Una cita trascendental para Balears

Una cita trascendental para Balears
GERMÀ VENTAYOLPeriodista del Diario Última Hora

Mucho es lo que se juega Balears el 28-A, unas elecciones determinantes para el conjunto del Estado pero que, además, tienen una especial trascendencia para una comunidad que tiene pendientes por resolver cuestiones muy importantes y con un impacto directo sobre los ciudadanos. El actual modelo de financiación autonómica es la gran cuestión que ninguna de las grandes formaciones de ámbito nacional ha querido, o podido, abordar. Desde hace décadas, las Islas se encuentran entre el grupo de comunidades más desfavorecidas, el retorno desde las arcas estatales es negativo, y con diferencia. Las reclamaciones políticas del Govern, que cuentan con un amplísimo apoyo de los principales agentes sociales, han sido rechazadas de manera sistemática.

Para tratar de compensar el agravio, el Gobierno central aprobó con un decreto ley, que ratificó la Diputación Permanente del Congreso, un Régimen Especial de Balears (REB), una vieja reivindicación que apenas logra amarrar media docena de compromisos; muchos de los cuales ya se aplican, como el descuento del 75% en los viajes de avión y barco de los residentes. Sin embargo, las compañías ya se han encargado de incrementar los precios para que la subvención suponga el acceso a más recursos públicos mientras que los pasajeros insulares observan atónitos la escalada en el precio de los billetes. La inevitable picaresca.

Lograr resolver estos dos grandes temas, la financiación autonómica y la compensación por los costes de la insularidad, justificaría la expectación por el resultado del 28-A. Sin embargo, la histórica ausencia de representantes de Balears en el Congreso de los Diputados ajenos a la disciplina de los grandes partidos estatales -hecho diferencial con el archipiélago canario- hace suponer que, otra legislatura más, estas elecciones generales deberán tener una lectura en clave estatal. Los ciudadanos de las Islas se enmarcan en las grandes corrientes de la política española, muy condicionadas por el impacto de sus líderes en los grandes medios de comunicación. En todo caso, nunca se debe perder la esperanza y, quizá, este próximo domingo salte la sorpresa.