Inés Arrimadas se despide de sus enemigos íntimos

Inés Arrimadas sentada junto a Carlos Carrizosa en su última sesión en el Parlament./EP
Inés Arrimadas sentada junto a Carlos Carrizosa en su última sesión en el Parlament. / EP

La líder de Ciudadanos abandona el Parlament después de seis años para incorporarse como diputada en el Congreso en respuesta a la llamada de Rivera

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

En su último pleno en el Parlament, la jefa de la oposición y ganadora de las últimas elecciones catalanas, Inés Arrimadas, no ha levantado el pie de un acelerador que lleva pisando desde que llegó a la cámara hace más de seis años. Si sus enemigos íntimos esperaban algo de piedad o, por lo menos, una invitación para tomar unas cañas en la cantina del edificio -por cumplir con aquél mito de que todos los políticos se llevan bien en la vida real-, solo han encontrado a la adversaria combativa de siempre, a la mujer que no huye del fango ni se amedrenta ante una institución que nunca le pita un penalti a favor. Este jueves se despedirá definitivamente de la cámara para incorporarse como diputada en el Congreso de los Diputados de cara al inicio de la próxima legislatura. Lo hace en respuesta a la llamada del líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Tampoco Arrimadas ha encontrado la compasión de sus adversarios políticos en su última sesión de control al Govern, solo un silencio de cinco segundos que le ha dedicado el president de la Generalitat, Quim Torra, antes de retomar la palabra y decirle: «¿Oye este silencio, señora Arrimadas? Este silencio es lo que queda de su paso por el Parlament: la nada». Ironía que iba también dedicada a Rivera, que pronunció tan llamativa frase en el primero de los dos debates electorales del 28-A.

Pero la frase de Torra también tiene otra lectura, esa de la que habla el refrán «tanta paz lleves, como descanso dejas». Porque es innegable que muchas de sus señorías se van a quedar más tranquilos con la marcha de Arrimadas. La política nacida en Jerez de la Frontera (Cádiz) gusta del estilo teatral y algo artificioso de Rivera, el de los carteles de denuncia desde la tribuna, la bandera de España empuñada como la Marianne del famoso cuadro de Delacroix o la defensa a ultranza de la aplicación del artículo 155 como si fuera una medicina contra la gripe y al mismo tiempo un dogma de fe.

Arrimadas porta una bandera de España en el Parlament (Arriba); La diputada de la CUP, Natalia Sánchez , coloca un cartel con el lema «Stop Fascim» ante la líder de Ciudadanos (izq.); Arrimadas interpela al presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la sesión de control al Govern (dcha.). / Agencias

En su último día de 'cole', Arrimadas ha vuelto a dejar varias perlas. «Usted lleva una venda amarilla puesta en los ojos», le ha espetado a Torra, al que ha definido como «el presidente del lazo».

Al president de la Generalitat también lo ha amenazado: «¿Sabe lo que ha hecho este año? Desobedecer a los tribunales. Se empieza desobedeciendo a los tribunales y se acaba fugado de la justicia. No sé si usted aspira a ser el compañero de piso de Puigdemont en esa casa de los fugados en Waterloo».

En su última sesión de control, Arrimadas no se ha olvidado de la expresidenta de la Cámara, Núria de Gisper, a la que este martes le fue reitara la Cruz de Sant Jordi, de la que ha dicho que «es conocida por su xenofobia», y ha recordado que en 2018 fue reprobada por la propia Cámara catalana.

Carrizosa y Roldán

A Ciudadanos le queda ahora la enorme tarea de buscar un sustituto de garantías a Arrimadas. El líder de la formación naranja, Albert Rivera, ha planteado que la hasta ahora senadora Lorena Roldán pueda ocupar dicho puesto como líder del partido en Cataluña, si así lo refrendan los militantes en las próximas elecciones primarias del partido.

Rivera ha asegurado que hay dos personas que pueden liderar la formación en Cataluña tras el paso de Arrimadas a la política nacional: el actual portavoz en el Parlament, Carlos Carrizosa, y la propia Roldán.

«Un tándem maravilloso», ha resaltado, pero ha recordado que Carrizosa ya «ha dicho que renuncia a concurrir en las primarias», lo que dejaría vía libre a la aún senadora.

De momento, lo único seguro, es que Arrimadas tendrá otro empleo a partir del 21 de mayo, fecha en la que se constituye el Congreso.

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