Tarde de rebajas en La Malagueta

López Simón, al natural en el tercero de la tarde. /Hugo Cortés
López Simón, al natural en el tercero de la tarde. / Hugo Cortés

López Simón corta dos orejas muy generosas pedidas por el bonancible público ante una mansada. Detalles de Ginés Marín y voluntarioso Fandi

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

En el día más taurino del año, en Málaga faltó la base fundamental de la fiesta: el toro. Con el recuerdo aún fresco de la buena corrida de Fuente Ymbro del día anterior, había esperanzas en que la de Santiago Domecq ofreciera opciones, pero ni los cinco del hierro gaditano que saltaron al ruedo ni el remiendo de La Plata que abrió el festejo sirvieron ya que fue una auténtica mansada. Ante semejante material, la suerte de varas fue un simulacro toda la tarde ya que apenas se picó a las reses. Eso sí, el hecho de ser fiesta en todo el país y que la ciudad está en feria hicieron que los tendidos se impregnaran de ese espíritu festivo, del que se benefició López Simón llevándose en el esportón dos generosas orejas del bonancible público malagueño. La presidenta, Ana María Romero, fiel al reglamento concedió los trofeos cuando la petición fue mayoritaria y se guardó el pañuelo en el tercero cuando no hubo suficiente petición para Ginés Marín, quien sólo pudo dejar retazos de su torería ante un lote sin opciones. Abrió plaza El Fandi, quien tras 18 años de alternativa estuvo voluntarioso y cumplió el expediente con la soltura que dan tanto tiempo en activo.

En lo cuantitativo López Simón paseó una oreja de cada uno de sus oponentes. A su primero, lo recibió con unas verónicas voluntariosas rematadas con una media. Tito Sandoval señaló dos puyazos, uno trasero y otro caído. El madrileño brindó al público una faena iniciada de rodillas donde 'Soñador' se le coló en un par de ocasiones por el pitón derecho. Ya de pie las tandas fueron siempre sin apreturas, a distancia y echando la embestida del toro hacia afuera; o lo que es lo mismo, destoreando. Se salvó una tanda con la diestra donde hubo más acople. Voluntad sin emoción. En la parte final, un arreón de manso le propinó una cogida aunque sin consecuencias más que los lógicos dolores de los que se quejó el diestro, quien volvió enrabietado a la cara del toro. Esa predisposición junto al hecho de que mató de una estocada trasera de efecto rápido predispuso al público para pedir el trofeo. Oreja cogida con alfileres.

Lo mismo que la lograda en el quinto. 'Masificador' empezó a perder las manos desde que saltó al ruedo y esa fue la tónica durante toda la lidia. López Simón no pudo lucirse con el capote y el paso por el caballo fue un trámite. El madrileño empezó por alto una faena que volvió a estar presidida por el toreo despegado, aunque hay que reconocerle el mérito en un par de tandas de llevarlo templado a media altura sin obligarle. El animal se apagó pronto y el diestro se pegó un arrimón ante un toro cadavérico, es decir, lo contrario de la emoción que se requiere en este espectáculo. Concluyó con manoletinas y mató de media estocada. López Simón se llevó dos orejas de una plaza de primera, pero de toreo de calidad, nada para el recuerdo.

Marín, al natural, con el tercero.
Marín, al natural, con el tercero.

En el aspecto cualitativo, lo más destacable llevó la firma de Ginés Marín. Al tercero, un toro jabonero, lo recibió con un buen ramillete de verónicas rematadas con una media, una chicuelina y una revolera. Llevó a 'Sosito' galleando hasta el caballo para cubrir el expediente con el varilarguero. El joven diestro brindó al público una faena iniciada con cuatro ayudados por alto abrochados con una trincherilla preñados de torería y sabor. A partir de ahí, poco más. Marín cuidó al toro dándole su tiempo y su sitio sabedor de que andaba escaso de fuerzas. Fueron series cortas, donde dejó algún retazo pero el trasteo adoleció de emoción y no fue limpio por las continuas caídas del animal. Concluyó con manoletinas y dejó una estocada trasera. En los tendidos salieron pañuelos pero no fueron mayoritarios por lo que el palco hizo bien en no conceder el trofeo, aunque algunos no quisieron entenderlo y pitaron a la presidenta.

El último del festejo, el de mayor peso, fue un toro cornalón y astifino al que Ginés Marín le enjaretó tres verónicas y una media. Sin historia pasaron los tercios de varas y banderillas e 'Imaginario' llegó a la muleta cabeceando y con una embestida rebrincada. Marín, que anduvo con precauciones, lo intentó por ambos pitones pero no pudo lograr el lucimiento ante un animal áspero. Mató de una estocada desprendida.

El primero de la tarde, de Toros de La Plata, fue muy protestado de salida por tener un pitón dañado. El Fandi lo recibió con una larga cambiada y destacó llevándolo por chicuelinas al caballo. En banderillas, su fuerte, el granadino estuvo fácil y recibió una ovación tras cerrar el tercio con un par al violín. Brindó al público una faena iniciada de rodillas con pases por alto ante un toro tardo y de embestida mortecina. Voluntad del diestro que abrevió al ver que en aquel pozo no había agua. Dejó un pinchazo y una estocada casi entera tendida y trasera y necesitó un golpe de descabello.

Buenas fueron las verónicas de recibimiento de El Fandi a 'Mirón'. En banderillas, el granadino estuvo a mejor nivel que en su primero y puso a parte del público en pie. Volvió a brindar al respetable una faena en la que lo intentó con muchos pases pero poca calidad ante un toro sin fuerza. Dejó un pinchazo y una estocada casi entera caída.

Es la crónica de una tarde de toros que no sirvió para hacer afición, sino para todo lo contrario a pesar de las orejas porque ya se sabe que en el toreo no es lo mismo lo cuantitativo que lo cualitativo y, en ocasiones, ambas se conjugan por separado. Hoy empiezan a llegar las figuras.

Ponce recibirá hoy su sexto Capote de Paseo

Además de por haber protagonizado los dos indultos que se han producido en La Malagueta en sus 142 años, Enrique Ponce ha entrado en la historia taurina de Málaga al convertirse en el matador de toros con mayor número de trofeos del Capote de Paseo, que otorga el Ayuntamiento de la capital al autor de la mejor faena de la feria. El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, le entregará esta tarde al diestro de Chiva su sexto Capote de Paseo a la conclusión del paseíllo.

La obra ha sido bordada por el taller del malagueño Salvador Oliver Urdiales y el color elegido por Ponce ha sido un gris pizarra, color de dos de los trajes que tiene el diestro valenciano. La franja superior de la pieza crea una ancha cenefa de elementos geométricos, donde las composiciones superpuestas de estrellas de ocho puntas forman marcaciones que cobijan flores de ocho pétalos y soles, todo ello realizado con el denominado cordón torero en dos medidas. Se culminan todas las piezas con la colocación de mostacillas y lentejuelas.La esclavina se configura en torno a los mismos elementos mencionados con anterioridad, encontrándonos mayor presencia de los soles irradiantes.

En el eje vertical, aparece la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria y como novedad se incluyen dos torres a cada lado de la peana, en alusión a la fortificación que alude a la patrona de Chiva, la Virgen del Castillo.

Temas

Toros
 

Fotos

Vídeos