Picasso: la forja malagueña de un rebelde

El británico Phil Grabsky, director de 'El joven Picasso', ayer junto a la escultura del artista situada en la plaza de la Merced. /Félix Palacios
El británico Phil Grabsky, director de 'El joven Picasso', ayer junto a la escultura del artista situada en la plaza de la Merced. / Félix Palacios

El certamen acoge el estreno nacional de un documental que reivindica el peso de su ciudad natal en la formación del artista

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Las palomas abren el paso en el descenso desde el Teatro Cervantes hasta la plaza de la Merced por la buena sombra de la calle San Juan de Letrán. El ave convertida en icono, el animal estrechado como el lazo plástico más evidente entre José Ruiz Blasco y su hijo Pablo Ruiz Picasso sirve de excusa para hablar de ambos, sobre todo, claro, del segundo. «El proyecto de realizar la película sobre Picasso surgió hace cuatro años y la primera pregunta que nos hicimos fue sencilla pero crucial: '¿Por qué él? ¿Por qué ese niño que nació justo ahí y no otro que nació en la casa de al lado o en cualquier otra parte? ¿Por qué?», lanza el director y productor británico Phil Grabsky, que ayer estrenaba en España su documental 'El joven Picasso' en el marco del Festival de Málaga Cine en Español.

La pregunta de Grabsky, como casi todas las que merecen la pena, no tiene una respuesta sencilla. Tratan de ofrecerla a lo largo de hora y media de documental especialistas como el director del Museo Picasso Málaga, José Lebrero; el director de la agencia municipal que acoge la Casa Natal de Picasso, José María Luna; el nieto del artista Olivier Widmaier-Picasso o el biógrafo del pintor, Rafael Inglada. La primera conclusión a la que llega el filme estriba en el papel crucial que la infancia malagueña de Picasso juega en su ascensión hasta el Olimpo del arte moderno.

«Resultaría demasiado reduccionista buscar un solo motivo de esa importancia. Para empezar, hay que volver a hablar de la luz del sur, del Mediterráneo. Parece evidente que el tratamiento de la luz y del color en Picasso habría sido muy diferente si hubiera nacido en el norte de Europa, pero también en el mismo norte de España», sigue Grabsky, cuyo documental se proyectó ayer en el Museo Picasso Málaga antes de llegar a las salas comerciales el próximo 28 de abril.

Imagen de juventud de Picasso incluida en el filme.
Imagen de juventud de Picasso incluida en el filme. / SUR

El realizador británico no olvida un factor a menudo esencial en el relato de la Historia: la suerte. «El azar del trabajo de su padre como maestro llevó a Picasso de Málaga a La Coruña y de allí a Barcelona, que en aquellos años de juventud recibía a multitud de artistas procedentes de París que traían con sigo las ideas de la vanguardia. Esa experiencia fue crucial en la trayectoria de Picasso. Porque, además –sigue Grabsky–, conviene tener muy presente que Picasso era el hijo de un profesor de Bellas Artes, que creció rodeado de estímulos relacionados con el arte, en un ambiente que favoreció una curiosidad y un deseo que probablemente fueran innatos y que encontraron un entorno cercano muy propicio».

Frente a la Academia

Y así, a la predisposición del entorno se unió un carácter indómito. Lo resume en un pasaje del documental José Lebrero: «Estudiando el conjunto de la obra de Picasso, hay una voluntad de rebelión siempre, de no querer hacer lo que otros le dicen que tiene que hacer como artista y en mi opinión eso se puede percibir ya desde el inicio, cuando un niño hace cosas que normalmente hacen los mayores y posteriormente cuando una persona adulta hace cosas como las que hacen los niños. Creo que estamos hablando de un artista al que se le puede calificar de gran rebelde, ante la Academia, ante las convenciones, los estereotipos y ante la autoridad de otros».

El documental

Título.
'El joven Picasso'.
Director.
El británico Phil Grabsky.
Estreno en España.
El 28 de abril
El proyecto.
El filme formaparte de la iniciativa Exhibition On Screen, que ha realizado más de 20 documentales sobre maestros de la Historia del Arte como Leonardo da Vinci o Rembrandt.

Una autoridad encarnada en primera instancia en la figura de su padre, que abrió a Picasso el imaginario de su propia mitología personal: de los palomares a la tauromaquia, de lo bodegones al peso de la Historia del Arte que el padre enseñó y el hijo subvirtió.

«Otro elemento esencial a la hora de aproximarse a la figura de Picasso es el hecho de que en Málaga formaba parte de una familia acomodada pero al mismo tiempo tuvo la posibilidad de vivir muy de cerca la realidad cotidiana, la experiencia de la vida en la calle. Esa crianza contrastó mucho con su primera experiencia en París, donde no fue realmente pobre, pero sí conoció muy de cerca el rostro de pobreza. Y esa idea de pobreza, más que su propia precariedad real, fue esencial en sus años de juventud», ofrecía ayer el director de 'El joven Picasso'.

Un exiliado en París

Al fin y al cabo, como recuerda en el documental Olivier Widmaier-Picasso, nieto del artista, «Picasso se presentaba en Francia como un exiliado español en París». Un expatriado que alcanzaría una celebridad inédita para un artista moderno, una fama que mantendría durante medio siglo, si bien el documental proyectado ayer en el Festival de Málaga llega hasta las postrimerías de 1907 con el icono de 'Las señoritas de Avignon' como puerto al que arriba el espectador.

Lo resume el director de la Casa Natal, José María Luna, en los estertores del documental: «Aún hoy (Picasso) sigue siendo una referencia no sólo para los estudiosos, sino para los propios artistas». Un icono planetario nacido de aquel niño que pintaba las palomas de su plaza.

Detalle del rodaje del documental.
Detalle del rodaje del documental. / SUR