La incertidumbre del 26M, a debate en 'La Alameda'

ÑITO SALAS

Las dificultades para alcanzar mayorías, la posibilidad de pactos o la influencia de las últimas generales, asuntos de discusión en 'La Alameda'

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Un escenario electoral que cada vez tiende menos a mayorías compactas, la necesidad de diálogos y pactos o el efecto directo que pueden tener los recientes resultados de las generales –celebradas hace menos de un mes– para cerrar acuerdos municipales dibujan un panorama cargado de incertidumbre de cara a los próximos comicios del 26M. El caso de Málaga no constituye una excepción a esta realidad global, y anoche se convirtió en asunto de debate en el programa 'La Alameda', emitido en directo por 101TV y moderado y dirigido por el director de SUR Manuel Castillo. El análisis y contextualización de estos nuevos tiempos en política corrió a cargo del expresidente del PP de Málaga Joaquín Ramírez, el veterano dirigente socialista Enrique Linde, el profesor de la UMA y exdiputado de Podemos Alberto Montero; el excoordinador provincial de IU y exconsejero, Rafael Rodríguez y el diputado electo de Ciudadanos, Guillermo Díaz.

El hecho de que, tal y como avanzaba el director de SUR, «estemos en las elecciones municipales más igualadas de los últimos años», permitía adivinar la intensidad en la que se desarrollaría el debate. Y así fue. Los invitados partieron de una premisa incontestable que se encargó de perfilar Linde: «Existen dos planos absolutamente diferenciados: de una parte el discurso nacional que es el que impregna todo, y de otro el más cercano, el local, cuyo mensaje se intenta colocar en estos días y que puede generar cierta confusión en los ciudadanos». Es más, la cercanía histórica del 28A y el 26M hace que la cita con las urnas para elegir a los representantes de los ayuntamientos pueda interpretarse, a juicio de Rodríguez, «como una segunda vuelta, y esas alianzas que impulse el gobierno dependerán en buena medida de los resultados de las municipales».

En esa certeza de que habrá «cambio de cromos», tal y como coincidieron los invitados, existe otra realidad que viene a añadir un 'plus' de complejidad al escenario político: la coincidencia con las elecciones europeas, «las más importantes que se recuerdan porque Europa está en el brete de reforzar su identidad futura o de caer en manos de los populismos», reflexionó por su parte Díaz, quien lamentó que a pesar de esta encrucijada histórica el interés ciudadano por esta cuestión sea «ínfimo».

Más acá, en el plano estrictamente municipal, el juego político también está muy abierto. De hecho, los participantes en el debate no se aventuraron a dibujar un escenario claro para el día después del 26M, más allá de la sensación de que la ciudad puede estar ante un «fin de ciclo» tras casi dos décadas de gobierno de Francisco de la Torre y de que es más que probable que los pactos y las alianzas sean la clave para gobernar la Casona. «El plano municipal está más diluido en esta campaña, y las alcaldías van a ser intercambiables dependiendo de los acuerdos que se alcancen tras el 28A», vaticinó Montero, quien no eludió la referencia a la confusión de siglas en el bloque de izquierdas por la existencia de Málaga Ahora (hoy municipalista y en 2015 apoyado por Podemos) y Adelante Málaga (que en esta ocasión integra a ese partido y a IU): «Son dos listas que pugnan por un electorado muy similar», dijo Montero tras admitir que una de las razones de su retirada se encuentra en que no estaba «cómodo» con esta situación.

La marca 'De la Torre'

Al otro lado del espectro, y más allá de la marca 'De la Torre' que puede garantizar algo de oxígeno extra al candidato popular, Ramírez restó importancia a la fuerza que puede tener Vox en el plano local: «Ese Vox del que se esperaban 60 o 70 diputados y que se ha quedado en 24 tendrá menos impacto en las municipales», dijo tras la reflexión de Linde sobre la posibilidad «real» de que la candidatura que lidera José Enrique Lara pueda hacerse hasta con dos actas de concejal. Sobre la posibilidad de que se articulen pactos más allá de los bloques tradicionales de izquierda y derecha, Rodríguez dejó una posibilidad sobre la mesa: «No puede descartarse una alianza entre PSOE y Cs».

Y del resultado del 26M dependerán en buena medida los grandes proyectos de ciudad. En este sentido, los participantes entraron a fondo en el análisis de iniciativas más o menos consolidadas como el Guadalmedina, en cuya solución insistieron todos aunque defendiendo diferentes modelos; la posibilidad de soterrar el tramo de la plaza de la Marina y el paseo de los Curas –criticado por todos, menos por Ramírez, por su elevado coste y los posibles efectos que pueda tener en el entorno– o la torre del Puerto y el Auditorio, que generó una encendida discusión en torno a las «alturas» de la ciudad que alimentó el propio Díaz cuando destacó que «el horizonte de una ciudad se conforma a base de nuevas construcciones» y que defendió el dirigente popular insistiendo en que «Málaga debe crecer y progresar, y no quedarnos en pequeñas cositas; y para eso necesitamos políticos imaginativos». En este debate también introducía Linde, expresidente de la Autoridad Portuaria, una sugerencia: «El Auditorio estaría mejor en el dique de Levante y el hotel en la explanada de San Andrés». «Lo importante es saber cuáles son las prioridades para la ciudad», acotaba Rodríguez, a favor de que este tipo de inversiones se realicen «para asuntos que sean realmente necesarios». Y para costearlos hacen falta impuestos, cuya discusión mantuvo hasta el final el nivel del debate. A favor y en contra, lo mismo que ocurre con las promesas electorales. Aunque para resultados, habrá que esperar al 26M.

Primera parte del programa

Segunda parte del programa

Tercera parte del programa