Los jóvenes tienen sus razones (políticas)

Los jóvenes tienen sus razones (políticas)

Ganas de cambio, desilusión o poder estudiar la carrera por siete euros, algunos de los motivos de los votantes de menos de 31 años

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Los resultados de las elecciones al Parlamento de Andalucía se han adueñado de la conversación. Desde los barómetros y los datos oficiales a los posibles pactos que se van dibujando ha pasado exactamente una semana, siete días en los que ha quedado claro que no hay nada cerrado en el futuro político de la región –y que la política está cada vez más abierta a diferentes ideas–. Más allá de las opciones reales de cada candidato a la hora de ocupar la presidencia, el número de parlamentarios de cada formación es ya de por sí un hecho a valorar y tener en cuenta por lo insólito de la composición de la Cámara y por lo que dice de la sociedad andaluza.

El voto joven es clave para entender lo que ocurrió el domingo pasado, y sobre todo para trazar las líneas de lo que será el escenario político del futuro. Quienes se estrenan en unas autonómicas o están fraguando todavía lo que será su ideario a lo largo de los próximos años analizan su decisión y desvelan razones que van más allá de la izquierda o la derecha y se apoyan más en medidas concretas desde la perspectiva personal.

Miedo o indiferencia: la irrupción de Vox en el Parlamento marca la reflexión desde todas las ideologías y colores posibles

Pablo Ruiz. 22 años, votó PP «El PP es el partido que más me representa. Los voté por la necesidad de cambio»

Natural de Arriate, Pablo Ruiz, de 22 años, es estudiante del último curso de periodismo y a la vez opositor. Se estrenó en las elecciones autonómicas de 2015, en las que se decantó por el Partido Popular al igual que el pasado domingo: «Es el partido que más me representa, por su concepción social e ideológica, aunque también los voté por la necesidad de cambio en Andalucía». Considera que es el partido que más ha hecho por el cambio en la región, «aunque no ha sabido vertebrarlo». En cuanto a los resultados y a la pérdida de apoyos, recuerda que la derecha se ha «atomizado», lo que es «interesante» porque por separado han conseguido sumar más que la izquierda. «El cambio hoy en día no está en el partido, está en la suma;parece además que ya se han dado cuenta de que no gana el primero».

Asegura que ha votado al cien por cien «en clave andaluza», alejándose del panorama nacional que tanto ha influido en la campaña:«Llevo mucho tiempo soñando con que el PSOEsalga de la Junta». Por ello, considera que su voto es de ilusión y no de descarte, aunque en este aspecto cede ligeramente:«Más que ilusión por el partido en sí, me sentí ilusionado por un cambio de gobierno».

«Parece que la derecha dividida conseguirá más que cuando estaba el PP en solitario»

Con respecto a Vox, asegura que él nunca lo votaría, pero cree que para parar a la extrema derecha hay que evitar el conocido como cordón sanitario:«De esa manera crecerán mucho más». Cree que si la nueva formación entra en las instituciones su discurso dejará de retroalimentarse, mientras que si las demás formaciones lo aíslan, estarían amplificando los argumentos de descontento que emplean para movilizar a sus votantes. «No me da miedo Vox a la hora de pactar, no va a ser la hecatombe como dicen muchos, hay líneas rojas que no se van a cruzar», explica.

Mariano Cabral. 28 años, votó a Adelante Andalucía. «No comulgo al cien por cien con la ideología de Adelante, pero no quiero que crezca la extrema derecha»

Mariano Cabral, diseñador gráfico de 28 años y procedencia argentina, se ha mantenido firme con Izquierda Unida, a la que votó en las últimas autonómicas y que en esta convocatoria concurría junto a Podemos en Adelante Andalucía. «Actualmente hay una completa falta de acuerdo por los intereses políticos de las formaciones y acaba pagando siempre el pueblo». Asegura que pese a no estar excesivamente ligado a la política, se considera de izquierdas porque no quiere que se repita «la peor dictadura» que vivió su país:«No comulgo al cien por cien con la ideología de Adelante Andalucía, pero soy de Argentina y hay cosas que no quiero que ocurran, no quiero que crezca la extrema derecha».

Con respecto a la caída en los resultados de la convergencia, cree que es porque se ha hablado «poco de trabajo», una materia que preocupa a los votantes más que otras que se han tratado con mayor amplitud en la campaña. Además, considera que la gran abstención ha castigado más a la izquierda que a la derecha. ¿Por qué se quedó la gente en casa? «Porque está desencantada por casos como el de Cádiz, donde Podemos llegó diciendo ser el Mesías y al final no han conseguido gran cosa».

