Al fin una tarde en la que el público de La Malagueta se lo pasó en grande

Multitudinaria salida a hombros de Cayetano porla puerta grande 'Manolo Segura'/HUGO CORTÉS
Multitudinaria salida a hombros de Cayetano porla puerta grande 'Manolo Segura' / HUGO CORTÉS

El cartel suscitó una expectación y una entrada magnífica creando un buen ambiente en los tendidos de La Malagueta

MANUEL GARCÍAMÁLAGA

Los carteles hablan por sí solos como es habitual y la plaza presentó ayer una entrada magnífica. Aunque la ausencia de Roca Rey ha sido un buen chasco para los aficionados, la tarde no dejó indiferente a nadie y el buen ambiente se agradecía ya que ver las colas para acceder al interior del recinto para ver el festejo es una imagen de satisfacción. Lástima que no se produzca todas las tardes.

Durante el primer toro la gente pudo disfrutar de algunos pases de Antonio Ferrera, pero más aún con el inicio de la faena de José María Manzanares, y es que al margen de la mano de los diestros, cuando los toros embisten, hay fiesta. Lástima que el alicantino no acertó con la espada con el primero de su lote, porque la gente estaba entregada y la petición de ambas orejas muy probablemente la tenía asegurada.

El torero atendió a SUR en el callejón tras finalizar la faena y valoró su actuación. «El trofeo más que nada ha sido emocional. Lo que pasa es que luego a uno siempre le gusta, además yo que suelo ser bastante regular con la espada, el haber podido terminar la faena como realmente el toro se merecía ha sido una pena. Pero la verdad es que tanto de salida me gustó mucho el toro, había que esperarlo, encelarlo mucho pero luego me ha regalado unas embestidas preciosas y muy profundas. Me he encontrado muy bien con él», resumió.

Asimismo, con su segundo antagonista Manzanares se sucedieron constantemente los olés, aplausos y piropos al matador de toros entre los pasodobles que acompasaron la lidia. Y con un rotundo ¡suerte, maestro! surgido desde uno de los tendidos, fue el preludio al acierto con el acero y que La Malagueta se tornara rápidamente de pañuelos blancos, que se agitaron con ahínco. Aunque reconoció que su segunda intervención fue complicada, Manzanares terminó contento. «Ha sido muy difícil conseguir que el toro durara y tirara de mitad de muletazo para adelante. Con el capote iba siempre con la cara a media altura. A base de confianza y no atosigándole, después le he exigido y me ha permitido torearlo a gusto también», explicó.

Con Cayetano Rivera también disfrutó la gente muchísimo. La conexión era palpable. ¡Olé la elegancia torera!, entre otras lisonjas, fue lo que le gritaron al nieto de Antonio Ordóñez.

Tras enfrentarse a su primer burel, Cayetano se sintió agradecido al conseguir una oreja. «El toro se ha venido un poco abajo y no humillaba, iba a su altura, venía medio dormido medio andando, pero enganchaba y al menos tenía esa nobleza y lo he aprovechado», destacó.

Otra cosa fue al final del festejo cuando la plaza se vino abajo en un torrente de petición de orejas que le valieron para abrir la puerta grande, donde muchos aficionados se congregaron para no perderse ese momento triunfal.

Al festejo no faltaron muchas caras conocidas. Es el caso del vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, acompañado del consejero y el viceconsejero de Presidencia de la administración andaluza, Elías Bendodo y Antonio Sanz, respectivamente;así como la diputada Carolina España, el presidente de la Diputación, Francico Salado; y la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Torremolinos, Margarita del Cid.

También se encontraban tanto en los burladores como en los tendidos los diputados provinciales Víctor González y Francisco Oblaré, el concejal de Recurso Humanos y Calidad del Ayuntamiento de Málaga, Jacobo Florido; los pintores Loren Pallatier 'Loren' y Evaristo Guerra, la popular presentadora de Canal Sur Televisión Eva Ruiz, y los aficionados Juan Manuel Pozo, Carlos Atienza y Amalia Baquero.