Los sindicatos confían en que el pacto salarial avance gracias a la movilización

UGT y CC OO advierten a la patronal de que este año «no habrá desacuerdo pacífico» y anuncian más protestas, la próxima el 16 de junio

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La historia se repite, pero este año todo hace indicar que la 'no' negociación colectiva traerá cola. Y es que tanto sindicatos como patronal se acusan mutuamente de acudir a las reuniones para tratar de alcanzar el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) sin ganas de firmarlo. Una negociación sin negociación, denuncia Gonzalo Pino, secretario de Política Sindical de UGT presente en la reunión del pasado lunes donde, en apenas 35 minutos, se despacharon sin ninguna propuesta nueva ni ánimo de acercar posiciones.

Hasta aquí todo parece igual al año pasado, cuando a finales de julio se rompió la negociación y no hubo pacto salarial para 2017. Con reproches, sí, pero sin más consecuencias. Sin embargo, ése no será el final para 2018. Así lo advirtieron ayer los sindicatos durante la concentraciones que realizaron frente a las sedes de las patronales de más de 50 ciudades españolas, donde se manifestaron miles de trabajadores que portaban pancartas como «No somos esclavos, somos profesionales» o «No al trabajo precario. Defender nuestros derechos es cosa de todos».

Allí, frente a la sede de la CEOE en Madrid, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, se lo dejó muy claro a los empresarios: «O hay acuerdo o va a haber conflicto. No va a haber desacuerdo pacífico». En esta misma línea se mantuvo su homólogo en UGT, Pepe Álvarez, quien advirtió que «esto no va a acabar como el año pasado, no va a acabar sencillamente sin acuerdo, va a acabar con movilizaciones hasta que finalmente se sienten en una mesa y sean capaces de entender cuál es la situación real que se vive en nuestro país». Y, para pasar de las palabras a los hechos, anunciaron la fecha para la siguiente movilización: el próximo 16 de junio.

Álvarez retó a los empresarios a que «hagan frente a su responsabilidad» y expliquen en qué va a consistir su propuesta de subir más los salarios más bajos. «¿Qué es más para ellos? ¿Subirle 15 euros al mes a un trabajador que gana 750?», se preguntó. Y es que la patronal mantiene una oferta de subida salarial de hasta el 2% con carácter general más un punto adicional variable en función de factores como el absentismo, el empleo, la formación o la productividad, aunque se muestra dispuesta a que «sea algo superior para los salarios más bajos». Pese a que no han fijado oficialmente un límite, los sindicatos denunciaron que se refiere a subir un 2% los salarios inferiores a 14.000 euros brutos anuales, y que el resto suba menos, ya que con ese «hasta» el alza puede quedarse en el 0,2% o incluso en nada.

Acercamiento en la cláusula salarial

«La patronal tiene que ser consciente de que por muchas tretas que utilice, finalmente se va a encontrar con la realidad pura y dura», avisó Álvarez, que volvió a destacar que el objetivo es fijar un salario por convenio de 1.000 euros brutos al mes repartidos en 14 pagas porque «cientos de personas tienen unos salarios indignos, de miseria», pese a que «éste es un país que crece», así como un alza de al menos el 3%.

«Este país se puede permitir sobradamente subir los salarios», aseguró Sordo, que apuntó que mientras las empresas ganan 36.000 millones más que antes de la crisis, la remuneración de los trabajadores ha caído en 10.000 millones.

La patronal, por su parte, acusó el pasado lunes a los sindicatos de «falta de compromiso» y de «buscar cualquier excusa para romper la negociación, tal y como hicieron el año pasado»

Es evidente que las posturas de ambos se mantienen totalmente alejadas y sin haberse movido desde el inicio de la negociación. En lo único que puede vislumbrarse cierto acercamiento es en la cláusula salarial vinculada a la evolución de la inflación, una línea roja que la CEOE no está dispuesta a aceptar. A este respecto, el líder de CC OO admitió que podrían aparcarla si hay una «clara» recuperación salarial y fuentes de UGT manifiestan que «casi todo es negociable», sobre todo si se pacta un salario mínimo de 1.000 euros, su gran objetivo.

 

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