«Es mejor dejar entrar a Vox y sacrificar cuatro años que apartarlos para que sigan creciendo»

Cabral considera que ha habido «mucho voto irónico», y que más que en clave nacional o andaluza, la gran masa social ha votado «en clave de cambio». «Es normal que la gente quiera otro gobierno». Se mantiene desligado de la política aunque la considera necesaria, por lo que reconoce que en esta ocasión ha votado más bien por descarte que por pura ideología, aunque hace una pequeña concesión:«Por fin se han dado cuenta (los políticos)de que no son ni unos ni otros, que somos todos».

Con respecto a la irrupción del nuevo partido en el Parlamento, Cabral lo considera «peligroso», e invita a los miembros de Adelante Andalucía a reflexionar. No obstante, confiesa cierta curiosidad por ver a Vox en acción, aunque ello cueste «sacrificar cuatro años» para volver a la normalidad.

Pablo Torres. 19 años, votó al PSOE «He votado al PSOE por los servicios públicos, con ellos puedo estudiar Medicina por siete euros»

Pablo Torres, estudiante en segundo curso de Medicina en la Universidad de Málaga, se estrenó en las últimas elecciones. Con 19 años, lo tiene claro: «El PSOE es la fuerza que más ha transformado nuestra realidad y ha hecho que tengamos servicios públicos de calidad, tales como que yo puedo sacarme la carrera pagando solo siete euros al año». En cuanto a las críticas que precisamente recibe el PSOE por las deficiencias en sanidad, considera que el problema es más complejo: «En otras comunidades se privatizan los servicios como la sanidad para obtener rédito económico, que es lo que ha pasado en Castilla-la Mancha o Valencia; soy estudiante de Medicina y por lo que veo no se puede hablar mal de la sanidad en Andalucía».

«Creo que el PSOE es el partido que más ha transformado nuestra sociedad»

Reconoce que su voto ha sido en su totalidad en clave andaluza. De hecho, cree que el PSOE es el partido que más hablado de Andalucía frente al resto de partidos y sus constantes alusiones a la contienda estatal. «Susana Díaz es la única que tenía un proyecto, pero se ve que la gente está preocupada por lo que ocurra a nivel nacional y han votado teniendo en cuenta lo que pasa en todo el país».

Torres admite que votó con mucha ilusión, no solo por ser su primera vez, sino por mantener el socialismo en la región apoyando a la presidenta. «Cuando tuvimos a Rajoy en el gobierno, los jóvenes fuimos los más castigados, hace falta un partido que mire por los jóvenes, por las mujeres, por los derechos, por los ancianos, por los que necesiten atención», dice, analizando el aumento de los votos que han adelantado a Díaz por la derecha.

Por su parte, considera que la entrada de Vox en el Gobierno andaluz es «preocupante», pero va más allá:«Es un síntoma del rechazo que tiene parte de la población a la política y a las administraciones». Considera que el Partido Popular nunca ha tenido claro su electorado, por ello, en cuanto un partido ha mostrado el lado más radical, ha crecido a costa del PP.

Por último, en cuanto a pactos, es tajante:«Susana Díaz ha ganado las elecciones; me sentiría muy incómodo si Vox sostiene un gobierno en Andalucía, sería un gobierno que se mantiene gracias a la xenofobia, sin apoyo a los jóvenes, que solo habla de familia tradicional y de atacar al feminismo que tanto ha costado conseguir».

Considera que el PSOE debe reflexionar sobre cómo transmite a la sociedad sus éxitos, y sobre por qué Andalucía le ha dado la espalda pese a que, en su opinión, los datos económicos y sociales respaldan el liderazgo de Susana Díaz. Aun así recuerda que siguen siendo la lista más votada y descarta que en el sur de España se esté pagando por los errores que Pedro Sánchez haya podido cometer en su moción de censura. «La derecha ha intentado atacar al PSOE con el nacionalismo y parece que ha calado, pero yo creo que el Gobierno está tomando unas medidas impresionantes».

Blanca Jiménez. 31, votó a Vox «Si Vox forma parte del Gobierno, la gente verá que no es ultraderecha»

Blanca Jiménez es licenciada en Derecho y lleva varios años ejerciendo por toda España. Ahora, a sus 31 años ha decidido hacer una parada para opositar. El pasado domingo votó a Vox, al igual que en las autonómicas de 2015 (cuando el partido era aún una fuerza minoritaria que no obtuvo representación parlamentaria). «Los principios y los valores que transmiten se ajustan a lo que pienso; Vox es un partido al que hay que darle la oportunidad de darse a conocer y además se ajusta a mi perfil». Antes de acercarse a las nuevas siglas, era votante del Partido Popular, al que abandonó por una mezcla de desencanto y corrupción.

