Carla Simón ha estado en el festival y nadie se ha dado cuenta

Carla Simón frente al Cervantes, donde triunfó su ópera prima 'Verano 1993'./Félix Palacios
Carla Simón frente al Cervantes, donde triunfó su ópera prima 'Verano 1993'. / Félix Palacios

En 2017 ganó la Biznaga de Oro y en 2018 el Goya a la Mejor Dirección Novel. La busco entre los nombres que desfilan por la alfombra roja: no está

ISABEL BELLIDO

Una compañera me reenvía un e-mail que informa de que Carla Simón y David Velduque presentan sus cortometrajes sobre el VIH en una pizzería del centro de Málaga. No tenía ni idea. Googleo 'carla simón festival málaga' y el buscador me devuelve resultados de 2017, año en el que la catalana ganó la Biznaga de Oro al mejor largometraje español –en 2018 se hizo con el Goya a la Mejor Dirección Novel–. La busco entre los nombres que desfilan por la alfombra roja: no está. Pero consigo dar con ella y veo su estupendo cortometraje, que incide en el tema del VIH y en el que, sorpresa, aparecen Laia y Paula, las niñas de 'Verano 1993', algo más creciditas. «Fue un guiño», me dice, ya sentadas frente a frente. Otra vez en tiempo estival y en un pueblo, ahora retoma el asunto «desde la actualidad» y lo enfoca en los jóvenes a través del protagonista, Edu. «Es un tema que a mí me interesa mucho y que no pasa de moda porque sigue estando ahí: se calcula que cada día hay diez personas en España que contraen el VIH, que es una burrada», explica. «Cuando hicimos el casting con jóvenes y les preguntábamos qué sabían del VIH la respuesta era 'nada'; les suena a algo como antiguo», continúa. El corto es un encargo de CESIDA y Janssen, «una agrupación de ONGs que tratan temas de VIH» y «un laboratorio farmacéutico», respectivamente; compite en la Sección Oficial de Cortometrajes del Festival de Málaga y su mensaje está claro: «si tienes el VIH no pasa nada, tienes que tratarte y continuar tu vida, pero es mejor tomar precauciones y no llegar a esa situación». Poca gente se ha enterado de su presencia en el certamen: «Creo que es una sección que pasa un poco en paralelo al Festival y a lo mejor es por eso, pero en realidad como venía tan poco tiempo no nos pusimos a avisar, porque era como: bueno, si a alguien le interesa pues que mire los cortos, ¿no?».

Escribiendo lo próximo

Al menos se ahorrará las preguntas cargadas de expectativas sobre su próximo largometraje, que está en fase de escritura: 'Alcarràs', un proyecto «muy ambicioso» que se rodará, «si todo sale bien», en el verano de 2020. Ella misma hace la sinopsis: se trata de una «película coral sobre una familia muy grande que durante tres generaciones ha cultivado melocotones en un pueblo pequeño de Lleida. Pero la tierra no es suya: el dueño les ha dejado cultivar porque esa familia ayudó a la suya durante la Guerra Civil. El dueño muere y su hijo quiere arrancar los árboles y poner placas solares, que es el nuevo negocio. La película cuenta el último verano de esa familia haciendo la última cosecha». Efectivamente, Carla Simón está hablando, de nuevo, de su propia familia. Será «una reflexión sobre qué es la agricultura hoy en día», ya que «ese modelo de cultivar, de negocios familiares, que ha sido tan importante en España durante toda la historia está poco a poco desapareciendo porque no hay un relevo generacional, porque cada vez es más difícil vivir de eso, porque cuando no es la nueva tecnología que les quita algo es que baja el precio de la fruta o que no han podido pagar el seguro y tienen una mala cosecha...», enumera. «Pero esa gente sigue ahí porque le gusta, porque es lo que sabe hacer, porque tiene ese vínculo con la tierra», insiste. Una cuestión en boga gracias a debates abiertos, entre otros, por 'Tierra de mujeres', el ensayo de María Sánchez sobre la España vaciada.

La directora de 'Verano 1993' presenta 'Después también', un corto sobre el VIH enfocado a la desinformación de los jóvenes de hoy en día

Su próximo largo, 'Alcarràs', es un proyecto «muy ambicioso» que se rodará, «si todo sale bien», en verano de 2020

«Hay toda una red de mujeres haciendo cine. Nos acompañamos mucho y nos apoyamos. Hemos hecho una piña»

Admite que siente presión –incluso sueña con películas fallidas a cuyo estreno no va nadie– pero cuando está «en casa trabajando» se olvida de eso y se entusiasma con la historia. Me acuerdo de Carmen Laforet y su inhibición tras ganar el Premio Nadal por 'Nada' en 1945, que tanto le afectó en su ánimo y escritura. Pero estamos en 2019 y Carla Simón no está sola: «Hay toda una red de mujeres haciendo cine. Cuando te preguntan qué referencias tienes de cineastas españolas tienes que pensar en generaciones anteriores y, como no hay tantas, yo siempre digo que mis referentes son mis amigas. Nos acompañamos mucho y nos apoyamos. Hemos hecho una piña. Es tan difícil hacer una peli que solo podernos sentar y compartir angustias y dudas es bonito y necesario». Y qué importante es esto.

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