Alberto Garzón: «Hemos roto las previsiones más nefastas»

Iglesias y Garzón, durante la noche electoral. /EFE
Iglesias y Garzón, durante la noche electoral. / EFE

El coordinador de IU, candidato de Unidas Podemos por Málaga, reconoce que los resultados de la coalición, que ha perdido 29 escaños respecto a 2016, son «mejorables pero suficientes» para frenar a la derecha

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Las elecciones generales han abierto una herida en Unidas Podemos, la coalición entre Podemos e Izquierda Unida, que ha perdido 29 escaños, pasando de los 71 diputados obtenidos en 2016 a los 42 representantes elegidos en estos comicios. El batacazo de la derecha, con Vox lejos de sus mejores expectativas de voto y el PP desdibujado tras un hundimiento electoral sin paliativos, ha cortado de momento la hemorragia. Habrá tiempo de medir la profundidad de la brecha y sus posibles consecuencias, pero en la formación morada ya despliegan la paradoja como bandera: heridos pero contentos. Completado el escrutinio, el candidato por Málaga, Alberto Garzón, compareció en Madrid junto a Pablo Iglesias. Ambos se mostraron cautos aunque satisfechos por un resultado «mejorable pero suficiente», una sensación que mantienen hoy, en plena resaca electoral, ya con las negociaciones con el PSOE en el horizonte más próximo.

No todos los sondeos aseguraban la reelección de Garzón como diputado. Los efectos de la batalla por Málaga, donde se han disputado once escaños, resultaban imprevisibles. Pero Unidas Podemos, cuarta fuerza más votada, ha mantenido el tipo en la provincia, manteniendo sus dos representantes y superando a Vox por más de 4.000 votos. Garzón, que en 2016 se presentó por la capital, sustituye así a Alberto Montero. También la número dos, Eva García Sempere, retiene contra pronóstico su escaño. Garzón reconoce que les hubiera gustado «tener mejores resultados», pero recuerda que sus 42 diputados, junto a los 123 del PSOE, son «suficientes» para frenar la irrupción de la extrema derecha. Ahora toca sentarse a negociar con Pedro Sánchez, a quien reclama «que evite la tentación naranja y aproveche los resultados para blindar los servicios públicos y proteger a las familias trabajadoras».

El político malagueño, que podría desempeñar un papel clave en un posible gobierno con el PSOE, afronta las próximas semanas «con la sabiduría que nos ha proporcionado la campaña y la experiencia» en el Congreso, al que llegó en 2011: «Hemos roto las previsiones más nefastas sobre nuestro país y sobre el espacio electoral de Unidas Podemos. No ha triunfado la radicalización de la derecha y su mensaje de odio. Ahora no vamos a defraudar esos votos». Los socialistas, hasta ahora, se muestran prudentes a la hora de desvelar posibles pactos, aunque ya han puesto sobre la mesa que su voluntad es gobernar en solitario, una opción contra la que los de Pablo Iglesias se rebelan: «Somos una fuerza imprescindible para que haya un gobierno de izquierdas en España». La coalición pide «paciencia» y adelanta que será «discreta» en unas negociaciones para las que ya comienzan a mover sus fichas.