Ahora las 'Gigantes' son ellas

Equipo de la serie 'Gigantes' /Ñito Salas
Equipo de la serie 'Gigantes' / Ñito Salas

Enrique Urbizu estrena en el Festival de Málaga la segunda temporada de la serie de Movistar con un cambio en las reglas del juego

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍOMálaga

Las reglas del juego han cambiado. Los hermanos Guerrero continúan en una «carrera imposible contra su destino», pero ahora las 'Gigantes' son ellas. Enrique Urbizu estrena en el Festival de Málaga la segunda parte de la serie de Movistar, la temporada final, donde las mujeres dan un paso adelante en esta trama de luchas internas y externas por el control del poder, caiga quien caiga.

Por eso, ellas tomaron primero la palabra en la rueda de prensa. «Ojalá se extendiera a toda la ficción en general», deseó la actriz Elisabet Gelabert. Aquí, dijo, las mujeres no solo son personajes interesantes: «Nos jugamos todos, hay un montón de perfiles diferentes de mujeres que llevan las riendas, que frenan acciones muy violentas y crean las suyas propias. Un mundo tan completo, rico, interesante, perverso y violento como el de ellos».

Los roles femeninos están en la policía que quiere parar a los Guerrero, pero también «siguen ese camino de violencia, lo hereda y continúan a su manera con ese mundo que antes era masculino y ahora no lo es», apostilló Sofía Oria. Para el actor Daniel Grao, este es un signo de que la serie es «muy honesta». «De eso va el feminismo, de igualad de condiciones. Plasma un mundo femenino poderoso y potente, tanto en la bondad como en la maldad. No hace distinciones en función de qué hay entre las piernas», declaró. Un trasvase de poder que esperan que no se quede en la pantalla: «Nos gustaría que pasara del discurso a materializarse en la realidad, en la ficción y en la vida personal», aseguró Xenia Tostado.

En esta segunda temporada, el clan -que utiliza un negocio de compraventa de muebles en el rastro de Madrid como tapadera para sus actividades criminales- se disgrega y tiene que pasar a la autodefensa. «Todas las fuerzas se unen en su contra y, por un momento, tendrán que olvidar sus diferencias personales para sobrevivir», avanzó Urbizu. En este contexto, se produce una «curiosa alianza de personajes femeninos muy dispares, con intereses propios cada una de ellas». La cinta, aseguró, «sigue siendo fiel a su estilo, kamikaze, atrevida y sorprendente, más variada en cuanto a tonos, colores y aromas». Va dirigida a un espectador «que quiera jugar dejarse sorprender, con necesidad de rellenar huecos, atar cabos y disfrutar de un mundo fascinante con personajes con los que es casi imposible empatizar y sin embargo se nos pegan a la piel».

Una rueda de prensa que tuvo sabor a despedida por el fin de la temporada, que concluyó con alabanzas de todos los actores al equipo y a ese «señor» llamado Urbizu. «Todos hemos visto tratar a Enrique por igual al figurante que no dice una palabra que al protagonista de la serie, eso dice mucho de la calidad humana», decía Xenia Tostado. «Apuesta por lo que ha visto en cada uno de nosotros y eso es muy difícil hacer en este país. Este riesgo que ha llevado a cabo es de las cosas más bonita que nos puede pasar a actores que no somos conocidos», valoraba Ariana Martínez. Sofía Oria nunca tuvo claro que quisiera ser actriz: «Hasta que hice esta serie».