Decálogo para defenderse de los 'bulos políticos'

Sala informática para luchar contra los ciberataques. :: efe/
Sala informática para luchar contra los ciberataques. :: efe

El Centro Nacional de Inteligencia cuenta con un manual de autodefensa ante la desinformación. Una clave: ser críticos

LUIS ANARTE

En la campaña que comienza, uno de los hipotéticos puntos de tensión es la difusión de bulos políticos. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha elaborado un manual de autodefensa para evitar verse atrapado en las mentiras de las redes. Estos son sus consejos:

1. Analiza las fuentes de donde viene la noticia

La fuente de la que viene la noticia es uno de los principales indicadores de su veracidad. Más allá de la sorpresa, emoción o indignación que puede transmitir la información que recibamos, el CNI recomienda comprobar la transparencia del origen de la publicación: conocer el medio que lo publica, su trayectoria, quiénes son los periodistas, empresas o países detrás de ella. Tampoco hay que olvidarse de comprobar si se proporcionan enlaces a los textos o documentos que verifiquen los datos proporcionados.

2. Cuidado con los pantallazos que recibas por redes sociales

Con la tecnología actual no entraña dificultad modificar imágenes para que aparezcan bajo falsos titulares muy parecidos a los de medios tradicionales o den la sensación de provenir de cuentas o perfiles de personas reales en las redes sociales. O quizás se trata de una imagen verdadera pero sacada de contexto para ilustrar una historia falsa. De la misma manera que es sencillo alterarlas, se puede comprobar su autenticidad acudiendo al supuesto origen, en caso de simular medios o personajes conocidos, o comprobar en un buscador si ya había sido subida antes a la red.

3 ¿Quién te ha compartido la noticia y en qué contexto?

Que el mensaje venga de un perfil o una cuenta anónima supone una clara señal para desconfiar. Aunque lo haya mandado un amigo, el CNI recomienda preguntarse por la fecha, la fuente o si ha sido distribuido por otros medios. Una sencilla búsqueda del titular en Internet permite comprobar si se ha difundido en otras páginas más conocidas.

4. Ojo con las falsas cuentas «humanas»

Los avances en tecnología hacen cada vez más difícil conocer si detrás de la actividad en redes sociales se encuentra un ser humano o un robot encargado de difundir el contenido. A cuántas personas sigue o cuántas le siguen, si crea su propio contenido o sólo comparte el de los demás o si lo hace de forma excesiva son indicadores para detectar si se está ante una máquina o ante una tercera persona cuyo trabajo es controlar varias cuentas.

5. No ser parte del algoritmo

El funcionamiento de las plataformas digitales que diariamente nos muestran noticias se fundamentan en algoritmos con un objetivo: ofrecernos información en función de nuestros gustos. Al elegir determinados contenidos sobre otros, se fomenta reducir la oferta a los primeros y perder los segundos. La recomendación: buscar fuentes de información más allá de buscadores o redes sociales

6. Lee la letra pequeña

Ir más allá del titular y la fotografía es imprescindible para evitar la manipulación. Tras una campaña de desinformación, pueden existir fotos y datos verdaderos presentados para lograr una interpretación equivocada. La lectura de la noticia completa y analizar si los datos están contrastados ocupa la sexta posición de este decálogo

7. Alerta a los contenidos patrocinados de origen desconocido

La anuncios en plataformas digitales permiten dirigir mensajes patrocinados a un público en concreto. Cuando quien paga ese patrocinio proviene de perfiles no identificados es una clara señal de alerta.

8. Desconfía de estrellas invitadas

El CNI también hace referencia al caso de personalidades políticas, sociales o culturales que participan en «las discusiones políticas o sociales de países extranjeros». Una buena práctica consiste en preguntarse si dicha participación responde a una agenda determinada y desconocida para la audiencia

9. Pensamiento crítico y cabeza fría

El informe advierte del interés de agentes políticos para enfrentar a la opinión pública y fomentar el descontento. Sin estar en contra del debate, lo recomendable es hacerlo de forma racional y con respeto, y evitar caer en discursos de odio.

10. Tú puedes parar un conflicto

La rapidez a la hora de compartir las noticias y la viralidad son dos de las bases de las actuales campañas de desinformación. Es importante no entrar en el juego y no ayudar a extender informaciones si no se conoce procedencia.