Guzmán Ahumada (Adelante): «No supimos leer el descontento canalizado por la extrema derecha»

Guzmán Ahumada: «Debemos ser una trinchera frente a las políticas de la derecha que se ha fortalecido»./SUR
Guzmán Ahumada: «Debemos ser una trinchera frente a las políticas de la derecha que se ha fortalecido». / SUR

El coordinador provincial de IU llama a la autocrítica pero evita hablar de dimisiones

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El coordinador provincial de Izquierda Unida y número dos en la candidatura de Adelante Andalucía por Málaga, Guzmán Ahumada, reconoce que los resultados electorales «no son buenos» y llama a la autocrítica aunque evita hablar de dimisiones.

- ¿Cómo va?

En lo anímico no todo lo bien que me gustaría...

- ¿Qué lectura hace del resultado?

Hoy, más que nunca, tenemos que tirar para adelante. Debemos ser una trinchera frente a las políticas de la derecha que se ha fortalecido. No queremos recortes ni privatizaciones ni «tanto tienes, tanto vales». Quieren aniquilar derechos.

- Resulta sorprendente que, en coalición, no hayan sumado más escaños que por separado en 2015.

Con un resultado bueno, la suma hubiera multiplicado. Con un descenso de votos, la coalición ha servido para aguantar el chaparrón al menos. Haber ido por separado nos hubiese colocado en una posición mucho peor. No dudamos de que la estrategia debe pasar por la unidad, aunque lo digo a nivel personal porque no hemos tenido posibilidad de realizar análisis conjuntos. Hoy tenemos una reunión andaluza. El análisis político es que el tsunami de la derecha hubiera venido igual, con independencia de que nos hubiésemos presentado juntos o separados. Trabajar con 17 diputados frente a las políticas que pueden abrirse paso en el arco parlamentario ahora no será lo mismo que trabajar divididos. La unión hace la fuerza, aunque no estamos contentos. Nos preocupa mucho lo que puede venir.

- ¿Se abstendrán ante una posible investidura de Juan Marín (Ciudadanos) con tal de que no entre Vox en el Gobierno andaluz?

Hay un giro total a la derecha, porque Vox ha obtenido doce escaños pero Ciudadanos también ha crecido otros doce escaños, hasta 21. Y el PP ha aguantado el chaparrón. Vox es la punta, pero nos preocupa el iceberg completo. Ciudadanos y el PP han abandonado el discurso de centro para escorarse a la derecha, aunque en la práctica siempre han actuado como derecha.

- Pero siguiendo la lógica de Adelante Andalucía, ¿no sería Ciudadanos el mal menor?

No, no. Las recetas que quiere aplicar son muy parecidas a las que presenta el PP. No hay males menores, pero todavía no hemos planteado posibles pactos ni nos hemos sentado a ver cuál sería el escenario menos perjudicial. El problema es que la mayoría del arco parlamentario está compuesto por partidos de derechas.

- Susana Díaz les responsabiliza de que la izquierda no haya sumado.

Intenta quedar de víctima una vez más. Ha achuchado a Vox metiéndolo en campaña, aunque es cierto que no hemos sabido leer ese canalizador de votos de descontento. Hay que hacer autocrítica, pero Díaz ha metido a Vox en la campaña y es la responsable de la deriva del PSOE. Ha aplicado políticas de derechas y ahora la gente no cree en lo que se presenta como izquierda. Quiero quedarme con eso: los resultados no tienen que ver con una Andalucía de derechas, sino que ha sido fruto del descontento y la falta de credibilidad generados por una administración incapaz de ver en qué realidad nos movemos.

- Pero, a la vista de los resultados, tampoco Adelante Andalucía ha sabido reivindicarse como alternativa al Gobierno socialista.

Sí, totalmente. No hemos obtenido los resultados deseados. La tendencia no ha sido buscar la alternativa por la izquierda y hay que analizar por qué, pero creo que lo haremos bien. Adelante aglutina experiencia aunque sea un proyecto nuevo. Por las primeras conversaciones que he tenido, veo que haremos autocrítica pero no buscaremos culpables. Tenemos que reconstruir la hegemonía de la izquierda en Andalucía, que debe ser un dique de contención de la derecha y liderar las políticas de recuperación de derechos.

- En esa autocrítica a la que se refiere, ¿caben las dimisiones?

Debemos hacer una autocrítica en positivo para trabajar en mejorar. No hay que focalizar los resultados en nadie; es un proyecto que no puede comenzar cortando cabezas, porque defendemos que cuantos más, mejor. La autocrítica debe ser seria, pero que sirva para construir futuro. Antonio (Maíllo) y Teresa (Rodríguez) están llamados a recuperar lo que ahora está en peligro: lo que nuestros abuelos y padres consiguieron.

- ¿Cuáles serían los pilares de la autocrítica, entonces?

No hemos sabido leer que el descontento podía canalizarse por la extrema derecha, pero son fenómenos que se nos escapan a las formaciones políticas. En otros países europeos ya se han dado. Desgraciadamente ahora han llegado los discursos de odio al diferente y enfrentamientos entre iguales. No debería ser parte del ideario común de esta tierra, que es solidaria, emigrante y cooperativa.

- Teresa Rodríguez apostó por Málaga yendo como candidata por la provincia. ¿Les ha decepcionado que sólo haya obtenido tres escaños?

Málaga no es una isla. Sabíamos que iba a librarse una batalla. Repito que si hubiésemos ido por separado, quizá estaríamos hablando de uno o dos diputados, en vez de tres. Si hacemos un análisis profundo, sacaremos de conclusión que unidos somos más fuertes. La apuesta por Málaga es clara y así seguirá. Desde ya empezaremos a trabajar para contener las políticas de derecha, pateando la provincia para ser la voz de los malagueños y las malagueñas en el Parlamento y denunciando cualquier ataque a los servicios públicos.

 

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