El FMI teme una «tormenta» que frene la economía

Lagarde advierte de que el crecimiento mundial es ya «más lento» y admite no tener «ninguna idea» de los efectos del 'Brexit' o de la guerra arancelaria

R. C.

madrid. Preparen los paraguas y los pararrayos, porque la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ejerciendo de 'mujer del tiempo', advirtió ayer de que se aproxima una «tormenta» sobre la economía a nivel mundial. El aviso no es nuevo del todo, pero la actualización del mismo hace pensar que el problema puede terminar siendo más serio de lo pensado en un principio.

Durante la Cumbre Mundial del Gobierno, que reunirá en Dubái hasta mañana a más de 4.000 personas de 140 países -incluidos varios jefes de Estado y ministros-, constató que el crecimiento de la economía mundial está siendo «más lento de lo esperado». Y eso que en enero el Fondo ya rebajó su pronóstico de aumento del Producto Interior Bruto global para este año de la tasa anterior del 3,7% a una del 3,5%.

Los motivos de ese ajuste son, en buena medida, ya conocidos: desde las tensiones comerciales y la guerra arancelaria, particularmente entre Estados Unidos y China, pasando por las incertidumbres relacionadas con el 'Brexit', sobre todo si finalmente no hay acuerdo entre el Reino Unido y la UE, hasta la desaceleración de la economía del gigante asiático, la segunda potencia económica mundial hoy en día que probablemente alcance el liderazgo la próxima década. Es lo que ella denominó «cuatro nubes» que pueden «desencadenar la tormenta» si finalmente se produce «un rayo». Y ese es el escenario que Lagarde teme ahora más cercano.

De hecho, en el caso de las batallas comerciales entre las principales potencias internacionales han empezado a pasar factura a la economía mundial, lastrada de por sí por las «deudas muy pesadas» que arrastra. Admitió, no obstante, que «no tenemos ninguna idea de lo que va a pasar», para a continuación poner el énfasis en que «lo que sí sabemos es que ya está comenzando a tener un efecto en el comercio, en los tipos de interés y en los mercados».