La feria, una oportunidad para trabajar

Aleida Luque, relaciones públicas en la feria de este año. /
Aleida Luque, relaciones públicas en la feria de este año.

Aleida Luque ha trabajado en estos días de fiesta como relaciones públicas en la caseta Caramelo del Cortijo de Torres

JOSÉ MIGUEL RAMÍREZ

Para que las personas que vayan al centro histórico y al Cortijo de Torres puedan disfrutar al máximo estos días de feria, hay muchas otras trabajando durante esta semana. Este es el caso de Aleida Luque, una joven malagueña que este año es una de las relaciones públicas de la caseta Caramelo.

«Decidí trabajar porque tengo 22 años, estudio tercero de carrera y llevaba buscando trabajo todo el verano. Pensé que la feria sería una buena oportunidad para ganar dinero, y dio la casualidad de que este trabajo me permite estar con amigas y estoy muy a gusto», comenta Aleida Luque. La joven confiesa que tuvo mucha suerte. «Mis amigas se metieron a trabajar en la caseta y una compañera les falló y contactaron conmigo», confiesa la joven.

Su trabajo consiste en explicar las ofertas y descuentos cada día y atraer a gente a la caseta. «Nos dan todos los días tacos con descuentos y se los explicamos a los que pasan por ahí. Empecé por la noche y ahora estoy doblando turno por la tarde también, estoy muy contenta», comenta la chica.

Aleida está viviendo una feria muy distinta, ya que es la primera vez que trabaja durante estos días. «Me resulta un poco extraño, pero me está costando menos de lo que pensaba. Me gusta relacionarme con la gente», afirma contenta. Aunque todo tiene su parte positiva y negativa. «No tengo mucho tiempo para disfrutar, ya que termino a las 2 de la mañana de trabajar. Esta feria estoy centrada en mi tarea, y no me quejo. He podido salir un día a disfrutar con los amigos», confiesa la malagueña.

Además, esta oportunidad le ha permitido descubrir la feria del Real durante el día. «Siempre he tenido la idea de que por el día hay que bajar al centro y por la noche al Real. Pero este año que estoy trabajando por la tarde en el Real y el ambiente es fantástico, animo a la gente a que lo conozca», recomienda Aleida Luque. También opina que esta feria tan larga beneficia al turismo y a la ciudad.

La joven vive la feria desde pequeña con su familia. «Mis primeros recuerdos de feria son subiéndome a los cacharritos que me apasionaban. Mi madre siempre me decía que cómo era capaz, porque en el coche me mareaba pero en los cacharritos nunca. Siempre me recuerdan una anécdota, y es que cuando me vendían los globos con los muñecos grandes, a mi me daba miedo, yo salía corriendo y lloraba», admite Aleida Luque con una sonrisa.

Lo que más le gusta de la feria es conocer a muchas personas, bailar y pasarlo bien. Por el contrario, prefiere evitar las multitudes. «No me gusta ir a las casetas con más fama, esperar una hora de cola para entrar y no poder moverte», confiesa la chica. Aleida Luque es el claro ejemplo de que todo esfuerzo al final tiene su recompensa, y prefiere trabajar durante los días de feria para poder seguir con sus estudios y poder realizar su viaje final de estudios. La feria llega a su recta final, últimas horas para poder disfrutar del ambiente festivo o de trabajo hasta la madrugada, depende la perspectiva.