Los arquitectos malagueños remontan la crisis con vistas a un cambio de modelo

Los arquitectos ven cómo crece el sector tras años de crisis./Ñito Salas
Los arquitectos ven cómo crece el sector tras años de crisis. / Ñito Salas

Los nuevos promotores inmobiliarios aumentan las exigencias técnicas de los proyectos, lo que propicia una mayor interdisciplinariedad en los estudios

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El sector de la arquitectura (no sólo la que se asocia a la construcción y al ladrillo) vive unos años de renovación profunda. Algunos hablan de crisis, otros del inicio de una nueva era, pero coinciden en que, más allá de que las cifras sean cada vez mejores, la profesión está a las puertas de una renovación hacia un modelo completamente distinto a lo que se ha entendido hasta ahora como arquitectura.

El decano del Colegio de Arquitectos de Málaga, Francisco Sarabia, explica que con el arranque de este nuevo curso y encarando la recta final de 2018, se puede empezar a hablar de «recuperación» en un sector que se quedó prácticamente en los huesos durante los años más duros de la crisis financiera. «Notamos que hay un rebrote de la actividad en la construcción en la provincia de Málaga». Por el colegio pasan los proyectos arquitectónicos para ser visados, por lo que la institución tiene en su haber el mayor indicador del sector: «Durante el primer semestre de 2018 con respecto al año anterior se ha registrado un crecimiento de en torno al 70% en cuanto a los proyectos visados». Este repunte asienta un incremento medio anual del 20% en el sector.

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«En la época buena de actividad llegamos a visar 46.000 viviendas al año, y en el periodo más malo no superamos las 800», recuerda Sarabia. Actualmente se están tramitando más de 6.000 viviendas, muy lejos de las cifras de la burbuja, «a la que tampoco aspiramos», añade el decano. «Buscamos asentarnos en unas 25.000 anuales, que es el ritmo natural que debe seguir la provincia».

Más allá de las cifras y los porcentajes (hay que recordar que en 2014 la actividad se redujo en un 90%, por lo que los datos de crecimiento pueden ser «engañosos»), esta coyuntura ha situado a la profesión frente a un cambio de paradigma: «Venimos de una situación profesional individual, liberal, formada por estudios de una o dos personas y equipos reducidos compuestos por delineantes y otros profesionales, como ingenieros, peritos aparejadores, administrativos...». Según el decano, los nuevos vientos del mercado están llevando a que los arquitectos creen equipos más grandes, lejos del concepto cuasi artesano que primaba hace unos años y dando pie a un concepto «más corporativo y resolutivo» para hacer frente a las necesidades de la demanda. «La legislación está siendo tan profunda y exigente con los edificios que los trabajos tienen que desarrollarse de la mano de muchos especialistas», concluye el decano.

Las cifras

70%
El volumen de viviendas visadas por el Colegio de Arquitectos ha crecido un 70% en el primer semestre del año con respecto al mismo periodo del año anterior.
20%
El crecimiento anual de los arquitectos malagueños se mantiene en torno a un 20%, aunque hay que recordar que durante los años más duros, el sector quedó relegado al 90% de lo que era antes de que llegara la crisis.

Coincide con Sarabia el malagueño Salvador Moreno Peralta, uno de los nombres propios más respetados de la arquitectura nacional:«Este cambio ha supuesto la práctica desaparición del arquitecto como profesional liberal autónomo e independiente, en esa posición entre el artista y el ingeniero, tan imprecisa como seductora, que todavía suele fascinar a la sociedad, atrayendo a mucha gente hacia las escuelas de Arquitectura».

Cambio en la demanda

Su colega José Seguí, cuyo estudio es responsable de algunos de los proyectos más punteros de los últimos años, comparte la misma visión, y apunta a un cambio en la demanda como eje vertebrador de este nuevo modelo:«El operador tenía antes un carácter inmobiliario y ahora es meramente financiero, hablamos de fondos de inversiones que son mucho más rigurosos con los presupuestos para garantizar su retorno».

Todo ello lleva, según Ángel Asenjo, del prestigioso y veterano estudio Asenjo y Asociados, a una mayor tecnificación del trabajo. «Incide en la forma de trabajar; estamos ante un tiempo distinto y no se trata de volver a lo anterior, sino cambiar de modelo por completo». Asenjo recuerda que su empresa siempre ha trabajado con la multidisciplinariedad por bandera:«No hay demasiados estudios capacitados para responder ante los grandes proyectos, o te adaptas o te quedas fuera del juego». No obstante, todos coinciden en que la situación ya no es tan peliaguda como en el ecuador del cambio de ciclo. Se está notando «más actividad» a ojos de los tres arquitectos, que apuntan a la innovación y la adaptación a la demanda como claves para que la profesión encuentre su sitio. También están de acuerdo en que la tendencia se ha alejado de los nombres propios, coincidiendo con ese corporativismo al que se refería Sarabia.

Como ejemplo de ese nuevo modelo, en Málaga hay una empresa que busca diferenciarse del resto: Gana Arquitectura. Antonio Galisteo, uno de sus fundadores, explica que su producción está centrada en proyectos corporativos y empresariales. «Hacemos arquitectura casi en exclusiva», añade, y pone como muestra la fábrica de Cervezas Victoria, un edificio que diseñaron con la intención de evocar los edificios antiguos. «Nos hemos salido un poco de lo que hace el estudio tradicional, tenemos un equipo joven pero en crecimiento, nos sentimos más como una empresa y menos como ese taller artesano donde el arquitecto estaba a cargo de otros profesionales», comenta Galisteo. Precisamente, el estudio acaba de recibir el primer premio del Colegio de Arquitectos por el inmueble de Victoria.

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