Jesús Romero gana el Certamen de Escuelas y logra un puesto en la novillada de 2020

Romero sacado a hombros y con una ramita de romero. /Hugo Cortés
Romero sacado a hombros y con una ramita de romero. / Hugo Cortés

El mal uso de los aceros priva al malagueño Rafael León de un premio mayor, aunque firma una gran faena

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Ya se conoce el primer nombre de los carteles de la feria taurina de Málaga de 2020: Jesús Romero. El joven de Guadalajara ganó la final del XIV Certamen Internacional de Escuelas Taurinas 'La Malagueta', cuyo premio es la inclusión en la novillada picada del siguiente año en el abono de la capital. El valor, el temple y el buen uso de la espada de Romero le permitió abrir la puerta grande 'Manolo Segura' en un festejo donde las opciones de victoria del malagueño Rafael León se perdieron por el mal uso del estoque

Romero ratificó en la final las buenas sensaciones dejadas en la primera semifinal. El alumno de la escuela de Guadalajara estuvo toda la tarde muy en novillero no perdonando quites y dándolo todo. Asu primero lo recibió por verónicas y fue arrollado sin consecuencias al intentar dar un farol de rodillas. Brindó al público una faena iniciada por un pase cambiado por la espalda de rodillas como preludio de un trasteo donde el toreo fundamental presidido por el temple y el buen gusto compartió protagonismo con la variedad (molinetes, faroles, desplantes). Transmitió seguridad y despaciosidad en su toreo. Mató de una buena estocada.

En el último de la tarde –y de los doce días en los que ha habido espectáculos taurinos en la reinaugurada Malagueta– poco pudo lucirse. Se estiró a la verónica. Banderilleó a este novillo, al igual que su primero, con solvencia y sobriedad, sin espectacularidad. Con la muleta lo intentó en una faena deslucida por la condición de un animal soso, con poca fuerza y sin clase. Pinchó antes de cobrar una estocada trasera.

El mal uso de los aceros priva al malagueño Rafael León de un premio mayor, aunque firma una gran faena

Aplomo, seguridad, una cabeza muy bien amueblada, temple y un gran gusto toreando han sido virtudes mostradas por Rafael León en este certamen y ayer las volvió a dejar patentes en el albero. Sin embargo, no tuvo espada. La gran faena a su primero –muy codicioso en la muleta– donde hubo tandas templadas, ligadas, largas y de mano bajo la emborronó con varios pinchazos. Un suplicio con la espada volvió a sufrir en el cuarto tras una actuación en la que se fue a porta gayola y estuvo muy entregado para no dejarse ganar la pelea. El mal uso con los aceros a punto estuvo de costarle que le sonaran los tres avisos.

Jesús García estuvo voluntarioso y con deseos de agradar pero su toreo en línea recta, acelerado y muy técnico no caló. Mató mal.

El festejo

Lugar
Plaza de La Malagueta.
Ganadería.
Erales de Santiago Domecq, bien presentados y de juego desigual. Codicioso el primero; exigente el segundo; manejables tercero y quinto; flojo el cuarto y manso el sexto.
Alumnos de Escuelas.
Rafael León (rosa y oro): ovación tras aviso y ovación tras dos avisos; Jesús García (azul marino y oro): silencio y palma tras aviso; y Jesús Romero (verde manzana y oro): dos orejas y palmas.
Incidencias.
Final del XIV Certamen Internacional de Escuelas Taurinas 'La Malagueta'. Casi dos tercios de entrada (unas 6.000 personas) Festejo retransmitido por 101TV.

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