de corte de ambiente, más sensibles y en cuanto a época desde futurista a algo más histórico. Me habría encantado hacer el vestuario de 'Los Miserables'.

¿A qué actriz le gustaría vestir?

–Melanie Griffith me encanta.

¿Y actor?

–Russell Crowe.

¿Dónde se ve profesionalmente dentro de diez años?

–No soy demasiado soñador, con mantenerme y conservar mi empresa… Moriré con la bata puesta (ríe), es decir no pienso en que algún día dejaré de trabajar, sino en que me consolidaré más y que alguno de mis hijos quizá continúe en el mundillo.

¿Cómo definiría su estilo a la hora de vestir?

–Soy muy casual, muy sencillo. No le dedico mucho tiempo, mientras combine… No me gusta llamar la atención.

Su prenda favorita es…

–Unas Converse (ríe).

¿Y una prenda que no pueda faltar en su armario?

–Unos vaqueros, polos, cinturones…

¿Cuántas prendas puede tener en el armario de su casa?

–Nunca lo he calculado, porque primo la calidad de las prendas a la cantidad. Tengo camisas desde hace 20 años y me siguen encantando.

Si tuviera que definirse con un color, sería…

–Depende de la etapa de mi vida. Pero, ahora mismo, el azul marino.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos