Batalla por el voto hasta el último minuto

Batalla por el voto hasta el último minuto

PP, PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos cierran la campaña en Málaga en un escenario de incertidumbre y volatilidad

ANTONIO M. ROMERO , ALBERTO GÓMEZ y IVÁN GELIBTER

Alea iacta est. La suerte está echada cara a la trascendental cita con las urnas de este domingo. La campaña, atípica por lo que supuso que sus primeros siete días coincidieran con la celebración de la Semana Santa, puso ayer el punto y final en la provincia con los actos celebrados por PP, PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos (Vox no tuvo nada después de haber puesto el punto y final el pasado jueves con un multitudinario mitin en el pabellón de Ciudad Jardín).

Las cinco formaciones a las que las encuestas pronostican que obtendrán representación por la provincia cerraron campaña en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el resultado final dada la volatilidad de un voto cada vez más fragmentado. Ha sido una campaña en la que sólo dos líderes nacionales, Pablo Casado (PP) y Albert Rivera (Ciudadanos), han protagonizado mítines en la provincia ya que Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos) estuvieron en la precampaña, mientras que Santiago Abascal (Vox) no comparece en la provincia desde la campaña de las andaluzas del pasado diciembre. Tras dos semanas de mítines, eslóganes y proclamas la última palabra la tienen mañana los votantes.

PSOE: Un acto público para cerrar una campaña de perfil bajo

Con un campaña de perfil bajo y sin la presencia de ningún líder nacional en estas dos semanas, el PSOEcerró ayer su actividad haciendo un llamamiento al «voto sensato», tal como señaló el candidato socialista al Congreso, Ignacio López, durante el acto de cierre de campaña del PSOE en la zona de Carretera de Cádiz. «Estamos ante un nuevo ciclo político, no podemos confiarnos porque nos jugamos el modelo de país que queremos para los próximos años, o el modelo de las tres derechas para llevarnos al pasado frente al proyecto de ilusión que representamos los socialistas», sostuvo.

Los candidatos del PSOE, con Ignacio López a la cabeza, finalizaron la campaña en la capital.
Los candidatos del PSOE, con Ignacio López a la cabeza, finalizaron la campaña en la capital. / SUR

Tal como han venido repitiendo como un mantra estos días, para López el PSOE es el único partido «con un proyecto de país con salarios dignos, que reduce la brecha social». Por eso, añadió, a las personas que no han decidido todavía su voto deben convencerles porque son –insistió– los únicos que garantiza la unidad de este país y que no permitirá que se quiebre ningún proyecto de vida. «Todas las personas que quieren vivir en convivencia deben confiar en el PSOE. Cuando nos quedan pocas horas de campaña, tenemos que ir con la cabeza alta con un gran proyecto político para los próximos años, es lo mejor que nos puede pasar en este país, a Andalucía y a Málaga», defendió, al tiempo que concluyó su discurso apuntando a que esa victoria socialista el domingo permitirá ganar también el 26 de mayo, «con lo que conseguiremos que Daniel Pérez sea el próximo alcalde de Málaga».

López no fue el único interviniente en este acto, ya que el secretario general del PSOE de Málaga, José Luis Ruiz Espejo, se pronunció para agradecer a la militancia socialista su trabajo y esfuerzo durante la campaña. «Con vuestra fuerza tendremos buenos resultados en las próximas elecciones y en las municipales en todos los rincones de la provincia», avanzó. «Estamos muy cerca de tener una nueva victoria en las elecciones generales en Málaga, de que contribuyamos a que Pedro Sánchez pueda seguir siendo presidente del gobierno y que este país siga teniendo futuro. La derecha ha utilizado los recortes como excusas y ahora vemos que el PP da por perdida las elecciones, no podemos confiar en ellos porque no se fían ni de ellos mismos, difícilmente podrán dar estabilidad a nuestro país», argumentó.

Como ha venido insistiendo durante la campaña, para Ruiz Espejo el único partido que puede garantizar esa estabilidad es el PSOE. «Los ciudadanos lo saben, pero no podemos confiarnos y tenemos que seguir trabajando para convencer de la importancia del voto y que confíen en el socialismo como única garantía con un proyecto claro que tiene el aval de diez meses de políticas para devolver derechos y libertades y devolver la dignidad al gobierno», manifestó. «Hemos devuelto la decencia a la política, tenemos que apelar a los jóvenes, a las mujeres, a las personas mayores para que voten socialista, el de las personas de izquierda porque es el único voto que moverá a este país y será capaz de parar a la ultraderecha», sentenció.

Tras haber sido el protagonista durante las últimas campañas para elegir los representantes a las Cortes Generales, el candidato al Senado, Miguel Ángel Heredia, ha estado casi desaparecido en la capital, aunque en el acto de ayer tomó la palabra para asegurar que que Daniel Pérez será el próximo alcalde «que necesita esta ciudad», al tiempo que recordó que, de cara a los comicios del domingo, hay que elegir «entre derechos o derecha». «Con solo 84 diputados hemos subido las pensiones, hemos devuelto las pensiones a las cuidadoras de la dependencia, aumentado las becas o el Salario Mínimo Interprofesional. El domingo le diremos a la derecha que no queremos su modelo, porque los grandes progresos de este país han sido gracias al PSOE», señaló el exsecretario provincial de los socialistas de Málaga.

PP: La única garantía paraque Málaga avance

La calle Larios fue el lugar elegido por el PP para cerrar su campaña en la provincia con un breve mitin con la asistencia de los integrantes de las listas al Congreso y el Senado junto al presidente del partido, Elías Bendodo, y el alcalde de la capital, Francisco de la Torre. Un acto donde los populares insistieron en el mensaje de que la única garantía para que Málaga avance es un Gobierno de Pablo Casado.

El encargado de verbalizar el mensaje fue Bendodo, quien sostuvo que a Málaga le iría «mejor que nunca» con Casado en La Moncloa y el apoyo de Juanma Moreno desde la Junta de Andalucía, Francisco Salado desde la presidencia de la Diputación y Francisco de la Torre en la Alcaldía.

«Con Pablo Casado cerraremos ese círculo beneficioso para la provincia, tal y como está demostrando el primer presidente malagueño en la Junta. El Gobierno del cambio en Andalucía defiende la unidad de España, porque nos sentimos cien por cien andaluces y españoles, pero también ha bajado y ha eliminado impuestos, como el de sucesiones y donaciones, además de reducir el tramo autonómico del IRPF y el de transmisiones y actos jurídicos documentados», destacó el también consejero de Presidencia andaluz.

Montesinos, junto a Bendodo y De la Torre, ayer en calle Larios.
Montesinos, junto a Bendodo y De la Torre, ayer en calle Larios. / SUR

Elías Bendodo insistió en una de las ideas que han formado parte del argumentario del PP durante esta campaña electoral, la de que el 28 de abril «sólo hay dos opciones: la de Pedro Sánchez o de la Pablo Casado».

«Una opción es la que representa el presidente dimisionario que es Sánchez, quien ha pedido elecciones porque no ha logrado los apoyos necesarios durante estos nueve meses, más allá de apoyarse en los que quieren destrozar España, de la mano de independentistas, radicales y antiguos etarras; no se puede pretender ser presidente de un país con los que quieren destruir España. Y la otra opción, que es la del partido que lidera el centro derecha y el bloque constitucional, el PP, cuyo objetivo es sacar al país de las crisis generadas por el PSOE, tal y como hicimos en 1996 y 2011 tras los gobiernos de Felipe González y Rodríguez Zapatero», remarcó.

Pablo Montesinos hizo un balance positivo de su primera campaña como político en la que trasladó un mensaje «positivo y de ilusión para la provincia» y vaticinó que Málaga «va a ser el impulso definitivo para que Casado sea el próximo presidente del Gobierno de España, de manera que el domingo celebraremos que vuelve la libertad, la moderación, la concordia, la unidad de España sin medias tintas y las mejores recetas económicas para el país».

«El PP ha demostrado que es el partido de Málaga, del litoral y del interior, y por eso seguiremos pateándonos la provincia en defensa de sus intereses generales», concluyó. Joaquín Ramírez, número dos de la lista al Senado, arremetió contra Pedro Sánchez y los socios que le llevaron al Gobierno (Unidos Podemos, los indepedentistas catalanes y Bildu) con el argumento de que no se puede salvar a España con aquellos que «la quieren hundir» y apeló a que el domingo haya un voto «responsable» que dé una mayoría constitucional liderada por el PP que permita «recuperar la senda de crecimiento, y el empleo y la economía sean una realidad».

Francisco de la Torre, por su parte, dijo que el PP es el partido que genera «mayor seguridad en materia económica, algo clave para las familias y también para nuestra ciudad» y pronosticó que Málaga irá «más lejos si tenemos un país que funciona bien con buenas políticas económicas y las ideas claras, ejerciendo la auténtica política social planteada en términos de educación».

Unidas Podemos: En busca de los indecisos para remontar los sondeos

Unidas Podemos, el partido que aúna a Izquierda Unida y Podemos, celebró su final de campaña en el bar La Bacanal, en calle Nosquera. Asistió la número dos al Congreso, Eva García Sempere, pero no el cabeza de lista por Málaga, Alberto Garzón, en Madrid para participar en el acto de cierre con Pablo Iglesias. El político malagueño, en una entrevista concedida a SUR, se mostró realista con las expectativas de voto de su formación: «Sabemos que estamos ante una situación compleja, pero también somos conscientes de que todo está muy abierto. Somos optimistas. La campaña ha ido muy bien porque hemos reconectado con mucha gente que en algún momento nos votó. Somos cautos. Hemos diseñado una campaña destinada a explicar nuestras propuestas sin necesidad de insultar o exagerar. Creo que eso hará que mejoremos las estimaciones, pero la ciudadanía tiene la última palabra».

