Solo uno de cada cinco jóvenes se emancipa antes de los 30 por su trabajo

Un camarero sirve en una terraza./B. Castillo
Un camarero sirve en una terraza. / B. Castillo

El 40% de los parados tiene menos de 35 años, lo que provoca un retraso de dos años en la edad a la que se tiene el primer hijo en España

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La mala situación laboral de los jóvenes tiene consecuencias directas sobre sus condiciones de vida dados los contratos a tiempo parcial y temporales que firman, así como los bajos sueldos. Por un lado, supone un retraso de al menos dos años en la edad a la que tienen su primer hijo -de los 29,3 años de media en 2008 a los 31 actuales- pero también impide su emancipación, que solo logran dos de cada diez menores de 30 años, a lo que no ha ayudado la subida del precio de los alquileres -hasta un 50% desde 2013, según el Banco de España-, como denuncia el informe 'Situación sociolaboral de la Juventud' presentado este lunes por la Unión Sindical Obrera (USO) con motivo del Día Internacional de la Juventud.

Por comunidades autónomas, donde el nivel de emancipación es más bajo es en Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco y Extremadura, donde menos del 17% de los menores de 30 años han salido del hogar familiar. Y donde más jóvenes se emancipan pronto es en Aragón, Cataluña, Baleares y La Rioja.

España presenta así una de las tasas de emancipación más bajas de Europa debido a que no hay una relación directa entre la formación y los salarios en los jóvenes. Y es que aunque estamos ante la generación «mejor formada de la historia», los que hoy tienen 20 años acceden al mundo laboral con unos sueldos «mucho más bajos que los que tenían los que se incorporaban en 1998 o 2008 con esa misma edad», lamentó Pablo Trapero, responsable de Juventud del sindicato. Los que tienen más estudios presentan una menor tasa de paro, pero la «paradoja» hoy en día es que tener estudios superiores «no es garantía de poder acceder al mercado» y menos aún en buenas condiciones.

La mayoría de los jóvenes trabaja en el sector servicios, un ámbito laboral que a pesar de ser prioritario para la economía, es el más precario en cuanto a tipo de contratos y sueldos. «Da igual que haya más titulados en carreras tecnológicas si el mercado demanda empleo ligado a los servicios; el Gobierno tiene que invertir más en I+D», reclamaron.

Tras encadenar trabajos precarios y no poder emanciparse, muchos optan por el emprendimiento para poner en marcha sus proyectos de negocio, según explicaron también desde la ONG Acción contra el Hambre, que desarrolla iniciativas como 'Generación IN' para ayudarles a ello a través de alianzas con entidades de microfinanciación. «Su principal motivación es huir del desempleo y la precariedad laboral», afirmaron.

Se retrasa la maternidad

Las malas cifras de empleo entre los jóvenes influyen directamente sobre la tasa de maternidad, asegura el informe de USO. La precariedad laboral, el precio de la vivienda y la escasa emancipación han retrasado en dos años la edad de tener el primer hijo desde el principio de la crisis, según sus datos. Actualmente, de media las mujeres son madres con 31 años, frente a los 29,3 años de 2008 y los 25,6 años de 1984.

Además, el índice de natalidad se situó en 1,25 hijos por mujer en 2018, frente a los 1,4 de 2008. Desde el sindicato advierten de que la tasa que permitiría tener una pirámide poblacional «estable» es de 2,1 hijos por mujer, pero la última vez que se produjo fue en 1980.

El 40% del total de parados

En datos, la tasa de paro juvenil ha descendido en todas las franjas de edad en el último año. El grupo de edad en el que el desempleo es más acusado en entre los 16 y 19 años, donde llega al 46,3%, aunque también es la franja donde más ha caído desde 2018 (-5,4%). Tres de cada diez jóvenes de entre los 20 y 24 años está en paro (30,2%), una cifra que baja hasta el 18,7% entre los 25 a 29 años y al 13,5% para los de 30 a 34 años, según los datos de la EPA del segundo trimestre.

En total, cuatro de cada diez desempleados en España tiene menos de 35 años, por lo que a pesar de que han caído en más de 100.000 personas en solo un año siguen sumando 1.234.100 de entre 16 y 34 años. «Un país no puede permitir que casi la mitad de su población en desempleo sea joven y que esas personas supongan el 12% del total de los menores de 35 años», denunciaron.

Afirman que hablar de juventud en España es hablar de parcialidad en el empleo y salarios precarios. La secretaria de Igualdad de USO, Dulce Moreno, criticó que solo el 0,18% del total de los contratos firmados en el primer semestre fueron de formación, lo que indica que se está haciendo un «mal uso» de ellos.