Extra Construcción

¿Fija o variable? Claves para elegir tu hipoteca

Hay que tener en cuenta múltiples variables a la hora de elegir la hipoteca más conveniente. /Pxhere
Hay que tener en cuenta múltiples variables a la hora de elegir la hipoteca más conveniente. / Pxhere
El pago de una vivienda suele prolongarse durante 20 o 30 años, por lo que es fundamental elegir con mucha atención el producto hipotecario más ventajoso para la economía de cada usuario

A la hora de adquirir una vivienda surge la misma pregunta ante la mayoría de los compradores, ¿hipoteca fija o variable?

Para buena parte de las personas comprar una casa sin financiación es sencillamente imposible, por lo que recurrir al préstamo hipotecario es, más que una opción, una obligación. Además se trata de un producto financiero que se prolonga una media de 23 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), por lo que es importante tener en cuenta todos los factores para elegir la opción más acertada para cada caso concreto.

El primer punto a tener en cuenta a la hora de solicitar una hipoteca es estudiar la viabilidad del préstamo, es decir, cuánto dinero es necesario para la adquisición y cómo se va a abonar. Este análisis de partida tiene como objetivo comprobar si la economía del usuario tiene la solvencia suficiente para afrontar el pago sin correr riesgos excesivos y aprendiendo de los errores del pasado.

Una vez comprobada la solvencia, existen dos clases de tipos de interés hipotecario: fijo y variable. En la hipoteca fija la cantidad que se paga cada mes es siempre la misma, aunque el interés suele ser más alto. Este producto era el menos contratado anteriormente, sin embargo, según los últimos datos del INE, actualmente suponen en torno al 40,6% de las firmas hipotecarias totales en España.

El porcentaje restante corresponde a las hipotecas con un tipo de interés variable. Esto supone que la cuota de pago mensual se revisa periódicamente, bien de manera semestral o anualmente, cambiando la cuantía en función de un índice de referencia. El Euribor es el más empleado. Se trata del tipo de interés aplicado a las operaciones entre bancos de Europa, es decir, el porcentaje que paga como tasa un banco cuando otro le presta dinero. Realmente no es un solo tipo de interés, sino la media a la que se prestan los bancos europeos el dinero a un plazo determinado. Además es un valor que se publica diariamente. También se utilizan otros índices, como IRPH o CECA, pero resultan menos convenientes por ser más elevados.

Para predecir la variación del Euribor es relevante la curva de tipos a futuros -los denominados 'swaps'-, aunque su información revela meras estimaciones del mercado: seguirá en mínimos, e incluso en negativo, durante este año y parte del próximo, hasta que el Banco Central Europeo (BCE) inicie la escalada de tipos de interés. A partir de entonces, comenzaría a ascender: dentro de cinco años se encontraría cerca del 1%; en una década, alcanzaría el 2%; en 15 años se situaría en el 2,4%; y después podría acercarse de nuevo al 2%.

Con estas referencias, se puede hacer un cálculo provisional sobre las cuotas para una misma hipoteca a tipo fijo o variable.

A los gastos hipotecarios hay que sumar otros porcentajes para conocer el monto total mensual.
A los gastos hipotecarios hay que sumar otros porcentajes para conocer el monto total mensual. / Pxhere

Otros porcentajes a tener en cuenta

Al tipo de interés establecido por el índice de referencia, cada entidad bancaria le suma después un diferencial. Es por ello que la forma más común de expresar el interés de una cuenta es Euribor+X%. No obstante, este interés no refleja el importe total de la mensualidad ya que hay que incluir la Tasa Anual Equivalente (TAE), un porcentaje que aglutina el interés, las comisiones y otros gastos hipotecarios.

En este punto es conveniente recordar que otro de los elementos fundamentales a la hora de contratar una hipoteca son las comisiones de los bancos. Buena parte de estos pagos los asume el cliente, aunque actualmente el Tribunal Supremo está revisando a quién corresponde abonar algunos de estos porcentajes.

No obstante, la concesión del préstamo por parte de la entidad suele llevar parejo el cobro de comisiones como la de apertura y la de cancelación. También hay que tener en cuenta otras como la de amortización anticipada o por modificación de las condiciones.

Junto a estos pagos, con frecuencia las entidades bancarias exigen otros requisitos adicionales, como la domiciliación de la nómina, los recibos, la contratación de tarjetas de crédito o incluso de seguros de vivienda con la propia entidad.

Por todo ello, es fundamental analizar con detenimiento todas las variables que van a participar en la operación de compra de una vivienda, para poder elegir la más conveniente para la economía del usuario.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos