Vestidos para la Feria: mantener la tradición y mucho más

Vestidos para la Feria: mantener la tradición y mucho más

Los feriantes aprecian el aumento progresivo en los jóvenes que llevan trajes tradicionales

MARINA G. PEDRAZAMálaga

La feria todavía mostró músculo en su octavo día, donde cientos de malagueños ataviados con sus trajes flamencos y los carros de caballo llenaban de color en el Real. La humedad en el aire no perdonaba a los feriantes que un día más disfrutaban de la música y la tranquilidad que se respira en el turno de tarde. A pesar del bullicio, el ambiente familiar se respiraba por sus aceras. Los amigos y familiares fueron, sin duda, las estrellas del día de ayer.

Los flecos, lunares y volantes eran los protagonistas allá donde los ojos pusieran la vista. «Este año se ve a más muchachas vestidas con el vestidos», aprecia una mujer ataviada con un ataviada con un traje de flamenca amarillo con flecos abrazada a su hija, vestida en conjunto con su madre. Los caballistas también lucieron tipo en sus corceles, bien elegantes con una montura de cuero. Sombreros cordobeses de color beige, camisa azul cielo, chaleco y pantalones a juego.

Las piezas más elegantes de flamenco se dejaban ver por las calles a mediados de la tarde, algunos hechos a mano y otros a última hora, reconocían sin mucha vergüenza algunas malagueñas. Las más pequeñas de la casa iban con el mismo arte que sus madres, que bien satisfechas disfrutaban del ambiente del Real. Aunque, pese a disfrutar llevar un vestido tan característico, a lo que una niña de flecos fucsias le gustaba era bailar. No tendría más de diez años y dentro de una caseta lo daba todo bailando reggaeton con sus labios burdeos.

Un par de amigos andaban haciendo eses, apoyándose en su compadre para caminar. Un grupo de mujeres, si bien no iban con las prendas tradicionales, llevaban una indumentaria más informal con una flor en su pelo, pendientes llamativos y un mono con lunares blancos. Otras, siguiendo el mismo estilo, se atrevían con minifaldas con un toque flamenco de lunares. Las más entregadas a la causa «conservaban las tradiciones» usando el vestido tradicional al completo. La tendencia de moda este año son los flecos, y es algo que se podía ver en mucha de las apuestas de este año. Eso sí, siempre llenas de color, que oscilaban entre los rojos, azules, blancos rotos y burdeos.

Los caballistas, con un conjunto más sobrio, también lucían tipo en sus yeguas. Ellos se ataviaban llenos de orgullo sus camisas, «aunque se pase calor», comentó una caballista justo al lado de «un enganche yegua hispanoarabe torda con enganche a pecho petral y jardinera de presentación», especificó con alegría uno sus compañeros. «En unos minutos dará el comienzo el concurso», sonaba un micrófono anunciando el paseo de carruajes. En ellas se situaban vestuario más clásico de todos: la mantilla de encaje blanco con pañuelos bordados a mano. Pese a que estemos terminando feria, siempre es buen momento para sacar los colores, la tradición y pasar un buen rato vestido con un traje que grite «Andalucía»