Además, Vox también le sedujo con su modelo de financiación, al ser un partido que hasta ahora se ha apoyado en sus propios fondos, en los de los afiliados y no en bancos ni ayudas públicas. Considera que si Vox forma parte del Gobierno «la gente conocerá más la formación, lo que piensan sus votantes»: «Se verá que no somos de ultraderecha como dicen todos». Explica que su voto llegó a la urna pensando en Andalucía, aunque considera que el movimiento de Vox debería ser transversal y llegar a toda la sociedad española.

«Voté a Vox entre otras razones porque se financian con fondos propios, sin ayudas»

«Quiero que se traslade a todas las autonomías y al parlamento, que la cosa está muy revuelta». Además, recuerda la importancia de suprimir las autonomías:«Somos todos diferentes pero del mismo país, he vivido en País Vasco y en Cataluña, y creo que podemos entendernos todos y respetarnos, debemos ser un frente común».

Cree que hay «un gran desconocimiento de las cosas» que defiende el partido, «que se escucha siempre el titular más agresivo, para captar en los medios porque llama la atención». «Como mujer, si fuesen en contra de la mujer, como tú comprenderás no los voy a votar», comenta:«Creo que el hombre y la mujer deben ser iguales ante la ley. «Ellos transmiten unos valores un poco más tradicionales que lo que tenemos ahora y por eso puede chocar, pero no es nada radical, decir extrema derecha es muy fácil». Considera además que Vox junto al PP y Ciudadanos sería el Gobierno más justo acorde a los resultados y el más interesante de cara al cambio, aunque reconoce que es difícil.

Daniel Serrano. 23 años, votó a Ciudadanos «Voté a Ciudadanos porque me gustan las tradiciones y necesito alguien que las defienda»

Daniel Serrano, malagueño de 23 años y ascendencia aloreña, estudia un grado superior de administración y finanzas. Ha votado a Ciudadanos por motivos muy personales:«Creo que es el único partido que representa una opción coherente a la hora de defender mis gustos». Más allá de medidas económicas y propaganda electoral, a Serrano le mueve el corazón:«Pertenezco a una familia humilde y muy tradicional; desde pequeño me han enseñado a valorar la Semana Santa, no puedo decir en determinados entornos que soy católico o creyente, me lo tengo que callar». Su abuelo, «del PSOE de toda la vida», le llevaba a los toros, una afición que le gusta y tampoco puede decir abiertamente por las críticas de su entorno. «Todas las tradiciones que me vienen de familia hoy en día están mal vistas y me siento un poco perseguido desde ese punto de vista. Sin votar corrupción ni extremos, el único que me queda, Ciudadanos aunque tienda a la derecha, pero mantiene las tradiciones». Con respecto a los resultados, admite sentirse un poco aliviado por la posible salida del PSOE, aunque no le quita el ojo de encima a Vox.

«Sin extremos ni corrupción, Ciudadanos es lo único que queda coherente»

En estas elecciones ha votado totalmente en clave andaluza:«Mi familia es toda del PSOE, pero creo que cuarenta años en el poder son muchos para cualquier partido, hace falta un cambio, aunque no sé si será a mejor o a peor».

Explica que su voto llegó a la urna por una mezcla de ilusión y descarte:«Quitando Ciudadanos, ningún partido me convence», y se niega a votar a Vox. «Se está liando la de Dios en redes sociales con el partido nuevo, tengo amigos que se han peleado en serio por esto, está la cosa tensa». Serrano trata de apartarse de los extremos. «Se está generando odio en ambas partes, pero es que yo no comparto la ideología de Vox en absoluto». Considera que su ascenso es más culpa del resto de partidos que de la propia organización, que se ha encontrado con una campaña regalada. Sin embargo, hace una reflexión que cada vez suena más:«Se le está dando mucha importancia a los 12 parlamentarios de Vox, pero ninguna a los 17 de Adelante Andalucía, que también dicen cosas del otro extremo:«Cuando llegó Podemos no se formó tanto revuelo, quizá se le está dando mucha importancia».

En cuanto a los posibles pactos, admite que no le haría «mucha gracia» que Ciudadanos se aliase con el Partido Popular y Vox en el tripartito que más suena actualmente:«Espero que no tomen la decisión de juntarse, creo que hay otras opciones para que gobierne el Partido Popular o incluso Marín sin que haya que pasar por los extremos de nada», concluye.

 

Fotos

Vídeos