Música y baile para mantener el ritmo en un Real de lunes

Música y baile para mantener el ritmo en un Real de lunes
Ñito Salas

La semana llega al Cortijo de Torres cargada de actuaciones en directo, una de las propuestas más variadas para pasar la tarde entre las casetas del recinto

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El Real funciona a toda máquina desde el sábado, pero la noche del domingo tuvo un carácter diferente: la zona de las atracciones, algo deslucida en la primera sesión del Cortijo de Torres, se llenó hasta el último vagón, con largas colas para algunas de las atracciones. Mientras tanto, las casetas también vivieron una noche más que decente tratándose de la víspera de un lunes, aunque muchas de ellas (las más tradicionales) lucían sillas y mesas vacías pese a la gran variedad de ofertas musicales y gastronómicas. Hay muchas opciones, por ello los responsables de los establecimientos se afanan en mantener el ritmo a base de actuaciones en directo, baile y decenas de actividades diferentes con las que llamar la atención.

La zona de la juventud, sin embargo, volvió a ser un hervidero en ebullición desde que el sol se marchó. La explanada que acoge el escenario volvió a llenarse hasta los límites que colindan con las primeras casetas –todo ello entre un gran despliegue policial–. La sensación que se vive en esa esquina del Real es como si se tratase de otra Feria, ajena a los tiempos y al ritmo del resto, independiente y con sus propios mecanismos. Lo saben los que la viven y también quienes se encargan de la oferta.

Noche aparte, la tarde de ayer fue un fiel reflejo de lo que el Cortijo de Torres representa desde unos años hasta hoy:una gran voluntad por ser una alternativa al centro que no termina de explotar, y que se reduce al éxito de algunas casetas que acumulan solera y, sobre todo, una buena parrilla de actuaciones.

Es el ejemplo de la caseta de los Coloraos, una de las más animadas de la tarde del lunes y de las más veteranas de la Feria. «Este año hemos decidido apostar por las actuaciones en directo, y Nolasco es el plato fuerte, también hemos tenido a Hugo Salazar y también vendrá Radio Makandé», comenta Juanjo Vergara, responsable de la caseta. «Empezamos regalando una paella a todos los clientes y luego damos el salto a las sevillanas». «Por la tarde hay gente más mayor, a la que le gusta el tardeo. Por la noche llegan los jóvenes, y la caseta se transforma por completo, de lo familiar a la discoteca». La actuación de Nolasco, uno de los referentes del flamenquito más juvenil, llenó el establecimiento ayer hasta los topes.

La caseta de los Coloraos lleva casi veinte años en el Real, también cuando se hacía en la parte alta de Teatinos. Sin embargo, con el repunte de la zona como eje de la fiesta más tradicional, los responsables han decidido apostar por un concepto activo, basado en que el cliente quiera entrar desde fuera, y una vez dentro no quiera irse. Hasta el próximo domingo habrá actuaciones durante la tarde y la noche.

Otro caso de éxito es el espacio de El Pimpi, uno de los primeros en llenarse y de los últimos en vaciarse. Esta caseta es un claro ejemplo de f que el Cortijo de Torres funciona y allí lo importante no es cuánta gente haya, sino el ambiente que se crea. Ayer, como cualquier tarde de esta feria, los platos de jamón llenaban las mesas, rodeadas de a ritmo de flamenquito y sí, también de actuaciones en directo programadas para toda la semana. La Peña La Paz vivió ayer una de las tardes más animadas del Real, de la mano de la academia Carmen Fernanda y su grupo de bailarinas, que demostraron que el arte tradicional sigue vivo y tiene cada vez más fuerza.

Además, el flamenco no faltó en la caseta Municipal. Allí, Vanesa Fernández, Flamenco Rondeñas, Delia Membrive, José Chamizo y Loli García pusieron el acento más castizo con sus actuaciones, poniendo banda sonora a uno de los espacios quizá más constantes en el ambiente tradicional. Hoy llegará a este establecimiento uno de los puntos más fuertes del tablao de la feria. Pepe de Campillos se subirá al escenario a las dos de la tarde para firmar la que se prevé como una de las actuaciones más antológicas de esta Feria 2018.

La semana sigue corriendo en el Real, rápido para unos y despacio para otros, pero sin perder el compás, a base de música y baile para mantener el ritmo. Todo ello ocurre, como siempre, en el tradicional marco que componen los enganches, carros y caballos junto a jinetes y amazonas, responsables de mantener la tradición a flote y en forma.