«Antes necesitaba silencio; desde que soy padre puedo escribir en un McDonalds»

«Antes necesitaba silencio; desde que soy padre puedo escribir en un McDonalds»
Francis Silva

Rafael Cobos, premio Ricardo Franco de esta edición, analiza la evolución de su trabajo y las necesidades de los guionistas en la industria

FERNANDO TORRES

Los galardones y reconocimiento van haciendo mella en su carrera como escritor de cine. También su relación con el resto del equipo, que varía y mejora hasta haber desarrollado un «sistema de trabajo» bien engrasado. Pero lo que más ha modificado las rutinas del guionista Rafael Cobos (Goya al mejor guión original por 'La isla mínima' y mejor adaptado por 'El hombre de las mil caras'), ha sido la paternidad. «Antes necesitaba mucho silencio y un espacio muy concreto para trabajar, desde que soy padre puedo escribir en un McDonalds, en una trinchera o aunque caigan bombas a mi alrededor».

Cobos conversó ayer con los periodistas antes de la gala en la que le entregaron el premio Ricardo Franco -que entrega el Festival en colaboración con la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para reconocer los oficios del cine-. Allí explicó que la llegada al mundo de sus dos hijos le ha ayudado a cambiar sus rutinas y a ampliar sus horizontes en lo mecánico de la escritura, pero no en el fondo de sus historias. «Aún no me ha desbordado emocionalmente, no soy más blanco, no ha modificado mi forma de escribir, sigo con mis ideas y con mis temas». Lo que sí ha variado ligeramente es la ficción que consume: «Hay terrores que se han despertado en mí».

En el encuentro, conducido por el director del certamen, Juan Antonio Vigar, Cobos hizo un repaso por su trayectoria profesional. Estudió medicina, luego derecho, pero siempre tenía una «vocación orgánica por escribir», por lo que su día a día era una «procrastinación constante» en busca del folio en blanco. Desde que se lanzó a la gran pantalla con '7 vírgenes', dirigida por su «amigo» Alberto Rodríguez -uno de los directores con los que más ha trabajado-, ha ido creciendo como una de las máximas figuras del cine Español a la vez que perfilaba su condición de guionista, una figura que necesita mayor peso en la percepción exterior de la industria. «Es necesario visibilizar el oficio», dijo al hilo del premio que le otorga el Festival. «Es bueno que los guionistas enseñemos que no somos seres invisibles». Por eso considera que el premio que le otorga el festival «no solo es bueno, también necesario», ya que su trabajo es el que muchas veces marca el principio y el fin de los procesos creativos.

«El éxito de 'La isla mínima' nos pilló absolutamente desprevenidos»

Preguntado por los periodistas sobre la percepción de que el gremio de los escritores de cine son muy reivindicativos, Cobos explicó que tienen «todo el derecho» a hacerlo, porque su profesión todavía está lejos de ser dignificada. «Todavía no se nos paga como consideramos que se nos debería pagar, aunque estamos en proceso de mejora». Esta coyuntura se acentúa con el hecho de que las mujeres están muy poco representadas en el gremio, algo que debe cambiar porque se conseguirían «mejores resultados».

Sobre 'La isla mínima' y el éxito que cosechó tanto en palmarés como entre el público, Cobos explicó que cuando empezaron a verse los resultados le entró «el síndrome del impostor», ya que sentía que no merecía todo el ruido que se generó. «Nos pilló totalmente desprevenidos, no pensábamos que fuese a ocurrir, pero sirvió para visibilizar veinte años de trabajo de buenos profesionales», explicó.

También dio las claves del proceso creativo de la serie televisiva 'La peste', que asumió «en ese afán por los retos» que le caracteriza. «El guión de la peste fue una maratón intensa» que se dilató mucho en el tiempo, tanto que cuando comenzó a documentarse no tenía hijos y cuando se estrenó «tenía dos», bromeó.

Conflicto y bajos fondos

Cobos desveló que, en su caso, la inspiración va más allá del «hecho romático», aunque a veces sí que existe ese «trance» del que no puede salir. No obstante, para él la escritura es «muscular», es decir, que mientras más se ejercita mayores capacidades adquiere. También habló del conflicto y la tensión del que beben los escritores de cine, enraizados en el «no» como punto de partida. «Es mucho más interesante ver a un paracaidista cayendo en un cielo en llamas que en un cielo azul con un sol radiante». Los bajos fondos de la sociedad son para Cobos el mejor escenario en el que conocer al ser humano y sus anhelos, por eso sus próximos proyectos (entre ellos la segunda temporada de 'La peste') giran en torno a esa realidad oscura y cruda que acostumbra a retratar.

Ricardo Franco, un premio para la «visibilidad»

El guionista Rafael Cobos ('La isla mínima', 'Grupo 7', recibió anoche el premio Ricardo Franco del 22 Festival de Málaga en una gala que llenó el Teatro Cervantes y su alformbra roja. Para el escritor, este galardón ayuda a la «visibilidad» de su oficio.