Rajoy inicia con Coalición Canaria su ronda de contactos para formar Gobierno

Marianoa Rajoy, ayer, a su llegada al Consejo Europeo. /
Marianoa Rajoy, ayer, a su llegada al Consejo Europeo.

Se reunirá el martes con representantes del partido canario en busca de un acuerdo para su investidura

NURIA VEGAMadrid

Mariano Rajoy encara a partir de hoy y sin líneas rojas su segundo intento de formar Gobierno. Recién llegado de la cumbre del Consejo Europeo en Bruselas, el líder del PP ha retomado este jueves su tarea más urgente tras los comicios del pasado domingo, la de intentar granjearse los apoyos que requiere para permanecer en la Moncloa una legislatura más. La necesidad surgida de sus insuficientes 137 diputados llevará al presidente del PP a telefonear al resto de partidos.

Ya lo ha hecho con el presidente autonómico canario y líder de Coalición Canaria, Fernando Clavijo. Fue una conversación breve que sirvió para cerrar un despacho el martes próximo con uno de sus representantes. Aún se desconcoce quién acudirá a la cita en Moncloa. Si será el secretario general de Coalición Canaria, José Miguel Barragán, o la portavoz del partido en el Congreso, Ana Oramas.

Tras Clavijo se espera que Rajoy siga su ronda teléfonica y cierre un calendario de reuniones antes del fin de semana. Se desconoce si lo ha hecho ya con Pedro Sánchez. «Mi disposición está abierta, quiero escucharles a todos y no debo decir antes lo que se puede hacer o no», invitó Rajoy ayer desde la capital comunitaria.

Posibles puntos de acuerdo

Su declaración de intenciones evoca a la del día 21 de diciembre, cuando veinticuatro horas después de cerradas las urnas y tras perder 63 escaños, Rajoy ofreció «diálogo con generosidad» al resto de partidos. En aquel momento, sin embargo, el rechazo del PSOE a un Gobierno liderado por el PP dio por terminada la negociación antes de que arrancara.

Fuentes de la Moncloa aseguraban entonces haber estado dispuestas a ceder la vicepresidencia del Gobierno a los socialistas, a abordar una reforma de la Constitución Española no incluida en el programa electoral de los populares e incluso a revisar algunos aspectos de la normativa laboral que los socialistas aspiraban a derogar. De hecho, en la sede nacional del PP, la misma noche del 20-D, se elucubraba sobre un Ejecutivo pactado entre las dos principales fuerzas para una legislatura breve en la que se acometiera una modificación de la Carta Magna y de la ley electoral.

Esos siguen siendo algunos de los temas que los populares admiten ahora como posibles puntos de acuerdo, tal y como concretó el martes el vicesecretario de Acción Sectorial, Javier Maroto. El presidente, sin embargo, no será el encargado de ponerlos sobre la mesa. Rajoy prefiere recibir primero los planteamientos de sus posibles socios, a quienes apenas nombra. «Voy a hablar con diferentes fuerzas políticas», dijo en Bruselas. Es decir, no se cierra a tener que buscar el entendimiento de Ciudadanos, el PNV y Coalición Canaria, si el PSOE se enroca en su rechazo a facilitar el Ejecutivo del PP. Pero la prioridad, según subrayan en su entorno, son los socialistas.

Quizás por eso, el presidente ha optado por la cautela. Desde que se cerraron las urnas, apenas menciona explícitamente al partido de Pedro Sánchez en un intento de no cercarle y darle espacio para que pueda construir un relato que justifique pasar del 'no es no' a una abstención. Para eso, Rajoy pretende brindar a los socialistas la posibilidad de influir en la agenda de Gobierno para los próximos cuatro años.

«Sin pausa»

En cualquier caso, el presidente avanza paso a paso. «Sin prisa, pero sin pausa». Por el momento, toca explorar las posibilidades de acercamiento a los partidos del arco parlamentario. Y, en caso de obtener una respuesta positiva, designará una comisión negociadora para que la investidura, e incluso la legislatura, sean posibles. El anuncio de este paso ni tan siquiera llegó a materializarse tras el 20 de diciembre. Ahora, el líder del PP cree que no ocurrirá lo mismo. «No se puede hacer una reunión con nadie si ya para empezar dice 'no quiero saber absolutamente nada de usted' -dijo-. Entonces ya no habrá comisión negociadora, pero estoy absolutamente convencido de que eso no se va a producir, porque estaríamos en una situación realmente preocupante».

A su entender, está en juego más que la elección del presidente cuando hace un año que no se aprueban proyectos de ley en el Congreso. De ahí que emplace a todos a ser «rápidos, constructivos y diligentes» para no prolongar el estancamiento y llegar a septiembre sin Gobierno. «Hay que preparar ya los Presupuestos del año 2017 -apremió- y presentarlos antes del 1 de octubre». Esta vez, sus 137 diputados distan mucho de la mayoría absoluta que antaño le permitía hacer y deshacer a su gusto.

 

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