El bono social de la luz llegará a más familias y acabará con la rebaja a segundas residencias

Decenas de malagueños guardaban ayer cola en las oficinas de Endesa/Francisco Jiménez
Decenas de malagueños guardaban ayer cola en las oficinas de Endesa / Francisco Jiménez

Las colas para solicitar la renovación del descuento se intensifican ya que el plazo expira el próximo lunes, aunque el Gobierno baraja prorrogarlo

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

A Adrián López le ha pillado el toro para solicitar la activación del nuevo bono social en la factura de la luz, así que ayer no le quedó otra que sufrir las colas que se están registrando estos días en las oficinas de las compañías eléctricas. «Teníamos que preparar todo el papeleo y el tiempo se nos ha echado encima», reconocía este padre de familia numerosa. Y es que pese a que el Gobierno se vio obligado el pasado abril a dar otros seis meses más de margen para que las familias pidieran el cambio debido a los miles de rezagados que aún quedaban pendientes, la realidad es que lo de dejarlo para el último día se ha vuelto a imponer.

Con el 8 de octubre a la vuelta de la esquina, la intensidad en las oficinas se ha triplicado en las últimas semanas. «Mi suegra ha venido tres veces y no ha podido hacerlo, así que hoy he venido a acompañarla y guardo yo la cola mientras ella espera dentro», explica Josefa Cabrera, que también está pendiente de que la Junta le envíe la nueva tarjeta de familia numerosa que ha tenido que pedir porque su hija acaba de cumplir los 21 años para mantener el bono social que venía disfrutando. «No sabía que tardarían tanto en darme la nueva, así que no sé si me lo concederán», se lamentaba.

El nuevo sistema tiene en cuenta los ingresos del hogar en lugar de la potencia contratada

La situación en Málaga se hace extensiva a toda la geografía española, hasta el punto de que el Ministerio de Transición Ecológica ya ha avanzado la posibilidad de aplicar una nueva moratoria. Sin embargo, aún no se ha hecho efectiva, así que de momento el próximo lunes se mantiene como la fecha límite para renovar el descuento de entre el 25 y el 40% en el recibo de la luz, que asumen las eléctricas y cuya principales novedades respecto al bono vigente hasta ahora son dos. Por un lado, se tienen en cuenta los ingresos en el hogar (salvo para las familias numerosas, que se mantiene independientemente de la renta) en lugar de únicamente la potencia contratada; y por otro, que en lugar de aplicarse el 25% de descuento a todo el consumo ahora se establecen unos topes anuales. En principio se fijaron en 1.200 kW por hora para una pareja, 1.680 para pensionistas y una unidad familiar con un menor; 2.040 si hay dos hijos y 3.600 para las familias numerosas. Sin embargo, el Gobierno anunció a finales de septiembre su intención de elevar estos límites para acerarse al consumo medio de los hogares.

Requisitos y rebajas

Potencia contratada
Igual o inferior a 10 kilovatios.
Clientes vulnerables (25% de descuento)
Familias numerosas, jubilados con la pensión mínima y unidades familiares que no superen los siguientes ingresos anuales: 1,5 veces el IPREM (11.279,385 euros) para viviendas de uno o dos inqulinos; 2 veces (15.039,18) sin hay un menor en la unidad familiar, y 2,5 veces (18.798,975) si hay dos menores.
Clientes vulnerables severos (40% de descuento)
Familias numerosas con rentas inferiores a 2 veces el IPREM (15.039,18), pensionistas con ingresos inferiores al citado indicador (7.519,59 euros), y para el resto de hogares, que el nivel de renta familiar sean inferior al 50% de los límites señalados para clientes vulnerables.
Riesgo de exclusión social
Los clientes que son atendidos por los servicios sociales de una Administración que le abona al menos la mitad de la factura no tendrán que hacer frente al recibo.

Con este cambio se pretende reforzar la protección a consumidores vulnerables con menores posibilidades económicas y, de paso, acabar con el vacío legal que posibilitaba que miles de segundas residencias se beneficiaran de esta ayuda porque tenían contratados menos de 3 kilovatios (kW). Hace unos años ya se corrigió esta contradicción, pero no tenía carácter retroactivo, por lo que no será hasta ahora cuando definitivamente se le ponga fin. Sólo en la provincia de Málaga se estima que pueden rondar los 75.000, de un total de 119.000 beneficiarios.

Aunque la actividad está siendo frenética en las oficinas de las compañías eléctricas y las cifras aumentan por momentos, el último dato actualizado por Endesa indica que hasta el pasado 15 de septiembre se habían acogido al nuevo bono social 21.400 clientes de la provincia de Málaga, frente a los 97.697 que aún continuaban con el antiguo.

¿Significa que estos cerca de cien mil aún tienen que solicitarlo? No. Según las estadísticas que maneja la empresa, entre pensionistas, desempleados y familias numerosas aún quedarían unos seis mil clientes, mientras que se estima que el 85% de las 88.000 viviendas con menos de 3 kW contratados se quedarán automáticamente fuera al tratarse de segundas residencias. El resto sí entraría, pero dependiendo de la renta. «Es difícil cuantificar el número de clientes que finalmente se acogerán al nuevo bono social antes de que expire el plazo, pero de lo que no cabe duda es de que ahora nos sentimos más cómodos con la forma de adjudicarlo porque debe ser a través de la renta», destaca el director de Atención al Cliente de Endesa en Andalucía, Julio Moratalla.

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