Antonio de la Torre: la vuelta a casa de un ganador

Antonio de la Torre, junto a su ahijado Hugo, con quien protagoniza el corto 'Black Bass'. /Salvador Salas
Antonio de la Torre, junto a su ahijado Hugo, con quien protagoniza el corto 'Black Bass'. / Salvador Salas

El malagueño se reencuentra con su gente tras el «subidón» de los Goya

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Un trayecto de apenas 400 metros entre el Teatro Cervantes y el cine Albéniz se vuelve eterno si quien lo recorre se llama Antonio de la Torre. Un saludo por aquí y una foto por allá mientras decenas de móviles siguen sus pasos desde todos los flancos. Si se detiene, en un segundo se forma un corrillo de cámaras y curiosos a su alrededor. El malagueño se reencuentra con su gente por primera vez tras ganar el codiciado Goya a mejor actor por 'El Reino', el último de los muchos premios que ha recibido por la película de Rodrigo Sorogoyen. «Ha sido una pasada. Han sido dos meses de ensueño», asegura con una inmensa sonrisa.

Entre el revuelo de prensa, aficionados y profesionales agolpados a las puertas de Albéniz, le espera alguien especial. «¡Hugo!», grita al ver al pequeño antes de fundirse en un abrazo. Padrino y ahijado en la vida real, Antonio de la Torre y Hugo Quero comparten planos en el cortometraje 'Black Bass', dirigido por el malagueño Rakesh B Narwani, que ayer se preestrenaba en el marco de las Ayudas a la Creación del Festival de Málaga.

Con todos los premios posibles de la industria del cine y recién llegado de promocionar su trabajo en Francia, Antonio de la Torre sacó hueco en su agenda para apoyar con su presencia el talento local y respaldar un proyecto pequeño, pero ambicioso. Le llegan muchos –«más de los que puedo atender»–, pero este tenía un aliciente que lo hacía diferente: «El espaldarazo definitivo me lo dio la participación de Hugo». Entre ellos existía una relación previa que hacía más fácil trasladar esa química a la ficción, a la historia de un padre que lleva a su hijo a pasar un día de pesca en El Chorro para contarle que, «aunque ya no sea el marido de su madre, va a seguir siendo siempre su padre». Para ambos, suponía además la oportunidad de pasar un rato juntos. «¡Casi nunca lo veo porque como él vive en Sevilla!», exclama el pequeño. «Así matamos dos pájaros de un tiro», añade De la Torre mientras sostiene con fuerza a Hugo.

El actor protagoniza junto a su ahijado Hugo el corto 'Black Bass', de Rakesh B Narwani, producido con la ayuda del festival

Para De la Torre ha sido una «bonita experiencia». Para Hugo, su primera incursión en un mundo en el que le gustaría continuar. «Estaría chulo repetir», dice con la naturalidad propia de un niño. Cuenta que su padrino le daba muchos consejos durante el rodaje. Antonio de la Torre le hacía «trampas» para ayudarle en las escenas. «Me decía cosas graciosas y me meaba de risa», recuerda. «Los rodajes son muchas horas, son muy intensos y requieren de mucha concentración. Todo lo que él hace es muy difícil», le reconoce el actor malagueño.

«Ahora tengo que subir otra montaña, porque no me quiero morir todavía en lo profesional»

'Black Bass' (Objetivo 50 Films) –que hace referencia a un tipo de pez invasor– empieza en Málaga un camino que le llevará a diferentes festivales, con el potente respaldo de De la Torre en el reparto, la banda sonora de Paloma Peñarrubia y la fotografía de Pau Estevez Birba (Goya 2014 por 'Caníbal'). Además, ha contado con el tutelaje en el guión de Rodrigo Sorogoyen como parte de la ayuda a la creación que recibió del Festival de Málaga el año pasado. La Junta de Andalucía se incorporó después al proyecto, que ahora espera recibir también la colaboración del ICAA.

Tras la adrenalina de los premios, Antonio de la Torre está ya en busca de su próximo reto. «Cuando te vienen estos subidones, te provoca como una sensación de fin de ciclo. Es como de haber llegado a una montaña, ves el paisaje, qué bonito está todo... y ahora tengo que subir otra montaña porque no me quiero morir todavía, en el sentido profesional», declara.

Mientras llega, disfruta de todas las «cosas bonitas» que le dejan sus últimos trabajos. Acaba de estar de París donde esta semana se estrenan 'La noche de 12 años' y 'El Reino'. «Y he flipado por el gran valor que se le da a la cinematografía española en Francia. Debe ser universal: todos tendemos a criticar lo nuestro y ensalzar lo ajeno». Algo para reflexionar.

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