El agua en Castilla-La Mancha

Vistas del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel./EFE
Vistas del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. / EFE
ANTONIO GONZÁLEZ JEREZPeriodista ABC Toledo

Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas españolas en las que en las próximas elecciones generales el partido más votado se verá agraciado con un número de escaños extra. Y eso por la sencilla razón de que el bajo número de diputados en sus provincias hacen complicado o imposible que todo el arco de partidos obtenga como botín algún diputado. El caso de Cuenca, con cuatros diputados, es el ejemplo más claro. Miles de votos se irán, por tanto, al limbo.

Según las encuestas, el panorama electoral puede dar un vuelco total, ya que se puede pasar de la mayoría del PP en las últimas elecciones a una clara ventaja del PSOE.

Pero a la hora de preguntarse sobre lo que más se juega Castilla-La Mancha el 28-A la política del agua aparece, sin duda, a la cabeza, y precisamente cuando se cumplen 40 años del gran trasvase hidrológico existente en España, el Tajo-Segura. Es cierto que la denominada guerra del agua con el Levante y Murcia ha sido un clásico en las reivindicaciones de los partidos en esta comunidad, aunque al final siempre quedó en papel mojado. Lo mismo ha dado que gobernara el PP o el PSOE.

Esta vez, si cabe, el debate se ha acrecentado a raíz de varias sentencias que reconocen la obligación de asegurar un caudal ecológico mínimo en el Tajo, pero la incógnita es si desde Castilla-La Mancha se tendrá el suficiente músculo como para cambiar la política hidráulica de España.

Hubo un intento a raíz de un nuevo Plan Hidrológico Español aprobado por Aznar con trasvases desde el Ebro, pero la llegada al poder de Zapatero, dependiendo de Cataluña, echó al traste el nuevo proyecto. Desde entonces, todo sigue igual.

Desde Castilla-La Mancha se plantea también otro debate de ámbito nacional relacionado con la eliminación de los residuos nucleares. El Almacén Temporal centralizado (ATC) que el gobierno de Rajoy empezó a construir en la localidad conquense de Villar de Cañas se encuentra en el punto de mira, sobre todo del actual gobierno regional socialista. Frente a la posición del PP, el PSOE apuesta por suspender la construcción de este almacén. Si Sánchez logra formar gobierno, ya tendrá una segunda decisión que tomar respecto a esta región.