La idea de usar a Vox para dividir a la derecha se vuelve contra Sánchez

Abascal interviene este miércoles en un acto de Vox en Granada./EFE
Abascal interviene este miércoles en un acto de Vox en Granada. / EFE

El presidente mantiene el pulso por un solo debate a cuatro en TVE mientras PP, Cs y Podemos presionan con su 'sí' al de Atresmedia sin Abascal

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASPalma de Mallorca

La campaña plana de Pedro Sánchez, pensada para no generar polémicas, se ha topado con curvas. La decisión de la Junta Electoral Central de suspender el debate a cinco que había propuesto Atresmedia para el próximo día 23 dio el martes al traste con la estrategia del presidente del Gobierno de utilizar a Vox en ese foro como agente movilizador del centro-izquierda y elemento divisivo del voto de la derecha. Ahora, los líderes del PP, Ciudadanos y Podemos le han puesto en un aprieto al aceptar la oferta del grupo privado de mantener la cita pero sin Santiago Abascal.

El veredicto del órgano que supervisa la limpieza de la campaña electoral -motivado por sendos recursos de PNV, Coalición Canaria y Junts per Catalunya- llevó el mismo martes a RTVE a reactivar su propuesta inicial de un debate a cuatro. Y este miércoles, a primera hora de la mañana, el Comité Electoral del PSOE anunció que, entre la propuesta de la pública y la de la cadena privada, optaba por la primera. La elección previa de Atresmedia, de hecho, había generado un profundo debate entre Ferraz y Moncloa que acabó ganando el jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo.

El problema para una parte de la dirección socialista era, por un lado, el desprecio al ente público, del que el PSOE se ha erigido siempre en gran defensor, y por otro la decisión de dar un altavoz a Vox a sabiendas de que su participación en un debate electoral no cumplía con los criterios establecidos por la JEC, que en una resolución de 2011 ya fijó que para ser considerado «grupo político significativo» no era necesario haberse presentado a comicios anteriores de idéntica naturaleza, pero sí haber obtenido un número de votos igual o superior al 5% en proceso electorales recientes en el ámbito territorial del medio de difusión. No valía, pues, su éxito andaluz.

En realidad, la JEC no impide que Vox participe en un debate electoral de las generales pero, según los criterios de proporcionalidad que marca la ley electoral, si se cuenta con la formación de derecha radical populista debe permitirse también el concurso de fuerzas que 2016 hubieran obtenido un porcentaje de voto mayor (los de Abascal llegaron sólo al 0,1%), como los nacionalistas o independentistas, si es que lo exigen. Pero ningún medio de comunicación considera atractivo semejante formato.

Atril vacío

Ahora, el PSOE es el único partido que apuesta por un debate en RTVE el día 23. Los demás dicen que irán a la cadena pública pero el 22, que era la fecha que hace semanas había puesto la dirección del ente sobre la mesa, y que al día siguiente acudirán a la cita con Atresmedia. El grupo privado, que ha invertido mucho tiempo y dinero en la preparación del programa que incialmente aceptó Sánchez, no tiene intención de quedarse colgado de la brocha y ya ha advertido de que, si hace falta, dejará el atril del presdiente del Gobierno vacío; una condición que Pablo Casado considera indispensable.

«Nosotros -dicen fuentes de la dirección socialista- mantendremos el pulso y no nos movemos de nuestra posición». Algunas voces en el partido admiten aun así que tienen un problema. «Un enfrentamiento con Atresmedia (uno de los grupos mediáticos más potentes del país) no parece precisamente positivo», apuntan.

El revés con el debate, en todo caso, no impide que Sánchez mantenga en sus mítines su estrategia de equiparar a Casado, Rivera y Abascal. «Se van juntos a la plaza de Colón, se van juntos de vinos -volvió a decir ayer en un acto en Palma de Mallorca, en alusión al programa de Bertín Osborne-y juntitos les vamos a mandar a la oposición. En la misma ciudad, a escasos metros, el líder del PP insistió en debatir «donde quiera, como quiera y cuando quiera» el jefe del Ejecuitvo.

El Supremo avala la decisión de la Junta Electoral

La Sala Tercera del Tribunal Supremo rechaza suspender cautelarmente la decisión adoptada por la Junta Electoral Central, que en una resolución dio luz verde a RTVE para organizar un debate el 22 de abril en el que no se cuenta con Vox. En su auto, el alto tribunal descarta la medida cautelarísima solicitada por la formación de Santiago Abascal, que recurrió al tribunal la decisión y pedía que la resolución fuese suspendida mientras se dirime el fondo del asunto.

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