El PP se compromete en Estepona a liquidar la deuda municipal en 2023 y a bajar un 50% el IBI

José María García Urbano /Charo Márquez
José María García Urbano / Charo Márquez

La deuda municipal actual asciende a 120 millones de euros y cada semana se abonan unos 500.000 euros

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZEstepona

El alcalde y candidato del PP a la Alcaldía de Estepona, José María García Urbano, ha anunciado hoy que su objetivo en materia fiscal es terminar de pagar la totalidad la deuda heredada de 300 millones en 2023 y una bajada a la mitad del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

En la actualidad, la deuda municipal se sitúa en 120 millones «y si continúa el PP al frente del Ayuntamiento, a finales de este ejercicio, se habrá reducido a 100 millones de euros, y en 2023 estará pagada en su totalidad», ha asegurado el candidato. De esta forma, ha anunciado que en ese momento, el equipo de gobierno del PP llevará a cabo una rebaja del 50 por ciento en el IBI.

Ha insistido en que su equipo de gobierno ha abonado más de 180 millones de euros de la deuda heredada de 300 millones «que dejó el PSOE en junio de 2011», lo que supone una reducción de más del 60 por ciento.

«Por la mala gestión e irresponsabilidad de los anteriores gobiernos, cada semana se paga una media de 500.000 euros de esta deuda heredada; una importante cantidad económica que se podría destinar a invertir en la ciudad si no existiera este lastre heredado de los anteriores gestores municipales que, de nuevo, pretenden volver a gobernar la ciudad», ha manifestado García Urbano.

También ha recordado que el gobierno local del PP ha logrado en estos ocho años de gestión que el Ayuntamiento tenga todas las magnitudes económicas en positivo;«pasando de la ruina y la quiebra en la que los socialistas dejaron el Ayuntamiento en 2011 a la estabilidad, bajada de impuestos, recuperación e inversión pública».

Por otra parte ha añadido que el equipo de gobierno no ha generado deuda y ha pagado todos los servicios y obras contratadas; al tiempo que ya ha saldado en su totalidad la deuda heredada con la Junta de Andalucía «por el uso indebido o no justificado de subvenciones concedidas por la Administración andaluza al anterior gobierno del PSOE» (6 millones de euros); la deuda heredada con la Agencia Tributaria (18 millones de euros); la deuda heredada con la concesionaria del servicio de aguas (8 millones de euros) y ha abonado más de la mitad de los 66 millones de euros del Plan de Pago a Proveedores suscrito en 2012, «derivado en su totalidad de las facturas impagadas por los socialistas entre 2009-2011» ha puntualizado.