«Rodar un cortometraje es un acto heroico»

De izquierda a derecha, Carlos Escolano, Alejandra Perea, Conrado Mario Blanco, Alejandro Marín, Delia Márquez y Fernando Pozo./Ñito Salas
De izquierda a derecha, Carlos Escolano, Alejandra Perea, Conrado Mario Blanco, Alejandro Marín, Delia Márquez y Fernando Pozo. / Ñito Salas

En las historias que se pueden ver estos días repartidas en tres programas hay comedias, dramas y documentales

FERNANDO MORGADO

Existe una especie de orgullo entre los cortometrajistas que los lleva a unirse aunque sean muchas más cosas las que les separan. En la muestra escogida para representar a la Sección Oficial de Cortometrajes Málaga hay personas de diferentes generaciones, con carreras que siguen trayectorias diferentes y distintas formas de entender la profesión. Sin embargo, apenas hace falta darles pie para que la conversación fluya sin problemas. Al fin y al cabo, el esfuerzo por sacar adelante un cortometraje en algunos casos es tal que no entienden la presencia en el Festival de Málaga como una competición, sino como una oportunidad.

«Ya solo el hecho de terminar un corto es algo digno de alabar. Es un proceso muy grande». El que habla primero es Fernando Pozo (Madrid, 1979), el más veterano de la mesa. Tras participar el año pasado en la Sección Oficial con 'Block 24', el director afincado en Málaga vuelve al Festival con 'Ariana', un «dramón» que nace de una experiencia personal y que conforma la segunda parte de una trilogía sobre la familia que ya piensa en completar.

La experiencia de Fernando Pozo en el certamen se contrapone con la inocencia de Conrado Blanco (Málaga, 1996), que en la primera proyección de 'La Araña' no pensaba que tuviera que presentar su cinta ante todo el público. Cuando escucha hablar a Pozo sobre las dificultades que supone grabar un cortometraje, no puede evitar interrumpir. «Es un acto heroico» asegura Blanco, que ha terminado sus estudios de Comunicación Audiovisual en la UMA y espera estudiar el próximo año en la Elías Querejeta Zine Eskola. «No solo para el que dirige, sino para los que se ven retratados. En mi caso, movilicé al barrio entero», añade. Se refiere a La Araña, el lugar en el que veraneó su familia durante décadas y del que quiso saber más a raíz del descubrimiento de unas cintas caseras con sus abuelos como protagonistas.

Son solo algunos de los directores malagueños que participan con su corto en la sección que premia lo mejor de la producción local. Unos son veteranos y otros acaban de empezar, pero para todos el Festival es algo especial

También en la costa transcurre el segundo corto de Daniel Natoli (Málaga, 1987), titulado 'A Costa del Sol'. «Decir que me dedico al cine aún me suena demasiado grande», confiesa Natoli, y eso que ya con su debut, 'Qué suerte', logró el Premio del Público en 2017. Ahora regresa al Festival de su ciudad para cuestionar el modelo económico por el que apuesta la Costa del Sol. «He querido poner a la sociedad malagueña frente al espejo y hacer autocrítica. El monocultivo turístico tiene un gran impacto en la costa y en el centro histórico».

El regreso

Curiosamente, Natoli ya conocía a otro de los participantes, Alejandro Marín (Málaga, 1993), con el que había compartido aula en la Facultad de Arquitectura. Ambos acabaron redirigiendo su carrera hasta volverse a encontrar en el Festival. Marín vive en Barcelona y estudia en la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña. Allí seleccionaron el guion de 'Nacho no conduce' entre cientos y le ofrecieron una ayuda para rodarlo. «Me traje al equipo de Barcelona a Málaga, pero también metí a amigos. Se unieron mis dos mundos y eso es precisamente de lo que habla el corto, de ser una persona diferente en cada ciudad y no querer unir las dos versiones de ti mismo», explica el joven, que ha contado en el reparto con la actriz Ingrid García-Jonsson.

Otra que echó mano de sus amistades fue Alejandra Perea (Churriana, 1995), cuyo trabajo final para la asignatura «Realización de documental» ha acabado siendo proyectado en el Albéniz. Perea tuvo que convencer a su amiga Victoria Turiaf para que protagonizara 'Victoria'. «Cuando la conocí me empeñé en grabarla, pero le resultaba difícil mostrarse tal y como es. Por eso pensé que lo mejor sería grabar una noche de fiesta con ella», comenta Perea, que a raíz de 'Victoria' ha desarrollado cierta preferencia por el género.

En 'A Costa del Sol', Daniel Natoli cuestiona el modelo turístico de esta zona malagueña

Alejandro Marín ha contado con la actriz Ingrid García-Jonsson para 'Nacho no conduce'

La otra mujer de la mesa es Delia Márquez (Málaga, 1987), que acumula varias participaciones en el certamen de su ciudad. La directora de 'Movidas raras' está aún emocionada por el recibimiento que tuvo su corto, que se inspira en la serie 'Stranger Things' y la mezcla con un 'meme' de Whatsapp para dar lugar a un 'sketch' descacharrante. «Creía que a la gente le podría hacer gracia, pero me sorprendió que se riesen tanto», asegura Márquez, que ya piensa en convertir 'Movidas raras' en una serie web.

'Ahí donde estuvimos, aún estamos' también es un documental firmado por Carlos Escolano (Orihuela, 1983) y Rebeca López (Málaga, 1982). Ambos forman el colectivo Los Bárbaros y han recorrido los lugares clave de 'La Desbandá'. «Quisimos establecer un diálogo entre pasado y presente al tiempo que reflexionábamos sobre el cine y la historia siguiendo un hilo común con Rogelio López Cuenca, uno de nuestros grandes inspiradores», apunta Escolano.

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