Unidas Podemos, el partido que aúna a IU y Podemos, en el cierre de campaña.
Unidas Podemos, el partido que aúna a IU y Podemos, en el cierre de campaña. / SUR

La coalición de izquierdas también se ha dejado el resto en Málaga, convencidos sus dirigentes de la importancia de la batalla en la provincia, por donde pasó Iglesias para un encuentro en la Universidad y también Irene Montero y Antonio Maíllo en el mitin del jueves, donde congregaron a más de 1.500 personas. Su campaña ha estado basada en la defensa de lo público y en propuestas relacionadas con bajar los impuestos «a quienes menos tienen» y subírselos a quienes ganen más de 120.000 euros anuales, pero también en desmontar el «voto útil» esgrimido por el PSOE: «Votar al PSOE no es votar a la izquierda, porque cuando pueden pactan con Ciudadanos», señaló el jueves Montero. «El PSOE dice que es de izquierdas en campaña, pero después se anaranjan», argumentó Garzón.

«Han aprovechado estos diez años para saquearnos. Mientras decían que no había dinero se rescataban los bancos, las empresas de Florentino Pérez y al Ibex 35», insisten desde Unidas Podemos, que también propone derogar la reforma laboral, diseñar un plan de trabajo garantizado, poner límites a los precios de los alquileres, bajar el IVA y subir los impuestos «a los ricos». La clave, lo saben, pasa por movilizar a los votantes que se quedaron en casa en las últimas elecciones, desencantados con las propuestas de izquierda: «Estamos viendo cómo surge la extrema derecha y cómo la derecha convencional se radicaliza. Tratamos de corregir la desmovilización de la izquierda».

Ciudadanos: Una campaña «en positivo» y un posible pacto

Ciudadanos hizo recuento de sus compromisos electorales para la provincia, centrándose en el tono «positivo» de su campaña. Durante un acto con afiliados, los candidatos al Congreso y al Senado, encabezados por el cabeza de lista Guillermo Díaz, incidió en la necesidad de ampliar el abastecimiento de agua para la provincia, especialmente con el recrecimiento de La Concepción. El candidato naranja recordó que el aumento de capacidad del embalse es decisivo para evitar que en época de lluvias parte del agua embalsada se vierta al mar debido a la escasa capacidad del embalse. Se trata, según Díaz, de un proyecto «urgente y de vital importancia», incluido como obra de interés general en el plan hidrológico de la Cuenca Mediterránea en abril de 2012, que sigue «en el cajón de las promesas del bipartidismo».

Ciudadanos hizo recuento de sus compromisos electorales para la provincia.
Ciudadanos hizo recuento de sus compromisos electorales para la provincia. / SURr

Otro de los puntos destacados por Díaz es la necesidad de impulsar un plan de protección del litoral para que las playas malagueñas cuenten «con un sistema de protección estable que mitigue los daños producidos por los temporales y la pérdida habitual de arena». Díaz recordó que la Comisión Europea ha librado 400.000 para un estudio integral sobre la protección del litoral de la provincia y ha abogado por que «los municipios se comprometan a hacerla de manera colaborativa, no ir cada uno por su lado, cuando las protecciones de un sitio perjudican a otro». También propuso un plan financiado con fondos europeos que se ponga en marcha «de forma conjunta de toda la Costa del Sol y la Axarquía y para no ir como el ejército de Pancho Villa, cada uno por su lado». La formación naranja también abandera la equiparación salarial de los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la provincia, donde ambos Cuerpos tienen 4.500 efectivos, con los servicios de seguridad autonómicos.

Ciudadanos cierra así una campaña que abrió con el mitin de Albert Rivera en los Baños del Carmen el 12 de abril. Consciente de que los sondeos soplan a favor de Pedro Sánchez, Rivera centró su discurso en la importancia de repetir «la hazaña» de la formación naranja en Andalucía, donde gobierna tras sellar un pacto con el PP que desalojó al PSOE de San Telmo, unión que puso fin a casi cuarenta años de mandato socialista. «Ni una sola encuesta daba posibilidades al cambio. Era muy complicado. Yo siempre decía que nos fijáramos en Cataluña, donde habíamos ganado a los independentistas. Estoy aquí gracias a la confianza de la gente que no ha tirado la toalla», defendió para despertar una de las mayores ovaciones de una intervención repleta de referencias al proceso catalán, sin una sola mención a Vox. Tampoco titubeó para confirmar su escenario deseado tras el 28 de abril: un gobierno «constitucionalista» con el PP de Pablo Casado, a quien «vuelvo a tender la mano».

Rivera reprochó a su homólogo popular que «esté más preocupado contando cuántos diputados van a perder que de sumar para echar a Sánchez». Ya sólo quedan unas horas para despejar el horizonte electoral.