La movilidad laboral se reactiva tras la crisis y crece un 11%

Dos camareros trabajando./Archivo
Dos camareros trabajando. / Archivo

Más de 140.000 trabajadores se trasladaron a otra comunidad autónoma en busca de un puesto de trabajo, principalmente a Madrid

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El número de trabajadores que cambió de residencia a otra comunidad autónoma creció por quinto año consecutivo en 2017, algo que no sucedía durante los años más graves de la crisis económica. Así, el año pasado un total de 142.472 personas hicieron las maletas y se movieron a otra región por motivos relacionados con su empleo, lo que supone un incremento del 11,2% respecto al año anterior, según la estadística de Movilidad del Mercado de Trabajo que la Agencia Tributaria ha publicado hoy.

Y es que las datos reflejan que la recuperación económica está reactivando la movilidad laboral en España. Así, si a partir de 2008 –año en que los efectos de la Gran Recesión comenzaron a notarse en la economía y en el mercado laboral del país– la movilidad comenzó a reducirse, a medida que la alargada sombra de la crisis comenzaba a disiparse, aunque muy lentamente, sucedía de igual manera en el movimiento de trabajadores entre regiones. Por fin, en 2013 el número de ocupados que cambió de residencia creció, aunque mínimamente: casi 98.000 frente a los 93.425 de 2012, cifra que en 2017 se ha duplicado con creces. Coincide así, salvo en 2013, con el crecimiento de la economía: es decir, si el PIB aumenta, el flujo de trabajadores entre regiones también se eleva; y viceversa. Aun así, supone que en la actualidad apenas el 0,82% de los asalariados se mueven por cuestiones laborales.

Madrid es la comunidad que más trabajadores recibe con mucha diferencia sobre el resto: más de 41.500 en 2017, cifra que dobla sobradamente a la segunda región con mayor acogida: Cataluña, a la que llegaron 19.081 personas por motivos laborales. El tercer lugar en el podio lo ocupa Andalucía.

Pero, de igual forma, Madrid es el territorio del que salieron más personas en busca de otro empleo: 24.091, seguido de Andalucía y de Castilla-La Mancha. Sin embargo, mientras estas dos últimas autonomías presentan un saldo negativo (se van más trabajadores de los que entran), en Madrid sí es positivo: acoge casi a 17.500 trabajadores más de los que lo abandonan. En esta misma situación están Baleares y Canarias –dos regiones eminentemente turísticas–, así como Cataluña, Murcia y La Rioja. Solo estas seis comunidades tienen saldos positivos.

Trabajadores peor pagados

Por otra parte, la estadística que hoy ha publicado la Agencia Tributaria refleja que cada vez hay menos trabajadores en los tramos salariales más elevados y el grupo es más numeroso en los peor pagados, según se extrae de sus datos sobre movilidad por tramos de salario. Y es que el número de personas que gana más de tres veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) –que se situaba en 707,6 euros al mes repartidos en 14 pagas– disminuyó en 2017. Así, el año pasado superó por poco los 3,5 millones de asalariados, mientras que en 2016 esa cifra casi rozó los 3,9 millones. Es decir, en apenas 12 meses se perdieron casi 385.000 personas con los mejores sueldos.

Y fue así en todos los tramos más altos. Aquellos que ganaron más de diez veces el salario mínimo exigido por ley sumaron 116.244 en 2017, frente a los 140.300 de 2016; los que ingresaron de 7,5 a 10 veces el SMI se redujeron de los 213.217 en 2016 a los 173.664 en 2017... Y suma y sigue. Y esto pese a que el número de asalariados creció de 17,25 millones en 2016 a 17,72 millones en 2017.

Esto significa que, por el contrario, cada vez hay más personas que se concentran en los tramos peor remunerados. Los grupos más numerosos –dejando a un lado esos más de 3,1 millones de trabajadores que en 2017 realizaron trabajos puntuales y, por tanto, tuvieron un sueldo medio anual de 2.100 euros al año– son los que se encuentran en los tramos que van de 1 a 1,5 veces el salario mínimo y de 1,5 a 2 veces el SMI, donde hay más de 2,7 millones de asalariados en cada grupo, es decir, un total de 5,4 millones frente a los 4,7 millones que cobraban esos sueldos en 2016.